‘Depredador: La Presa’, así se renueva una franquicia de acción

Uno de los grandes errores que cometen algunas de las franquicias más populares es recostarse demasiado en personajes familiares y renovarse a medias. Películas como las de Star Wars o Jurassic World empezaron presentando nuevos héroes, pero no pudieron evitar traer a la pantalla rostros conocidos en un intento por atraer a todos los cuadrantes. La Presa es una película cuya protagonista es una joven nativa que desea fervientemente ser cazadora, pero que se ve obligada a ser curandera porque ese es el rol típico de las mujeres comanche. Es el ejemplo perfecto de cómo nuevas perspectivas naturalmente enriquecen las historias que ya se contaron muchas veces, y proveen de un escudo contra los clichés y otros recursos que puedan usarse para amplificar el resultado.

Amber Midthunder interpreta a Naru, una joven que se destaca en varias áreas tradicionales de su comunidad, aunque su corazón está en la caza junto a su hermano Taabe (Dakota Beavers), lo que genera disgusto en él y su madre, Aruka (Michelle Thrush). Naru recorre el mismo camino del héroe que es la espina dorsal de miles de historias, pero su odisea es cruda y muy íntima, lo que hace que su aventura de superación sea bastante emocionante. Solidifican esa sensación la maravillosa interpretación de Midthunder y Beavers, la hermosa fotografía de Jeff Cutter, y la dirección acertada de Dan Trachtenberg (10 Cloverfield Lane), tanto en el drama como en la acción.

Como muchas otras, la franquicia de Depredador tuvo varias entradas que no lograron superar a la original con Arnold Schwarzenegger, pero casi todas aportaron detalles interesantes que conseguían mantener el atractivo en las historias. Esta nueva entrega se embebe de la esencia del filme de John McTiernan, y mantiene al espectador bien cerca de ambos bandos, ostentando las habilidades del Depredador, y admirando el ingenio de la joven comanche. El guion de Patrick Aison cautiva porque no se apura con los enfrentamientos, sino que va construyendo una narrativa muy interesada en la psicología de su heroína, quien se encuentra dividida entre lo que debe y lo que desea. La economía en los diálogos bien ejecutada y el aparente cuidado en el trasfondo cultural son un plus que eleva el material y lo hace todavía más interesante.

Si hay algo que frena a La Presa de ser especial es que tampoco es particularmente innovadora en su mitología. No empuja a la franquicia más allá de sus límites conocidos, algo que hasta podría atribuir a los spin-offs de Alien vs Depredador; y sus efectos especiales pueden ser una distracción justo en los momentos donde más tendrían que impresionar. Se siente como una entrada más, sin un efecto expansivo, aunque eso no le resta emoción en cada escena de acción y momento de suspenso, de esos que nunca faltan en las películas de terror. A pesar de haber pasado por muchas visiones, es bueno que no se olvidan de que estas franquicias de décadas pasadas que quieren recuperar, empezaron siendo veneradas principalmente por haber agregado buenos monstruos al panteón del terror.

La Presa le hace justicia al Depredador y también entretiene como película de ciencia ficción y acción. Provee de suficientes elementos como para funcionar por sí sola, y en el centro de eso está la fantástica Amber, a quien vaticino que veremos en más películas de acción de alto presupuesto. Su actuación madura y centrada, y su enérgica presencia hacen que sea fácil apoyarla en todo momento, y su determinación e inteligencia la coronan como una de las grandes heroínas de acción de la última década.

Acerca de Emmanuel Báez 2808 Articles
Editor en Jefe y Crítico de Cine. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society. Miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Jurado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2018.

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