‘Shutter Island’, predeciblemente demencial

shutter island

Verano de 1954. Los agentes judiciales Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio) y Chuck Aule (Mark Ruffalo) son destinados a una remota isla del puerto de Boston para investigar la desaparición de una peligrosa asesina (Emily Mortimer) recluida en el hospital psiquiátrico Ashecliffe, un centro penitenciario para criminales perturbados dirigido por el siniestro doctor John Cawley (Ben Kingsley). Pronto descubrirán que el centro guarda muchos secretos, y que la isla esconde algo más peligroso que los pacientes…

El consenso general es que esta es la película más comercial de Martin Scorsese, pero no logro entender el por qué del tono negativo que los críticos especializados le atribuyen a dicha afirmación, como si fuera una obligación que un director que haya capitaneado obras maestras como Taxi Driver tenga que inclinarse siempre hacia el mismo estilo. Por supuesto que de ahí a que sea capaz de manejar proyectos menos personales es otro tema, y es cierto que no se logra identificar al Scorsese de siempre enShutter Island. Ya dependerá de cada uno decidir si eso es bueno o malo.

Personalmente casi salgo corriendo de la sala al comenzar la película y me parece increíble haber encontrado tan pocas quejas con respecto al horripilante montaje del primer cuarto de hora, con unos errores de continuidad que distraen sobremanera y hacen pensar que en la sala de edición estaba a cargo un niño de 7 años con Windows Movie Maker. No entiendo si esto fue hecho adrede para intentar sumergirnos en el ambiente demencial que se veía venir, pero su resultado es de una distracción inevitable, y lo peor es que se vuelve algo normal al seguir la película, así que decidí hacer el mayor esfuerzo de obviar semejante barbaridad.

Lo bueno es que todo empieza con una atmósfera intensa que atrapa desde el primer cuadro, acompañada de una banda sonora infernalmente poderosa y que ruge acorde al ambiente demencial en que nos sitúa la película. Este acompañamiento se ve a lo largo de todo el desarrollo en un crescendo, que aunque carece de vehemencia, logra impresionar por las chocantes escenas en las que el personaje de DiCaprio sufre de intimidantes pesadillas.

La carencia de fuerza se debe a que durante el desarrollo de la trama, se sugiere en demasiadas ocasiones el final de la historia. Es más, me atrevería a decir que si alguien no pilla el final para la mitad de la película es porque no ha prestado atención o porque vio demasiadas veces Hanna Montana y tiene el cerebro algo frito. Shutter Island se revela demasiado pronto mediante pistas innecesarias que le quitan absolutamente todo el peso a un final que termina siendo predecible y tramposo.

Para compensar, está llena de bifurcaciones y confusiones que pueden crear signos de interrogación sobre la cabeza cual dibujos animados, manteniendo en vilo al espectador mientras se decide sobre si terminar de una manera u otra, pero finalmente no importan demasiado ya que durante el proceso, el espectador ya se ha imaginado los finales más obvios, uno de los cuales termina sucediendo. Quizás, para el remate y gusto de algunos, se ofrece un segundo final que es demasiado correcto como para ser sorprendente.

A pesar de que Shutter Island no cuenta absolutamente nada nuevo ni sorprendente, provoca una tensión innegable en su proceso y cuenta con un estilo innovador de presentar la locura, la culpa y la búsqueda de la verdad. Da un bajón tremendo cerca del final  y es una lástima porque podría haber terminado de maneras menos obvias y más impresionantes, pero últimamente tampoco cae en lo absurdo ni lo tonto, aunque sí puede decirse que trata con poco respeto a los espectadores medianamente exigentes.

Acerca de Emmanuel Báez 2264 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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