‘Free Guy’ arrolla con energía optimista y esperanza de un mundo mejor

Me gusta pensar que, en un futuro cercano, Free Guy pasará a formar parte de una nueva ola de películas de la era de la pandemia del COVID-19 que se presentan con un espíritu optimista muy relevante y necesario para afrontar estos tiempos de mucha incertidumbre. Con la energía carismática de un Ryan Reynolds en su forma más entrañable y un mensaje oportuno de perseverancia y entusiasmo, la película dirigida por Shawn Levy es una fuerza arrolladora que convierte todo a su paso en ánimo y alegría. Solo con este personaje y Ted Lasso, hay suficiente para considerar cómo contar historias a través del cine y las series es más que importante para mejorar la sociedad.

La trama sigue a Guy, un empleado bancario que enfrenta todos sus días con una sonrisa contagiosa, a pesar de que en la ciudad en la que vive existen otras personas que no hacen más que destruir todo a su paso. Eso es porque Guy, en realidad, es un personaje de fondo no jugable (o NPC) de un videojuego masivo online conocido como Free City, hecho que el desconoce por razones lógicas. Al mejor estilo Lego Movie, Guy cumple con su rutina diaria al ritmo de la melodía de que todo es increíble, incluso cuando los personajes avatares de los jugadores ingresan al banco a robarlo.

Cuando se cruza con el avatar de una mujer en particular, el mundo de Guy cambia para siempre, y empieza una cascada de eventos que le ayudan a descubrir la realidad de su mundo. Este simple cajero se convierte en un jugador más, y todo lo que hace tiene que ver con encontrar la forma de conquistar a la mujer (interpretada por Jodie Comer). Su progreso en el videojuego llama la atención de los diseñadores que trabajaron en el producto en el «mundo real», donde se lleva a cabo la trama paralela que tiene que ver con dos programadores que están involucrados en la existencia del juego, una posible demanda, y un sueño de amor que trasciende fronteras digitales.

Free Guy es otro ejemplo de que los videojuegos y el cine pueden llegar a ser una combinación fantástica si la ejecución es la adecuada, aunque el tema de las adaptaciones directas de videojuegos sigue siendo una materia aparte que no consigue estar completamente a la altura de las posibilidades. El guion, firmado por Zak Penn y Matt Lieberman, toma elementos de videojuegos online y los mezcla con una historia de superhéroes, supervillanos y las personas en el medio que solo buscan su felicidad. Al igual que The Edge of Tomorrow -otra película tipo videojuego sin ninguna relación con una marca existente-, Free Guy se eleva más allá de su premisa con una sensación de aventura asombrosa, de esas que dejan a uno boquiabierto.

Podría decirse que se debe mayormente al elenco. Reynolds exuda jovialidad, y aun en los inevitables momentos de desaliento en su camino del héroe, tiene una mirada centelleante que invita a mantener la mente abierta a pesar de las vicisitudes. Comer es un talento natural que conquista la pantalla tanto en su forma de avatar como en su forma real, donde interpreta a la diseñadora de juegos Millie. Joe Keery interpreta a Keys, un muchacho que trabajó con ella y ahora trabaja para la compañía que creó Free City. Su presencia es fresca y sencilla, ganándose su lugar sin imponerse, y tiene potencial de leading man en películas de esta clase. El villano de turno es el dueño de la compañía, interpretado por Taika Waititi, que claramente la pasó genial improvisando líneas que no lo hacen aterrador, sino simplemente entretenido. Hasta su mejor amigo Buddy (Lil Rel Howery) tiene sus momentos para enternecer y reforzar el punto de la historia.

También podría decirse que es la conjunción de elementos del mundo de los videojuegos online impregnados con un espíritu festivo que se siente más relevante que nunca. Ni siquiera tengo problemas con la presentación visual de la tecnología detrás del videojuego (algo que normalmente me obliga a reactivar la incredulidad), ya que todo se siente tan pertinente en su propio contexto. Además, la relevancia que una película como esta puede adquirir si la consideramos fuera de su propia existencia cinematográfica, hace que sea imposible no discutirla también de esa forma en estos tiempos. Todo en Free Guy se siente ligero, irresistible, y muy esperanzador.

Acerca de Emmanuel Báez 2789 Articles
Editor en Jefe y Crítico de Cine. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society. Miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Jurado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2018.

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