‘Living’, Bill Nighy conmueve en emotivo remake del clásico de Akira Kurosawa [Sundance 2022]

Cobertura del Festival de Cine de Sundance 2022.

Akira Kurosawa es normalmente asociado con el cine de samurais, pero entre sus mejores trabajos hay películas que abordan toda clase de escenarios y temas, desde conflictos familiares mundanos, hasta las luchas de la civilización japonesa de la posguerra. Entre sus obras más memorables se encuentra Ikiru, una historia de un burócrata que encuentra el sentido de la vida cuando descubre que tiene una enfermedad terminal. Su legado en el cine es enorme, por lo que la sola propuesta de un remake es siempre tomado con pinzas. Sin embargo, Living es una muestra de cómo debe ser una nueva versión de un clásico, trasladando todos los puntos de la historia a otro escenario y solidificándolo con interpretaciones sentidas, una dirección sensible, y una expansión de la tesis original.

De una ciudad japonesa la trama se traslada a la ciudad de Londres en los años cincuenta. Nuestro protagonista es el Sr. Williams, la cabeza de un departamento de la Municipalidad. Bill Nighy interpreta a Williams, y lo hace con una solemnidad y elegancia imponente, así como lo sienten los empleados que están a su cargo, aunque no es más que una fachada construida con el paso del tiempo y la dejadez propia de un estilo de vida monótono. Nighy realmente consigue elevar al personaje con una caracterización austera, aun cuando se produce el cambio que lo motiva a despegarse de la piel que ha estado portando durante tanto tiempo. Su posterior felicidad y satisfacción siguen siendo moderadas en sus expresiones, aunque en su mirada se vislumbra un pozo insondable de emociones.

El guion de esta versión está firmado por Kazuo Ishiguro y la visión es del director Oliver Hermanus, quien encara la historia con una relación de aspecto clásica y una fotografía granulada que inserta al espectador en un período especial de posguerra. Si bien una película como esta podría hacerse con un escenario moderno, la esencia de la ciudad después de la Segunda Guerra Mundial es más que apropiada por el desfile interminable de trajes clásicos recién terminados que deambulan por las calles y los pasillos, queriendo perderse entre la multitud para no lidiar con los problemas que quedaron sin resolver. Es por eso que el mensaje también resalta con Aimee Lou Wood como la Srta. Harris, una joven que tiene la actitud y presencia diferentes a todo lo que Williams y su equipo están acostumbrados a ver, y que representa la esperanza y el brío que alguna vez tuvieron.

La dirección de Hermanus realmente permite a Nighy meterse en la piel del personaje como Takashi Shimura lo hizo en su momento, y aunque la realización no es tan contundente como la obra maestra de Kurosawa, hay un acercamiento sombrío que invita a una introspección y lo hace de una forma emotiva y sustancial. Williams no es el único protagonista de la historia, la cual recae también en Alex Sharp como Peter Wakeling, un nuevo funcionario que ingresa al equipo con optimismo, solo para verse aplastado por las montañas de papeles sin firmar y proyectos sin aprobar. Ofreciendo diferentes puntos de vista de una misma situación, Living logra conmover con la posibilidad de cambio en un contexto social y político indiferente, y su crítica a la burocracia resuena por sobre la aspereza de la apatía.

Acerca de Emmanuel Báez 2806 Articles
Editor en Jefe y Crítico de Cine. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society. Miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Jurado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2018.

Sé el primero en comentar!

Deja un comentario :D