‘Jubentú’ es cine apasionado, sincero, y entretenido

Una de las peores tendencias del incipiente cine paraguayo es la acción de marketing de atraer al público con descripciones del primer logro que supone una película. “La primera película de terror paraguaya” fue como se vendió Gritos del Monday, y resultó ser un bodrio colosal insoportable. Jubentú es un caso especial, digno de visionar más de una vez, porque realmente propone varias “primeras veces” para el cine paraguayo, sin jactarse de ninguno de sus puntos para aplaudir. Quizás deberían haberlo hecho, ya que su realización estilo guerrilla hizo que se estrenara en salas de cine con un mínimo apoyo por parte de aquellos realizadores y artistas que constantemente predican a favor de un cine nacional para todos.

Ricardo Morínigo dirige esta crónica de la vida de varios jóvenes paraguayos y cómo atraviesan dificultades aparentemente ordinarias, pero definitorias. Historias de amor, sexo, sueños truncados, y las vicisitudes sociales que están presentes en la cotidianeidad se retratan con una sinceridad encomiable. Si bien varios de los personajes que intervienen en el desarrollo de este periplo se presentan como caricaturas, la mirada apasionada del realizador le otorga una capa impenetrable de frescura al relato. Una voz en off acentúa las emociones y sentimientos que conllevan ser joven en un país de tanta desigualdad, y solo en algunas ocasiones se siente innecesaria.

Lo más destacable de la propuesta es su narración paralela de las historias, y cómo estas se unen, no solo a nivel espacio-temporal, sino también a nivel temático. A pesar de cualquier pronóstico que uno pueda hacerse en base al prejuicio, la película sale airosa con su acercamiento no lineal porque se sostiene en lo técnico y lo narrativo. A eso hay que sumarle el talento actoral, la mayoría de ellos no profesionales, que hasta se desempeñan mucho mejor que otros renombrados que salieron con vítores de escuelas de actuación. Este apartado, que es uno de los más problemáticos en la fragmentada historia del cine paraguayo, realmente invita a un mayor debate. Quizás los “actores recibidos” necesitan reevaluar sus metodologías después de esto.

Jubentú es “cine de lo perro”, una calificación apropiada teniendo en cuenta el público objetivo y el estilo de la realización. Si bien ya se hicieron películas con denuncias sociales a nivel de clase media-baja (7 Cajas, Los Buscadores), acá hay una autenticidad palpable que deviene del hecho de que quienes cuentan estas historias parecen más cercanos a la realidad que transmiten. Aun con ciertas falencias de guion, una falta de moderación en la representación caricaturesca de algunas situaciones, y una dirección que llega a sufrir por el mismo estilo guerrilla que resalta la película, hay suficiente como para entretenerse y reflexionar.

Acerca de Emmanuel Báez 2806 Articles
Editor en Jefe y Crítico de Cine. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society. Miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Jurado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2018.

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