‘Total Recall’, entretenida pero insatisfactoria acción interplanetaria

En vistas de la nueva versión del cuento de Philip K. Dick, Podemos Recordarlo Todo por Usted, que llegará a la pantalla grande el año que viene de la mano del director Len Wiseman, pareció oportuna una nueva mirada a este film de ciencia ficción de 1990 dirigido por Paul Verhoeven, en el que Douglas Quaid, un hombre aparentemente común con grandes deseos de aventura, acude a una compañía que proporciona viajes virtuales para aquellos que no pueden realizarlo de verdad.

A primera vista, una película de espionaje con violentas secuencias de acción, Total Recall no es más que un film desaprovechado con tufillo a serie B que, sin embargo, resulta entretenido y posee un ritmo lo suficientemente enérgico como para no decaer ni aburrir durante el metraje. Se podría decir que sobrevive al tiempo, aún a pesar de que lo más interesante que tiene la película, los efectos especiales, son de una era predigital que no pasa la prueba ni en una mirada de zapping.

Paul Verhoeven venía de dirigir RoboCop tres años atrás, y acá se topó con un Arnold Schwarzenegger que venía de la pobre comedia Twins y necesitaba evitar perder el título de héroe de acción que se había ganado gracias a películas como The Terminator y Commando. Adaptando un cuento que, como máximo, ofrecía una idea ingeniosa escrita con poca creatividad (pueden leerlo acá), los guionistas Ronald Shusett, Dan O’Bannon (ambos guionistas de Alien) y Gary Goldman (guionista de otra serie B memorable, Big Trouble in Little China) expandieron la historia de Philip K. Dick agregando fuertes tintes políticos y mucha más acción, aunque con una limitada imaginación.

Estas mismas secuencias de acción, que se distribuyen bastante a lo largo de la película (tan exageradas como innecesarias en su mayoría), funcionan una vez más como vehículo de demostración de la fuerza de Schwarzenegger, que se entrega completamente y es creíble. Como no es extraño, falla enormemente cuando intenta inyectar drama y emoción a su personaje. En esta categoría, resalta el poco valorado Michael Ironside, imponente sin necesidad de tener diálogos interesantes, siempre con esa mueca de desdén que lo caracteriza.

Acompañan sin lucirse Sharon Stone, Rachel Ticotin (que apenas sirven para la acción) y Ronny Cox, simplemente para ir armando una historia desaprovechada, que comienza de manera mucho más prometedora y cautivadora de lo que termina. Después de todo, logra brevemente jugar con el espectador acerca de lo que es real y lo que no, pero entrega más acción que intriga, y se descubre endeble hacia un final insatisfactorio para quien espera que exploten al máximo la trama de espías desmemoriados que se esconde tras tanta violencia.

Para hacer todo más soportable, tenemos la genial banda sonora de Jerry Goldsmith, que suministra esa dosis de emoción que le falta al film, siendo el tema principal uno que cualquier fanático de las bandas sonoras deba reconocer. Acá se deja llevar por la obvia verdad que intenta esconder la historia, y se encarga de una música notable con toques oníricos que, para quien presta atención, revelan de antemano los puntos clave de la trama.

Total Recall no es más que entretenida a ratos, pero insuficiente para su potencial. Tiene apenas un par de secuencias sobresalientes, como la del viaje que el mutante Kuato realiza entre los recuerdos de Quaid, despertando su conocimiento sobre la arquitectura alienígena escondida en Marte, que es capaz de generar oxígeno en todo el planeta. Memorable secuencia en la que Verhoeven se muestra más inspirado, pero tal como el propio director lo dijo, este es su trabajo más inferior a los que llegó a realizar en suelo norteamericano (RoboCop, Basic Instinct, Starship Troopers).

Acerca de Emmanuel Báez 2316 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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