‘Doctor Strange en el Multiverso de la Locura’ entretiene en múltiples dimensiones

Doctor Strange en el Multiverso de la Locura abre los portales para que Marvel Studios siga haciendo películas de superhéroes por los siguientes cincuenta años, e incluso quien no siga esta franquicia de cerca no podría negar que es un suceso especial en el cine hollywoodense. Después de los eventos de Avengers: Endgame y Spiderman No Way Home, Stephen Strange debe lidiar con las consecuencias de sus decisiones, y le toca preguntarse si realmente está tomando el camino correcto como defensor de su realidad. Es el punto de inflexión inevitable de todo superhéroe que se haya enfrentado al mal, solo que en el caso de Strange, eso supone más enfrentamientos que ponen en riesgo todo el plano existencial.

Benedict Cumberbatch vuelve a ponerse el uniforme, pero esta vez le toca hacerlo en más de una forma, ya que interpreta a distintas versiones del mismo personaje. La película arranca con una persecución en una dimensión desconocida, donde él y una adolescente están intentando escapar de un ente poderoso que se cierne sobre ellos rápidamente. Luego descubrimos que no es el Doctor Strange que conocemos de las películas anteriores, sino el de un universo paralelo. Nuestro Strange se encuentra con la adolescente, que lleva el nombre de América Chavez, y esta le revela que es capaz de viajar físicamente entre universos y que algo le está persiguiendo para quitarle el poder.

La introducción del multiverso es particularmente emocionante para los fans de los comics, quienes ya conocen un montón de historias ambientadas en realidades alternas, pero acá toman la decisión inteligente de no sobrecargar la trama con apariciones especiales. La película sirve como continuación directa de WandaVision, y la superheroína interpretada por Elisabeth Olsen toma una postura antagónica radical al querer buscar a sus hijos imaginarios en otro universo. Para ello precisa del poder de América, lo que la pone en curso de colisión con Strange, y asegura una persecución multiversal. En el camino se marcarán las casillas de cameos infaltables, pero la película es mucho más interesante cuando se enfoca en la caza y huida de la Bruja Escarlata, Doctor Strange, y la joven América.

Lo que logra que todo el conjunto funcione es la sensibilidad del director Sam Raimi, que regresa al cine de superhéroes después de haber supuestamente perdido el interés a causa del rechazo que generó Spider-Man 3 en la crítica y el público. Raimi trae todo su bagaje cinematográfico y le dan permiso de hacer una película que se siente suya, sin perder de vista el panorama general del Universo Cinematográfico de Marvel. Es, sin duda alguna, la caja de arena más grande que el estudio entregó a un director hasta ahora, y el realizador detrás de los filmes de Evil Dead y otros títulos similares, consigue hacer una película que se aprovecha bien de los elementos sobrenaturales y de terror, tanto de los comics, como de su propia filmografía.

Por momentos se siente como que muchas cosas ocurren, y es principalmente porque los personajes se mueven en paralelo. Por un lado, tenemos a Strange y América paseando en otro universo en busca de alguien que pueda guiarlos y, por otro lado, la Bruja Escarlata deambulando mientras mantiene prisioneros a Wong y el resto de los defensores del Kamar-Taj. El guion está firmado por Michael Waldron, un nombre relativamente nuevo en la industria, pero que ya tiene en su haber algunos trabajos memorables, como la supervisión y guion de la serie Loki. Aquella serie y este filme comparten algunos elementos sobrenaturales y extravagantes, teniendo en cuenta la naturaleza de las historias, y en ese aspecto, la película resulta muy entretenida.

Quizás no sea tan sólida en cuanto a motivaciones. Si bien es fácil justificar las acciones de Wanda con la corrupción que genera el libro denominado “Darkhold”, la película comparte algunos puntos con la serie protagonizada por ella misma, y puede sentirse como que es una extensión con repeticiones. Sin embargo, ahí es donde Sam Raimi entra y hace su magia con set-pieces que llevan la historia hacia situaciones más dignas de un largometraje y, definitivamente, de una gran pantalla. Todo está bien acompañado de la banda sonora compuesta por Danny Elfman, que consigue también ponerse por encima de las limitaciones previas de Marvel Studios con una musicalización más enérgica y compleja. Elfman ya había hecho la banda sonora de Age of Ultron, pero era evidente que en aquel entonces tuvo que acomodarse al poco interés que le daban a ese aspecto.

Doctor Strange en el Multiverso de la Locura es un capítulo más que interesante en esta nueva fase post Endgame. No puedo evitar apenarme por los fans que no van a lograr disfrutarla por el simple hecho de no explotar en cameos, como la mayoría estaba esperando, pero es la primera película de terror de Marvel Studios, y tiene la firma de un artista que exploró estos géneros con gran éxito. Cumberbatch está más que acertado, pero el espectáculo se lo lleva por delante Elisabeth Olsen con una interpretación delicada e imponente. Además, la introducción de la agradable y prometedora Xochitl Gomez como América Chávez suma para seguir construyendo una franquicia diversa en personajes e historias.

Acerca de Emmanuel Báez 2806 Articles
Editor en Jefe y Crítico de Cine. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society. Miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Jurado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2018.

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