‘Sombra y Hueso’ se toma su tiempo en presentar un atractivo mundo de fantasía

No es fácil conseguir el balance entre construir la mitología de un mundo, presentar personajes interesantes, y mezclarlos en acción y suspenso bien desarrollados, pero Sombra y Hueso consigue hacerlo dentro de sus limitaciones. ¿Y cuáles son esas limitaciones? Pues, como muchas de las series de fantasía actuales, hay ciertos aspectos de la presentación que siguen frenando que las mismas sean realmente grandiosas. Uno de esos factores es una falta de cierta «suciedad» en elementos relevantes como el vestuario, escenografías, o hasta la utilería. Los personajes pueden atravesar toda clase de periplos, pero al final del día no se ven particularmente sucios, embarrados o desaliñados.

Creo que uno de los principales causantes de esto es la fotografía digital. El granulado del film tradicional ciertamente aportaba a la sensación de antaño que muchas películas de fantasía buscaban transmitir y, a pesar de todo el trabajo en maquillaje, vestuario, y arte en general, muchas de las películas y series contemporáneas del género se sienten demasiado pulcras. Esta serie no es la excepción.

La trama sigue principalmente a una joven cartógrafa llamada Alina Starkov (Jessie Mei Li) que descubre que tiene el poder de generar luz solar, lo que la convierte en la persona más importante de un país dividido por la guerra y una sombra gigantesca que literalmente partió el mapa en dos. El ejército de Ravka, su país, la recluta para entrenarla con el objetivo de destruir la Sombra para siempre, aunque distintas fuerzas se percatan de su existencia y la buscan por otras razones.

Por un lado está un grupo de estafadores profesionales que siguen su rastro con el principal objetivo de ganar dinero con su rapto, lo que los ayudaría bastante a mejorar sus vidas. Estos son Jesper (Kit Young), Inej (Amita Suman), y Kaz (Freddy Carter), que están desesperados por librarse de la inmundicia y corrupción de Ketterdam. Este equipo está al otro lado del mapa, y su viaje hasta Alina tomará varios días, con lo que tienen aventuras propias en el camino. Son personajes interesantes que se desarrollan lo suficiente como para salirse de lo unidimensional, pero no tanto como para adentrarse en sus mundos interiores.

Y es que la visión general de la serie es evocar lo conseguido por Game of Thrones, presentando grupos de personajes en varios puntos del mapa, con la intención de entrecruzarlos en algún momento. Los estafadores expertos son parte de otro de los libros firmados por la autora Leigh Bardugo, escritora de las novelas de Sombra y Hueso, y su desconexión de la historia principal de Alina y sus poderes se resiente en algunos episodios que no parecen avanzar.

Alina, luego de revelar su potencial, se ve obligada a someterse a un entrenamiento riguroso bajo el comando del General Kirigan (Ben Barnes), que es la única persona conocida capaz de generar el poder de las sombras y la oscuridad. Barnes es un actor competente, pero no logra esconder sus obvias intenciones ulteriores, lo que hace que el destino de la protagonista sea evidente desde su primer encuentro. Esto a pesar de que ella, en un principio, cae ante sus engañosos encantos. La desconocida Mei Li es un rostro fresco y logra transmitir vulnerabilidad, afabilidad, y la confusión típica del «personaje elegido» que debe enfrentar cómo su mundo cambia drásticamente y aceptar que muchos de esos cambios están en sus manos.

Y como la mayoría de las historias centradas en «jóvenes adultos», no puede faltar algo de romance. En este caso se trata de Mal (Archie Renaux), el mejor amigo de infancia de Alina, que nunca fue capaz de declarar sus sentimientos, y ahora ve como una situación extraordinaria la separa. Él forma otro grupo de personajes que atraviesan el mapa para buscarla, aunque desconoce por completo la naturaleza de sus poderes ni lo que le espera. Renaux es también un rostro relativamente nuevo, y tiene una presencia agradable y determinada que lo convierten en un interés romántico fácil de apoyar.

También surge otra relación entre una mujer grisha y un pirata que debía matarla, pero termina enamorándose de ella. Es el punto más bajo de la serie, y la química y dinámica entre ambos es sumamente vergonzosa, recordando a los peores momentos de Crepúsculo. Sí, así de malo.

Los elementos fantásticos de la serie son bastante imaginativos e ingeniosos, y la construcción del universo es muy detallado. Esto hace que el desarrollo de los personajes quede relegado, y no hay mucho empuje en dos o tres episodios, pero una vez que se asienta la información sobre las distintas facciones con sus respectivos trasfondos, la serie adquiere más fuerza y el drama se pone más atractivo. La intención de contar historias desde varios puntos del mapa frena esa fuerza y evita que la historia central de Alina y sus poderes tenga el brío necesario para asombrar, pero igualmente se establecen bien todos los elementos como para que la segunda temporada pueda empezar con mayor ímpetu sin tener que explicar demasiado.

Acerca de Emmanuel Báez 2789 Articles
Editor en Jefe y Crítico de Cine. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society. Miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Jurado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2018.

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