‘Pitch Perfect 2’, una vuelta con menos energía

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Pitch Perfect me contagió una energía musical e irreverente en el 2012, así que ya me había anotado mentalmente la secuela esperando más de esa hilarante química entre el elenco y una historia sencilla pero positiva acerca de seguir los sueños y encontrarse a uno mismo en el camino. Al final, no recibí exactamente lo que esperaba con Pitch Perfect 2, pero es una buena película igualmente, aunque hay potencial desaprovechado por culpa de varios factores.

Para empezar, a pesar de que se las ve pasándola bien en todo momento, no hay una química palpable como en el primer encuentro, y hasta hay cierta incomodidad, probablemente culpa de un guion que deja mucho a la improvisación, quizás demasiado para lo que este grupo de actrices comediantes pueden inventar. Elizabeth Banks debuta como directora, y es un buen comienzo, ya que a pesar de todo, la película tiene suficiente energía como para llegar al final sin mayores contratiempos.

La trama se centra más o menos de vuelta en Beca, que esta vez intentará mezclar su vida en el grupo de a capela con sus aspiraciones laborales que ya van más allá de la universidad, puesto que desea fervientemente convertirse en una productora musical, algo que probará ser más difícil de lo que imaginaba. Mientras tanto, sus amigas se enfocarán en sobreponerse a una presentación fallida buscando ganar un campeonato mundial, lo que tampoco resultará nada sencillo.

Esta secuela da la bienvenida a Hailee Steinfeld como nueva integrante de las Barden Bella, y con ella llega una mitología de los grupos de a capela como no se había visto antes, algo que no se siente ni sustancial ni intrascendente, sino simplemente como algo agregado para que el guion tenga un poco más de contenido. Se habla mucho acerca de las generaciones pasadas de las Bella, y al final, cuando tienen una aparición que debería ser nostálgica y emotiva, quedan relegadas al fondo del escenario, con apenas un par de planos para ellas.

Lo que sí divierte como se puede esperar son los enfrentamientos de a capela entre las Bella y los demás grupos, en especial los internacionales ya que esta vez la batalla principal es contra un grupo profesional alemán que realmente no se anda con rodeos a la hora de sus presentaciones, dejando bien claro que por algo son los mejores. Los intercambios entre las chicas llegan a ser geniales, y uno de los mejores chistes recurrentes involucra al personaje de Anna Kendrick intentando varias veces insultar a la líder del equipo contrario, sin llegar a hacerlo jamás debido a que sabe que es “perfecta”.

Todo lo demás es un poco forzado, y es evidente cuando también es fácil de pillar las escenas improvisadas. Rebel Wilson es buena en ellas, pero a las demás no les sale con ligereza, o al menos se vuelve repetitivo. Hay buena energía en Pitch Perfec 2, y me alegra que se haya confirmado una tercera película, solo espero que encuentren algo realmente interesante para que quiera regresar a verlas más allá de las excusas para hacerlas cantar, que a estar alturas ya está más que claro que son buenas en eso.

Acerca de Emmanuel Báez 2332 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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