‘Los Juegos del Hambre: Sinsajo Parte 1’, la acción para después

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***Esta reseña contiene spoilers***

Mucho ocurre en la primera parte del final de The Hunger Games, y al mismo tiempo no pasa nada realmente memorable, pero mucho depende de qué es lo que estén esperando, ya que definitivamente Mockingjay Part 1 es la mitad de una historia que merecía un mejor tratamiento. Sin embargo, aceptando un poco su naturaleza política instructiva, hay una película que enseña cosas importantes, aunque es evidente que reservan todo el arsenal más deseado para la conclusión.

El enfrentamiento propagandístico es extremo, pero no deja de ser interesante en ningún momento por más que tengan que sacrificar lo que más se anticipaba con ese estupendo cliffhanger que nos dejó la segunda película. Aunque no es para nada una mala experiencia, es la primera vez que realmente aborrezco la nueva tendencia de dividir libros largos en dos adaptaciones, ya que se nota el efecto negativo en el ritmo y el tono de la obra, que a veces presenta algunas escenas dilatadas sin mayor propósito que el de llegar a las dos horas de duración.

Katniss Everdeen no logra conciliar el sueño tras haber sido rescatada de la arena durante los últimos juegos, y este nuevo mundo con el que tiene que lidiar no termina de convencerla como para que despierte en ella la energía suficiente como para aceptar ser el rostro de la revolución. Los demás distritos están en ruinas o en medio de revueltas, y los que aún no se libraron de la opresión del Capitolio, están más pobres que nunca, teniendo que soportar los tratos más inhumanos en varias décadas.

Si ya las películas anteriores eran sólidas en su crítica social y política, esta tercera entrega ya es una gran invitación a la sublevación, sirviendo como un detrás de cámaras sugestivo sobre lo ocurre bajo los sucios mantos de la guerra. Cuando la trama se enfoca en cuestiones personales, triángulos amorosos, y vicisitudes familiares, rápidamente pierde fuerza, pero cuando se enfoca en vender la guerra que se avecina, llega a ser fascinante. Por supuesto, Jennifer Lawrence consigue llevar adelante gran parte de la historia, y su naturalidad es palpable la mayor parte del tiempo. Irónicamente, cuando debe actuar de Katniss actuando mal, es un poco lamentable, pero son pequeñeces irrelevantes.

Los nuevos secundarios son igual de memorables, desde Julianne Moore como Alma Coin, la nueva presidenta de los distritos separatistas, hasta los aliados encargados de llevar la imagen del Sinsajo a las masas. Philip Seymour Hoffman está genial, aunque su rol es diferente, y resulta extraño haberlo visto en la anterior película con un porte más intimidante, y luego en esta donde tiene una presencia mucho más subordinada a Alma, que es un personaje interesante y Moore le da vida con gracia.

Pero es innegable que  a la película le falta algo. Hasta Katniss dispara una sola flecha, aunque amaga un par de veces con otra pero es interrumpida por algo. La poca acción queda relegada a un par de secuencias poderosas donde los rebeldes de otros distritos sacrifican sus vidas para eliminar a las fuerzas del orden del Capitolio, y luego lo más intenso llega al final cuando logran rescatar a Peeta, que sufrió toda clase de torturas por parte de sus captores, y está tan trastornado que es una persona completamente distinta. Es poco de Josh Hutchertson, pero está fantástico.

Como me pasa con muchas películas de ciencia ficción, siempre quedo intrigado y alienado con las chácharas sobre tecnología y dispositivos extraños los cuales simplemente deben ser aceptados, pero en esta ocasión juegan un papel tan importante que me hubiese gustado una explicación un poco más atractiva que la gastada exposición del experto que ataca el sistema de seguridad que él mismo diseño. Ya sé, son meros detalles, pero como la historia no tenía mucho con que distraerme, terminé llevando los ojos hacia atrás cada vez que alguien apuntaba un interfaz ficticio bastante ridículo.

Mockingjay Part 1 sigue siendo una obra con un gancho interesante y el director Francis Lawrence logra que tanto discurso no palidezca, aunque es a todas luces una obra inconclusa. Inclusive intentan vergonzosamente emular el mismo cliffhaner de Catching Fire, con el rostro de Katniss en primer plano intentando lidiar con una revelación que podría definir su futuro, pero no es para nada tan sorprendente como la anterior. Es una gran clase de política para adolescentes, y en lo personal, es lo más entretenido del cine propagandístico que vi en mucho tiempo, pero es una notable primera parte que no satisface completamente por sí sola, sino como principio de un desenlace que ahora se hará esperar.

Acerca de Emmanuel Báez 2279 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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