‘Last Film Show’ es ‘Cinema Paradiso’ desde India [Tribeca 2021]

Cobertura del Festival de Cine de Tribeca 2021.

Cinema Paradiso es una película que dejó una profunda marca en mi aprendizaje cinéfilo inicial. El clímax de la versión internacional es una de las secuencias más enternecedoras que se han hecho, y es una de las pocas películas que merecen la descripción ahora trillada de «una carta de amor al cine». La principal razón por la que afectó tanto es porque Giuseppe Tornatore no esconde el sentimentalismo desmesurado y la mirada nostálgica que acompañan el relato, contrario a lo que hace el director Pan Nalin con Last Film Show.

La película también sigue a un niño que se enamora del cine y se hace amigo del proyeccionista del teatro cercano. Su padre no está de acuerdo con su pasatiempo, pero igualmente se escabulle de la escuela y se mete a la cabina de proyección, donde no solo disfruta de las películas sin interrupciones, sino que también aprende todo sobre el trabajo ayudando con los cambios de rollos y más. La diferencia principal es el contexto socioeconómico de esta historia, que se sitúa en el distrito de Chalala, India, un lugar pobre alejado de los avances tecnológicos del resto del mundo.

Ahí conocemos a Samay (Bhavin Rabari), un niño de 9 años que vive con sus padres y su hermanita pequeña. Su papá, Bapuji (Dipen Raval), lo lleva un día a ver una película en el cine solamente porque se trata de una obra religiosa, pero Samay se distrae con la luz que se dispara desde la cabina y se desvanece en la pantalla gigante en forma de imágenes en movimiento. Este fenómeno obsesiona al chico, que junta cerebro con sus amigos y empiezan a experimentar con el concepto de proyección cinematográfica.

Last Film Show no se enfoca tanto en las películas que Samay va conociendo, aunque la historia del cine indio se hace presente cautivando al chico, cuyos ojos centellean en cada función. A él le mueve más el misterio de la luz y el concepto de la narración, ya que una de las actividades que más disfruta es inventar historias para sus amigos. Cuentos fantásticos inspirados en las películas que ve, y que se dibujan en su cabeza con facilidad. Le pregunta a Fazal (Bhavesh Shrimali), su amigo proyector, cómo se hacen las películas, y su respuesta vaga solo lo inspira a seguir persiguiendo sus misterios.

Eventualmente Samay y sus amigos trabajan en la construcción de un sistema de proyección casero, y Nalin muestra todo el proceso creativo detrás del ingenio del niño. Para él no existe la idea de convertirse en director de cine porque está muy consciente de los límites económicos de sus progenitores, y el realizador también aprovecha para hablar sobre esa desigualdad de oportunidades que hace fantasioso el simple sueño de estudiar cine. Sin embargo, eso no detiene a Samay, que se conforma con el gozo que le genera contar historias y que todos en su pueblo puedan disfrutar de las películas de forma gratuita.

Sin el sentimentalismo de Cinema Paradiso, Last Film Show es emotivo a su manera, enfrentando el paradigma de la digitalización del cine en tierras remotas enterradas en la desigualdad y la desidia política. Samay no se enfrenta a la misma nostalgia de Toto, sino a la melancolía de enamorarse apasionadamente de algo que se siente demasiado lejos y que resulta un misterio casi desentrañable. Es también un testamento de la fuerza de la imaginación humana, aquella que justamente inspiró al hombre a contar historias que emocionan y transforman vidas.

Acerca de Emmanuel Báez 2783 Articles
Editor en Jefe y Crítico de Cine. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society. Miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Jurado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2018.

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