‘Source Code’, hermosa reflexión sobre el tiempo, la vida y la muerte

SOURCE CODE

La muerte, ese suceso tan inevitable como incomprensible, sobre la cual solemos hacer las preguntas equivocadas: ¿qué hay después? ¿adónde vamos luego de morir?, cuando hay otras interrogantes mucho más importantes: ¿qué hacemos en vida para que la muerte no sea algo tan penoso? ¿qué decisiones tomamos y cómo afectamos la vida de los demás, antes de que llegue el momento de partir? Más que apropiado el título que me tocó ver anoche, con el reciente fallecimiento de una de las personas más importantes de mi vida. Y las preguntas que realiza el director a través de la historia son dignas de tener en cuenta todos los días.

Source Code es una película de ciencia ficción, dirigida por Duncan Jones en su segundo trabajo después de la loable Moon. En ella, un hombre (Jake Gyllenhaal) debe revivir una y otra vez los últimos ocho minutos de vida de otro hombre abordo de un tren, que tras ese corto período de tiempo estallará producto de una bomba colocada en algún lugar del transporte. Una y otra vez, debe revivir el final de su vida, intentando descubrir quién es el responsable de la explosión.

Sin embargo, la ciencia ficción de la historia no es más que un motor para la maravillosa reflexión que sale a flote como moraleja. ¿Qué harías si supieras que tenés menos de un minuto de vida? ¿Qué decisiones tomarías si tuvieras la oportunidad de revivir los últimos minutos de tu vida, o la vida de alguien más? Una reflexión tan vieja como la historia misma, pero contada con sobriedad en una película pequeña, humilde y entretenida, que no necesita de grandes efectos especiales ni grandes escenarios para resultar efectiva, y que al contrario, en sus contenidas secuencias, poseen cierta fuerza tangible que hablan sobre estas cuestiones de manera memorable.

Todo se resume a los momentos y las decisiones que tomamos, el momento en que decidimos sonreír ante los problemas, o buscar una solución productiva a una situación difícil, el momento en que decidimos besar a alguien por primera o última vez, el momento en que aceptamos la vida como una serie finita de causalidades y casualidades, y a la muerte como una inevitable fuerza que debe ser enfrentada con respeto y celos. ¿Qué hacemos para que cuando nos toque el momento, no haya ningún arrepentimiento, ni una tarea pendiente?

Vale la pena la reflexión, y no debería hacer falta una película para tener eso en cuenta, pero es bueno ver una que trata estas cuestiones de forma sencilla, acertando en su intento por implantar ideas y preguntas que todos deberíamos hacernos de vez en cuando, para conocer y sostenernos a aquello que es verdaderamente importante para cada uno.

Acerca de Emmanuel Báez 2360 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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