‘El Conjuro’, sustos clásicos reviven a un género gastado

the conjuring post

The Conjuring hubiera sido un clásico del cine de terror si hubiese sido estrenada durante los años 70, de la misma forma que The Exorcist probablemente no hubiera sido tan impactante si se hubiese estrenado en el 2010. Hago la comparación, no porque The Conjuring tenga tanto mérito, sino porque el director James Wan quiere con ganas que pensemos en eso desde los créditos iniciales de la película, que arranca con una banda sonora siniestra y amenazadora que es bastante reminiscente de The Exorcist y la aparición del título que es un guiño directo al clásico de William Friedkin.

Y también hablo del año porque esta llega en una época en la que el género está prácticamente muerto y no es más que su propio fantasma merodeando entre películas repletas de sustos predecibles, trampas técnicas risibles o personajes caricaturescos que cineastas irrespetuosos pretenden hacer pasar por originales. La última década ha visto un centenar de títulos similares que son en su mayoría indistinguibles unos de otros, pero de vez en cuando llegan algunos que logran salir del cementerio y ofrecen, como mínimo, ideas novedosas bien trabajadas que logran quedar más allá del momento. The Conjuring es un gran título que funciona bastante bien ante ojos experimentados y sobresale ante los más susceptibles.

La historia inicia con la presentación de Ed y Lorraine Warren, famosos investigadores de lo paranormal, quienes a lo largo de los años han encontrado varios de sus trabajos olvidados, invalidados o burlados por la prensa, hasta que, por supuesto, los mismos comienzan a ser tomados en cuenta por Hollywood donde se percatan de la falta de nuevas ideas en el aire. Irónicamente, The Conjuring no es la primera obra que tiene relación con ambos. Los Warren se hicieron famosos al investigar el caso de Amityville, que luego fue la inspiración para la película de 1979, aunque sus nombres no se mencionan en ningún momento, y según la propia Lorraine, la experiencia en la casa de Amityville es la más impresionante en toda su vida. Quizás quieran tener en cuenta el dato al ver The Conjuring, no que haga falta, porque la película es un relato de terror impresionante por sí solo y no necesita para nada la advertencia de “Basada en hechos reales” que expone al principio.

Luego de la presentación de los Warren, interpretados por Patrick Wilson y Vera Farmiga, conocemos a la familia Perron, quienes se mudan a una nueva casa que les salió una ganga, aunque no se revelan en ningún momento las razones de la mudanza. De hecho, varias cosas suceden durante la película sin explicación alguna, y otras varias ocurren con explicaciones innecesarias. Y ese es probablemente el único problema realmente notable de lo nuevo de Wan, que maduró bastante desde la infumable Dead Silence, donde ya intentó provocar sustos con muñecos inquietantes aunque el resultado fue una broma cuyo final se veía a una hora de distancia. Acá trabaja el guion de los Hermanos Hayes, que también crecieron mucho desde la olvidable House of Wax. Con The Conjuring triunfan porque se atreven a evocar el ambiente del terror psicológico de los 70, y lo logran loablemente, aunque de cualquier manera la película es un producto de su época y no pueden faltar los personajes idiotas que deambulan solos ante el evidente peligro o la intrusión exagerada de la banda sonora que solo asusta por su aparición espontánea.

El logro deviene de dicha ambientación que está muy bien construida, en base a un suspenso creíble y que, en la mayor parte del tiempo, se siente real y no como un truco de efectos evidentes. Por supuesto, ayuda que Lili Taylor sea una de esas actrices que parece estar asustada siempre y cuyas expresiones de pavor sean tan naturales que es imposible no sentirse aprisionados como ella, una vez que la nueva casa revela sus espíritus, y junto a ellos, los juegos macabros que deben ocurrir para que la historia avance. Otro gran logro es que estos momentos son genuinos, y cuando no se sabotean con efectos fáciles, llegan a ser sobrecogedores. Ciertamente se sienten más que familiares a estas alturas, pero es innegable que la forma en que la historia llega a estos puntos es honesta por una caracterización grupal admirable, apoyada por un Ron Livingston quizás en su momento más interesante desde Office Space, y un grupo de actrices adolescentes que se desenvuelven más que bien en sus respectivos roles.

Wan se toma su tiempo en introducir a los protagonistas importantes, y así como los Perron, los Warren reciben este mismo tratamiento para que sepamos que no se trata de un dúo cualquiera, como en la mayoría de las obras de fantasmas o demonios donde el “exorcista” o “espiritista” de turno no tiene ninguna clase de historia de fondo por lo que se vuelve prescindible. Los Warren son una familia modelo, dejando de lado el hecho de que Lorraine siente presencias inhumanas y en la casa tienen una habitación llena de objetos que fueron recuperados de casos anteriores. Los detalles sobre sus vidas son igual de importantes, porque cuando el caso Perron se ponga más difícil, comenzará a afectarlos a ellos como nunca antes. Esto sirve para enfatizar en la fuerza del mal presente y también para sentir empatía con ellos, ya que el trabajo que realizan los pone en el mismo peligro y terminan siendo tan vulnerables como todos, a pesar de sus habilidades.

Es verdaderamente refrescante sentarse a dejarse llevar por un cuento de terror, real o no, bien desarrollado. El éxito inmediato de The Conjuring es merecido, a pesar de sus problemas visibles a simple vista, que de otra manera podrían haber empujado al título mucho más arriba en el género y quizás su final no es tan poderoso como se viene anticipando pero es igualmente satisfactorio porque la experiencia compartida es sentida, y en estos casos es lo que más importa. Uno no pasará por el mismo calvario que la familia Perron pero la película hace lo suficiente y un poco más en sugestionar para que la imaginación se encargue del resto. Terminen creyendo o no en las advertencias de los Warren acerca de las fuerzas del bien y del mal, se trata de una historia que pondrá dudas en más de uno. Y que una película de terror haga eso en el 2013 es algo grandioso.

Acerca de Emmanuel Báez 2386 Articles

Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

Sé el primero en comentar!

Deja un comentario :D