‘EAMI’, lo que el fuego se llevó [IFFR 2022]

Cobertura del Festival Internacional de Cine de Rotterdam 2022

Eami, una niña de cinco años cuyo nombre significa ‘bosque’ y ‘mundo’ en la cultura Ayoreo Totobiegosode, vaga por el bosque que alguna vez fue su hogar, el de su familia y el de sus amigos. Mientras que sus pies descalzos recorren por última vez la tierra de sus ancestros, sus memorias y las de todos los que la rodean emergen de los rincones más recónditos de la agonizante naturaleza para encontrarse, quizás por última vez, con nosotros.

EAMI es el tercer largometraje de Paz Encina, que nos entrega su trabajo más estilizado y profundo hasta el momento; un filme poético, sublime y devastador que nos deja ver y sentir la pérdida del territorio de una comunidad nativa a través de los ojos de una pequeña niña (Anel Picanerai), cuya inocencia poco a poco se pierde mientras rememora los últimos momentos en los que tenía un lugar al cual llamar hogar. Navegando con acompasado sosiego entre el documental y la ficción, EAMI nos invita a recorrer junto a su protagonista el territorio de la comunidad nativa Ayoreo Totobiegosode, que desde hace décadas está sufriendo numerosas bajas debido a la extrema deforestación del Paraguay y a la persecución de sus miembros por parte de los «coñone», palabra que se traduce como «insensibles» .

La cámara de Encina sabe como enfocarse en los distintos paisajes que el Chaco paraguayo ofrece, y cada imagen nos transmite con exactitud lo que la protagonista nos va narrando. Encina sabe cómo acercarse a sus sujetos sin ser intrusiva, y deja que las palabras, las imágenes y, sobre todo, los sonidos, nos cuenten sus propias historias. El híbrido documental-ficción recuerda por momentos al cine de Apichatpong Weerasethakul, pues Encina también posee una cualidad distintiva que le permite encontrar una conexión extraordinaria entre el ser humano y la naturaleza que lo rodea.   

No es coincidencia que EAMI tenga su estreno durante una crisis climática en el Paraguay. La película no deja indiferente a la audiencia respecto a su mensaje, que suena más a una advertencia. La excesiva deforestación pronto acabará por crear un cambio irreversible en nuestro clima y en nuestra naturaleza si no actuamos pronto. La pérdida del hogar, del bosque y del mundo de Eami y su comunidad nos recuerda que estamos más cerca de su realidad de lo que creemos. «¿Somos los mismos cuando perdemos a quiénes amamos?», se pregunta Eami en un momento del filme. La respuesta puede variar para cada espectador, pero el sentido de pérdida es unánime.

Acerca de Maximiliano Nuñez 197 Articles
Guionista y crítico de cine. Amante del cine alternativo.

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