‘Romeo + Juliet’, el romance contemporáneo de Baz Luhrmann

Películas hay y muchas. Algunas nos dejan marcados de por vida y no dejan de asombrarnos sin importar cuántas veces las hayamos visto. Pero de vez en cuando, se estrenan otros dos tipos de cintas: las que injustamente quedan en el olvido y que cuentan con la misma riqueza artística que las más aclamadas, y las que alguna vez vimos y amamos cuando niños, pero con el paso del tiempo también las olvidamos sin darnos cuenta. Lo genial de ambas es que al revisitar esos filmes, nos damos cuenta el por qué amamos tanto el Séptimo Arte. Cada semana quiero rescatar cuantas películas de ese tipo sean posibles.

Quizá la primer historia de amor que conocimos fue la de Romeo y Julieta, ese romance inmortal de William Shakespeare que ya nos ponían a recrear en las obras de teatro del colegio. Pero con el paso del tiempo, puede que la historia a pesar de mantener esa esencia de amor, sacrificio y unos diálogos que son para quitarse el sombrero, podría resultar aburrida (e incluso cursi) dada la época en la que está ambientada.

No fue hasta la década de los 90 que un joven australiano llamado Baz Luhrmann llegó a Hollywood y puso sobre la mesa la idea de llevar el clásico de Shakespeare a la época contemporánea: ¿qué pasaría si esas dos familias vivieran en nuestras ciudades?, rodeadas de mafia, drogas, prostitutas y mucho, mucho glamour. A la Twentieth Century Fox le encantó la idea y financió a este prometedor director que venía de dirigir una humilde pero genial ópera prima llamada Strictly Ballroom (película de la que también un día me gustaría hablarles).

Leonardo DiCaprio (estrella en ascenso en aquellos días) y Claire Danes (quien ahora goza de una muy merecida fama) fueron los elegidos para dar vida a los eternos enamorados. Un muy acertado casting a mi parecer, por un lado DiCaprio y su lado galán, pero anteponiendo siempre el talento, y Danes, que si bien no tenía un currículum muy vasto en esos días, claramente refleja el look de la chica sencilla, pero de una belleza que con cada mirada, nos va conquistando más. Baz Luhrmann rodea a sus enamorados de una Verona ambientada en la Ciudad de México, donde la mayor parte de la película fue filmada. Curioso movimiento del director para recrear la obra, ese feeling cálido y tropical que tenemos por acá mas el estilo arquitectónico de la capital mexicana, definitivamente le va a la película.

Pero sin duda, lo que le da un impulso tremendo a Romeo + Juliet es la dirección de arte. Es bellísima e hipnótica. Luhrmann es un maestro del glamour, y en su filmografía hace que cada centavo del presupuesto se vea reflejado en los sets que acompañarán sus escenas. Los vestuarios del elenco no se quedan atrás y estos brillan en su máxima expresión durante el baile en la mansión de los Capuleto. Algunos un tanto exóticos, pero de alguna forma le van a obra. Incluso hasta a la iglesia le puso el toque pop, poniendo al coro a cantar canciones acorde al mood noventero y alumbrándola con luces neón.

El factor que más le aplaudo a Luhrmann es la genial dirección y el cuidado que tuvo con el lenguaje shakesperiano, nada de adaptarlo a nuestros modismos. Se respetaron muchas de las líneas de la obra original y cada una de ellas es recreada – de nuevo – por esos escenarios llenos de luz, color y melancolía. Es así como la apertura de la obra es narrada por una presentadora de noticias, el Príncipe es el jefe de la policía de Verona (con helicópteros y toda la onda), las espadas se sustituyen por pistolas y así.

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En aquellos días, lo que disgustó a muchos de Romeo + Juliet fueron algunas secuencias bizarras con los personajes. Actuadas (o editadas) de una manera bastante cómica pero muy en la onda teatral, vamos, un tanto ridícula. Pero muchos olvidan que Baz Luhrmann viene – precisamente – del teatro, que su padre era coreógrafo, por lo que esas influencias artísticas las lleva a la pantalla grande y muchos no simpatizan con ellas. Quizá teniendo en cuenta esos elementos, todo el despliegue visual que el director pone en pantalla se verá aún más complementado con las geniales actuaciones de Leonardo DiCaprio, Claire Danes y el resto del elenco. La película tiene unos momentos que nos arrancan enormes suspiros, sonrisas e incluso algunas lágrimas llegando al final, dignas de verse una y otra vez, y sumándole a ello los hermosos diálogos… qué digo diálogos, ¡poemas! del buen William Shakespeare. Una línea tras otra.

Romeo + Juliet es una película que no debe quedar en el olvido y que tiene que estar en esa lista de películas que recomendaríamos a alguien que de verdad busca un romance con tintes de tragedia. Y por supuesto, la cinta es una excelente opción para acercar a quienes son ajenos a Shakespeare, se animen a leer sus obras, o simplemente, vean otra hermosa manera de hacer cine. Los dejo con el trailer oficial.

Acerca de Ricardo Trejo 95 Articles
Dicen por ahí que me parezco a Doug Narinas. David Fincher es mi pastor, nada me faltará. Amante del formato IMAX. A veces hago podcasts con mis amigos. Me encuentran en Twitter y Letterboxd como @id0ug.

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