‘The Wedding Singer’, la primera cita de Adam Sandler y Drew Barrymore

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No sé exactamente cómo ocurrió que Drew Barrymore y Adam Sandler terminaron haciendo esta película juntos, pero me gusta imaginar que es algo más romántico que reuniones con abogados y agentes porque hacen una pareja muy agradable y simpática como para que sea tan simple. The Wedding Singer fue la primera vez que fueron pareja en pantalla, y aunque no tienen la elegancia y la gracia de Tom Hanks y Meg Ryan, lo compensan con espontaneidad y ternura en una película bastante sencilla y de fórmula que resalta más que nada por la química entre ambos.

Vale notar que no soy fanático del humor vulgar y muy evidente de Sandler, pero creo que es un gran actor que simplemente no se interesa de más en sus trabajos (de hecho, en una reciente entrevista admitió que alienta a sus guionistas a escribir historias en el extranjero para que él pueda vacacionar durante las filmaciones), y cuando sí se interesa, salen maravillas como Punck-Drunk Love o Reign Over Me, que son películas que se vuelven intensas gracias a su interpretación incómoda adrede. Creo que se desaprovecha, pero a su público en particular le sigue gustando sus trabajos más recientes, así que a quién le importa.

Lo cierto es que después de Airheads, Happy Gilmore, y Bulletproof (por cierto, infravalorada de acción con Damon Wayans), estaba más que listo para una comedia romántica, y no pudo ser un mejor comienzo que junto a alguien como Barrymore. Ella, por su parte, no solo venía de papeles menores y obras  poco discutidas, sino también de una adolescencia problemática que la llevó a encabezar muchos titulares de forma negativa. Alguna vez fue la dulce niña de E.T. y la misteriosa niña de Firestarter, pero definitivamente necesitaba algo que la acercara más al público de una forma inocente.

Así arranca The Wedding Singer, la historia de un cantante de bodas que se deprime tras ser abandonado en el altar en su día de bodas, que luego va enamorándose de una nueva amiga a quien prometió ayudar a preparar su propia bodas con un idiota cualquiera. Es una trama muy lineal, con giros predecibles que ya se realizaron décadas atrás en comedias románticas mucho más memorables, pero en todo momento se mantiene entretenida gracias a una dirección en modo automático por Frank Coraci, y una grandiosa química entre Sandler y Barrymore.

No se puede negar que deben estar juntos desde el primer segundo en que ambos comparten un plano, y todo lo demás simplemente sucede mientras uno espera el momento en que ambos se besen y los créditos empiecen. Pero hay más en la película que hace que se disfrute un poco más de lo normal, por ejemplo, una genial banda sonora ochentosa ( la historia está ambientada en 1985) y unos secundarios que realmente aportan al humor espontáneo por más simple cameo que realicen, en especial Steve Buscemi que siempre acierta haciendo comedia.

Conté veinte minutos de la película, y ya se escucharon buenísimos temas de Boy George o Dead or Alive o Journey (mayormente covers), y el resto de la historia está bien acompañada por Lionel Ritchie o Billy Idol, que por cierto tiene una gran aparición hacia el final. Sandler es un cantante competente, aunque no apostaría por él para un musical, pero sí queda bien para que su rol sea aún más natural, y verlo ponerse romántico se siente igualmente correcto porque no requiere esfuerzo de su parte, y su “modo romántico” por lo general consiste en disminuir las expresiones faciales a dos y poner cara de bobo. Esa no es una crítica, por supuesto, es simplemente normal.

Con otros nombres, The Wedding Singer podría haber sido entretenimiento descartable, pero se la recuerda muy bien aún 16 años después de su estreno. Para mí, es cuando Sandler aún no recurría a chistes de pedos o golpes absurdos sino que confiaba más en su naturalidad como comediante, y Barrymore con 23 años centellea cada vez que sonríe, y es imposible no sonreír con ella de vuelta. Además, no puede ir mal con un secundario que toda la película viste como Michael Jackson, y un poco de Jon Lovitz con sus ojos saltones.

Acerca de Emmanuel Báez 2279 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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