‘Somewhere’, el vacío entre los laureles

Muchos de nosotros soñamos con ser famosos. Nos gusta la idea de tener a cientos de personas a nuestra disposición, de poder acceder a privilegios dignos de las “estrellas”, reconocimiento, fama, todos los placeres servidos en bandeja. Pues bien, esta ambición es entendible desde el punto de vista del ideal. Sofia Coppola nos cuenta la historia de una persona con todos estos beneficios en su película Somewhere.

Somewhere (en castellano, “Un lugar en el corazón”) es la historia de Johnny Marco, un reconocido actor de Hollywood que está en constante promoción de películas. Su vida puede parecer el sueño dorado de cualquier hombre de treinta y pico de años: mujeres a su disposición, dinero, autos de lujo, un lujoso hotel en donde vive, la admiración de todos. Pero todos sus excesos le pasan una factura que es difícil de pagar: su vida está llena de vacío.

En ese letargo en el que vive, en busca de “algún lugar” recibe la visita de su hija Cleo, una niña que está entrando en la adolescencia. Sus relaciones hasta ese momento eran casi nulas, su hija vivía en la distancia y no tenían contacto. Johnny se ve obligado en cierto sentido a interiorizarse con su hija, a conocerla y a dar de sí para crear algo que sería quizás la primera cosa auténtica que tuviese jamás en su vida.

Es aquí donde Cleo toma una importancia vital. Cleo es luz, es inocencia, es una chica adorable que emana sinceridad y que, sin saber uno cómo, toma demasiada confianza en ese hombre que es para ella una buena persona. Johnny comienza entonces una encrucijada entre lo que la vanidad le ofrece y su hija.

Este camino que nos propone Sofía Coppola es aleccionador. Nos permite evaluar el sentido de nuestras ambiciones, de si lo que perseguimos tiene una utilidad. ¿Para qué escalar si la cima no trae plenitud? ¿Para qué andar en placeres si a la noche, así como dijo Janis Joplin después de uno de sus conciertos, después de estar con miles de personas, uno se acuesta solo? Es preciso que abramos nuestros ojos a las Cloe que se nos aparecen en la vida. A veces está a un costado nuestro y no la vemos porque tenemos la vista concentrada en otras cosas.

Además de gozar de una estética muy fresca, una fotografía loable y muchas escenas memorables, este filme nos dice algo, respondiendo a uno de los objetivos más nobles del arte, la reflexión mediante la identificación. La vanidad trae goces superfluos. Las verdaderas relaciones nos dan muchas veces razón para encontrarnos a nosotros mismos y nos capacita para amar.

Vean esta película porque, así como las que siempre compartimos en este espacio, tienen algo para decir. Tienen voz y se hacen escuchar. Somewhere es estar en un lugar que no sabemos, yendo hacia un objetivo que no nos motiva, pero buscando siempre algo que nos dé sentido de ser, sentido de amar. Gracias Cloe por habernos mostrado ese sentido.

Acerca de Bruno A. Comas 31 Articles
Estudio Artes Audiovisuales en la UNA (BsAs), investigo el video y la performance a través de Vena Rota. Escribo guiones, cuentos y textos inclasificables.

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