‘Robot Jox’, el Pacific Rim de los 80

Robot Jox es una película de mechas dirigida por Stuart Gordon, que después de realizar las lovecraftnianas y excelentes Reanimator y From Beyond se hizo la misma pregunta que 10 años más tarde se haría algún productor de Hollywood: ¿Por qué no hay una película de Transformers?

Finalizada en 1987 pero estrenada en 1990 debido a que la productora Empire International entró en bancarrota, el film cuenta la historia de un futuro distópico, donde los sobrevivientes del viejo confiable apocalipsis nuclear crearon dos facciones: La Confederación (Rusia, Alemania, etc) y el Mercado (EEUU y Aliados). Las guerras están prohibidas, por lo que las disputas internacionales se deciden en una lucha de robots al más puro estilo gladiadores. Esto funciona como una especie de metáfora a la guerra fría, pero lastimosamente al momento de estrenarse el film, se había enfriado la cosa y el subtexto queda desfasado.

Para desarrollar el guión, el director reclutó al capo de Joe Halderman, escritor y ganador del premio Hugo y Nebula, conocido por La Guerra Interminable, El Engaño Hemingway y otros, quien, gracias a su background en el servicio militar, coescribió el film con Gordon y proveyó algún que otro detalle bélico fundamental para el argumento. Originalmente tenían pensado crear una versión sci-fi de La Iliada, pero el proyecto eventualmente se convirtió en la base de Robot Jox.

El cast está liderado por Gary Graham (Alien Nation) como Aquiles, el piloto o Jox del robot representante del Mercado, una mezcla de macho alfa y Rick Hunter; Anne Marie Johnson como Athena, una piloto novata genéticamente creada en un laboratorio; y Paul Koslo como Alexander, el piloto ruso de la Confederación, canalizando a Ivan Drago de Rocky IV.

Considerando el talento detrás del film, es sorprendente ver el decepcionante resultado final. La idea está ahí, pero la ejecución deja muchísimo que desear. Joe Halderman buscaba hacer una película más cerebral, con temas más profundos, pero las intenciones del director siempre fueron claras al desarrollar el film: el tipo quería una película para toda la familia, con personajes rozando lo caricaturesco y que sea fácil de vender. El escritor quería un film para adultos que los niños puedan disfrutar y el director quería una película para niños, que los adultos puedan disfrutar. Esto creó varios conflictos a la hora de desarrollar el film. Lejos estaba el Stuart Gordon que años atrás nos había ofrecido historias aterradoras acerca de científicos locos que buscaban la vida eterna. Supongo que fue un acto desesperado por entrar en las listas clase A de Hollywood.

Más allá de todos estos problemas de tono, Robot Jox es una película sumamente disfrutable, ridícula y divertida si se mantienen las expectativas bajas, perpetradora de todos los pecados de una B Movie de los 80, ya saben, machismo, malas actuaciones, secuencias sin sentido, cursilerías, y ridículas, aunque siempre bienvenidas, predicciones futuristas.

Soy de los que piensa que Pacífic Rim de Guillermo del Toro fue una película mediocre, no tanto por el apartado visual, sino por la desconcertante falta de imaginación en la historia. Si antes pensaba que era un burdo remake de Evangelion, después de ver Robot Jox, me doy cuenta que también toma prestada descaradamente elementos del film. Stuart Gordon sería menos severo con Del Toro ya que, al estrenarse en el 2013, expresaría que si hubiese tenido la oportunidad de hacer una secuela, se vería igual que Pacific Rim.

La película se apoya en efectos especiales basados en un stop motion bastante convincente, por momentos resulta sorprendente, más que nada por el trabajo artesanal y el ingenio detrás de cada escena y en otras instancias no convencen a nadie, el bajo presupuesto se hace evidente y uno tiene que aceptar lo que está viendo y seguir el juego. No es muy difícil hacerlo, además, el diseño de los robots y la recreación de la atmósfera anime es genial y lo suficientemente atractiva para dejar pasar muchas deficiencias técnicas.

Una de las frases de Transformes es More Than Meets the Eye, es una lástima que no sea el caso con Robot Jox ya que, en mayor parte, lo que ves es lo que es. Si bien se tocan temas de espionaje, alteración genética y la superioridad de lo natural, la película funciona a un solo nivel y estos elementos quedan como simples adornos. Robot Jox podría haber sido una gran película si tan sólo el director hubiese escuchado al guionista y se compensaba la falta de presupuesto con mejores diálogos, más densidad en la historia y personajes no tan estúpidos.

En retrospectiva, Robot Jox es una curiosidad, sigue siendo una mala película que lucha por buscar una audiencia, pero que cuenta con unos cuantos ases bajo la manga: la disparatada acción de las peleas de robots. Si bien resultan escasas y a veces abruptas, los enfrentamientos de las máquinas gigantes son obviamente el plato fuerte de la cinta y no defraudan para nada (¡casi hacia el final, el versus entre Aquiles y Alexander los lleva al mismo espacio!).

El mayor triunfo del film es su mera existencia, el antecedente que crea y su ligera influencia en la cultura pop. Puntos extra al director por su ambición y por pensar en grande, pero una película de una naturaleza tan colosal no hace buena dupla con un bajo presupuesto si no vas a ofrecer algo más sustancioso, jugoso y original. Aun así, merece ser vista para tacharla de la lista de rarezas del cine. ¡Choca y fulmina!

Acerca de Claudio Guzmán 6 Articles
Me gusta el cine, la música, la mitología griega, los amaneceres y las largas caminatas en la playa... Si me eliges, te prometo buenas conversaciones y ser un mal amigo fiel.

Sé el primero en comentar!

Deja un comentario :D