‘Warm Bodies’, genial comedia romántica zombie como alegoría de un apocalipsis actual

WARM BODIES

Hubo un tiempo en que una mezcla de géneros y estilos como el que ofrece esta película hubiese sido algo impensable para la mayoría, pero Warm Bodies (por acá Mi Novio es un Zombie) es la prueba contundente de que el cine (y la literatura) como ficción sigue siendo algo vasto a pesar de las repeticiones, usando una fórmula bien adornada para dar vida a un romance peculiar que también ofrece unos mensajes relevantes y sinceros con respecto a nuestra sociedad.

La historia gira en torno a R, un zombie altamente inusual que vive en un mundo donde los zombies ya ganaron y hay pocos sobrevivientes. En una de sus salidas para alimentarse, R come al novio de una chica y luego la salva de los demás zombies, arrastrándola a su guarida y protegiéndola. Allí ella descubre que los zombies aún pueden recuperarse de su estado actual.

Hay una historia sencilla pero valiente en la superficie de Warm Bodies y es una comedia romántica zombie bastante entretenida y encantadora que no pierde el punto jamás, sirviendo además como una simpática reimaginación de Romeo y Julieta (la chica se llama Julie y hasta hay una escena con un balcón) mientras ofrece una selección musical para todas las generaciones. Debajo de la superficie hay una crítica social que es admirable por su ejecución, que en ningún momento resulta exagerado en su alegoría pero es evidente desde el principio, mas no entorpece de ninguna manera la narración. Es una crítica que está presente en la mayoría de las escenas mientras la historia se desarrolla.

“¿Qué significa realmente estar vivos?” es la última pregunta de la película. Para el mensaje de la misma, la situación de Warm Bodies es relevante porque habla no acerca de un futuro post-apocalíptico sino de un apocalipsis actual. R deambula por un aeropuerto al principio rodeado de otros zombies y tenemos una yuxtaposición brillante cuando nos ofrecen una vista a nuestro terrible presente: personas de todas edades pegados a sus teléfonos celulares sin conectarse físicamente con los demás, y luego aparecen los zombies ahí mismo donde estaban los humanos hace unos segundos.

En una era en la que el relato zombie es enormemente popular gracias a series como The Walking Dead, la historia de R y Julie tiene mucho más que decir acerca de la humanidad de lo que la serie lo hizo en estas temporadas. Los zombies siempre fueron una metáfora para la condición conformista del ser humano, algo que se perdió en las últimas obras del género, pero Warm Bodies resalta indudablemente de entre la mayoría de los títulos recientes porque logra ser más que un simple divertimiento pasajero golpeando fuerte con un claro mensaje: hoy, ahora mismo, estamos viviendo el apocalipsis zombie. Estamos perdiendo la conexión interpersonal que en últimas instancias podría ser nuestra fuente de esperanza. Es una de las películas más atrevidas de los últimos años que no dice que el fin del mundo es el final de todas las cosas, sino que va más allá y dice que hay vida después del fin del mundo, y por sobre todo, hay esperanza y amor.

Ese quizás pueda ser un mensaje cursi, pero es efectivo y es real y relevante. La película está basada en la novela de Isaac Marion y está adaptada y dirigida por Jonathan Levine, que antes dirigió 50/50, una comedia dramática acerca de un muchacho con cáncer que también es retratada de una forma diferente. Nicholas Hoult interpreta maravillosamente a R y lo que hace que sea maravilloso es que es realmente convincente dentro del angosto rango de emociones que requiere la película, el cual se va agrandando mientras comienza a conectarse con Julie (Teresa Palmer).

Para que todo esto funcione se rompen varias reglas clásicas del género y son buenísimas frescas adiciones que están fabricadas en servicio de la última moraleja. Al comer los zombies los cerebros de los humanos, estos reciben sus recuerdos y sus emociones, y es así como R comienza a conectarse con Julie, cuando comienza a devorar el cerebro de su novio y experimenta sus vivencias juntos. Ahí aparece la llave que comienza a despertar en él algo que parecía imposible, y por ende, los demás zombies también van despertando de su alegórico letargo. Pero ellos no son los únicos, ya que la historia es aún más relevante con la presencia de unos “esqueletos”, que son los más agresivos. Están más allá de toda recuperación, de todo amor, de toda esperanza de recuperación.

Claro está que hay algunas conveniencias necesarias para mantener el tono y el ritmo, algunas que hasta parecen ridículas aún en la ficción, como cuando Julie se entera de que fue R el que comió a su novio y no hay mucha lógica en la reacción, sino que simplemente se acomoda y se duerme ¿?. Pero aparte de eso, hay demasiada buena onda en la historia que se adereza con canciones imposibles de no disfrutar, guiños a algunas otras comedias románticas de décadas pasadas y unos secundarios brillantes (John MalkovichRob Corddry que tiene algunas de las mejores líneas). Warm Bodies es definitivamente una de las películas zombies más vivas y humanas de los últimos años.

Acerca de Emmanuel Báez 2310 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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