‘El Padre’, monumental Anthony Hopkins en desgarrador drama sobre la demencia

La identidad es algo tan poderoso y a la vez algo tan frágil. Se compone de una amplia gama de características que conforman la personalidad y el carácter de una persona definiendo su existencia. El Padre, de Florian Zeller, explora la complejidad de la identidad a través de un personaje que atraviesa las etapas de la demencia, e invita a la reflexión sobre el valor de los recuerdos, y la relación entre significante y significado: ¿qué son las palabras si uno no puede adjuntarle un objeto? ¿Qué es el nombre de una hija amada si uno no puede recordarla plenamente? ¿Qué es un reloj de muñeca si no está cumpliendo su función? Estas preguntas se convierten en detalles frustrantes para una persona con demencia, y el estudio del personaje ofrece una mirada realista a lo que experimenta una mente quebrada por dicha condición.

Anthony Hopkins interpreta a un hombre de avanzada edad cuya hija debe tomar la difícil decisión de encontrarle un lugar para vivir, lo que implica muchos cambios para un hombre que todavía no acepta que necesita ayuda. Olivia Colman es Anne, la hija abnegada que vela por su padre a pesar de sus propios sueños. La situación se complica porque ella conoce a un hombre y planean mudarse a Paris, por lo que es imperativo que su padre reciba el mejor cuidado. Sin embargo, la película está narrada desde el punto de vista de Anthony, por lo que los detalles tienden a cambiar entre escenas, y así también los mismos protagonistas y las escenografías. Esta diégesis fragmentada busca evocar la sensación de desconcierto que atraviesa una persona con demencia, y lo logra doblemente con una interpretación muy sensible por parte de Hopkins, que impresiona con una actuación de antología, manifestando emociones contradictorias en períodos cortos.

Zeller adapta su propia obra teatral estrenada en el 2012, y que consiguió numerosos premios, aunque no logro imaginar cómo encaran en la obra algunos detalles que resaltan en una visión cinematográfica. Por un lado, el montaje quebrado ayuda a reforzar el estado de la psique debilitada de Anthony, y la trama está construida como un clásico thriller de misterio que intimida y acongoja a la vez. El padre reclama por un objeto de valor que desaparece varias veces, y el detalle es insignificante para los que le rodean, aunque desde su perspectiva se siente como una conspiración para arrebatarle lo poco que le queda. Está tan bien narrado que resulta fácil preguntarse qué es real y que es producto de la condición de Anthony, y esa empatía generada hace que la situación sea desgarradora.

Ahí es donde la caracterización de Hopkins eleva el material más allá de los trucos de edición y escenografías. Sus miradas perdidas marcan la vergüenza que empieza a sentir sin querer admitir la confusión que lo atormenta, y sus formas de comunicarse físicamente tienen matices delicados que dicen demasiado sin emplear palabras. Los detalles familiares aparecen de vez en cuando para agregar más trasfondo al conflicto: una segunda hija que ya no está presente pero es anhelada; una relación basada en la decepción y el favoritismo; y un interés amoroso que carece de consideración. Colman está a la altura con una actuación tierna y afectuosa, y Mark Gatiss, Olivia Williams, Imogeen Poots, y Rufus Sewell intervienen en distintos roles mezclados en la mente de Anthony.

En una de esas relaciones el guion cae en algo trillado, cuando la pareja de Anne no está de acuerdo con la presencia del padre en la vida de ellos, y reacciona de forma prepotente. Sin embargo, la perspectiva de la narración -que evita la objetividad en todo momento- hace que uno se pregunte qué es real y qué forma parte de las grietas de la demencia. Lo que queda claro es el sufrimiento que supone, no solamente para el padre, sino también para quienes le rodean, y Zeller consigue que su historia impacte con un gran uso de recursos cinematográficos que normalmente se dan por sentado, afirmando también cómo el cine es el mejor medio para esta clase de historias que requieren de mucha empatía.

Acerca de Emmanuel Báez 2789 Articles
Editor en Jefe y Crítico de Cine. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society. Miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Jurado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2018.

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