‘Shiva Baby’ es terror social disfrazado de comedia incómoda

Esta joyita cinematográfica está siendo vendida como una comedia, pero hay algo aterrador bajo la superficie que hace que la película cale profundo. Shiva Baby es el primer largometraje dirigido por Emma Seligman, que extiende un cortometraje propio lanzado en el 2018. La historia sigue a una joven universitaria que se encuentra en un shiva (funeral judío) con su exnovia, su sugar daddy (que trae familia propia), y todos los conocidos que no hacen más que atosigarla con preguntas sobre su futuro.

Rachel Sennott interpreta a Danielle, y ella no tiene un futuro definido. Ni siquiera uno parcialmente pensado. Se encuentra en una etapa perfectamente normal de autodescubrimiento, pero tanto su madre, Debbie (Polly Draper) como su papá, Joel (Fred Melamed), deciden trabajar en una narrativa para que la joven tenga algo concreto que decirles a todos en el evento. La mentira no dura mucho, aunque la hipocresía que Seligman expone de esta clase de dinámicas comunitarias hace que realmente no importe mucho lo que Dani diga. De cualquier forma, ella sigue sufriendo bajo la mirada y la presión de todos los que la rodean.

La ansiedad social se exacerba con la llegada del sugar daddy (Max, interpretado por Danny Deferrari), con quien se había encontrado solamente unas horas antes en un departamento, algo que ocurría regularmente, según se subentiende. Lo que Dani no sabía es que Max está casado desde hace varios años, y su esposa Kim (Dianna Agron), aparece repentinamente con la hija infante de ambos. Esta sorpresa la confunde más de lo que imaginaba que podía suceder, y Sennot vende perfectamente esa confusión que no hace más que acrecentarse durante el velatorio.

Los detonantes se apilan con la presencia de Maya (Molly Gordon), una chica con la que había tenido una relación hace mucho tiempo. Maya es estudiante de Derecho y tiene un futuro mejor definido, lo que la convierte fácilmente en la consentida de la reunión. Además, tiene una actitud pasivo-agresiva hacia Danielle, lo que obviamente se remonta a la conexión que las dos compartieron en el pasado. Pero Danielle, con su bisexualidad caótica y su indecisión con respecto a su propio devenir, es incapaz de regular los efectos negativos de las constantes intimidaciones sociales.

Shiva Baby es un fascinante ejercicio en claustrofobia social. Seligman encuadra todo lo que puede en primeros planos, y cuando aleja un poco la cámara, se asegura de que la composición esté repleta de personajes extras que hacen difícil el caminar de Danielle. Aunque ella esté en el medio del plano, siempre hay una sombra o una figura muy cerca que aumenta el ruido y la tensión. Habla un montón acerca de la presión social que sufren los jóvenes cuando más deberían recibir apoyo, y el escenario particular en el que basa su historia hace que se sienta una crítica más pronunciada.

Sennot es también un gran descubrimiento. Su acercamiento al personaje parece insensible en la superficie, pero hay una construcción matizada que merece una mirada más allá. En sus muecas y las sonrisas falsas que ostenta en todo momento hay un desorden mental y emocional progresivo que no despierta la atención de nadie, salvo quizás su propia madre, aunque la propia falsedad de su progenitora con respecto al estado mental de su hija no hace más que acrecentar su decaimiento. La actriz convence en ese declive inevitable que explota en un llanto no provoca empatía en nadie de forma genuina. La visión crítica de la realizadora se hace acentúa todavía más.

La banda sonora, compuesta por Ariel Marx, le agrega esa capa extra a la experiencia de inquietud e incomodidad que genera la película, que recuerda por momentos a mother! de Darren Aronofsky en cuanto a la locura gradual de la ejecución. Es un debut brillante de la directora, y no tiene desperdicio alguno para varios tipos de debate, desde lo puramente cinematográfico hasta los temas de feminismo, poder, y la influencia positiva o negativa que puede darse en las comunidades minoritarias por sobre los más jóvenes que ya se encuentran naturalmente divididos en lo cultural.

Acerca de Emmanuel Báez 2783 Articles
Editor en Jefe y Crítico de Cine. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society. Miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Jurado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2018.

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