‘Ladrona de Identidades’, una simpática comedia con un gran lado humano

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Una de las mujeres que está cambiando bastante el estándar de la comedia en Hollywood en el último par de años es Melissa McCarthy y uno de sus últimos trabajos es probablemente uno de los títulos más infravalorados del 2013, que fue criticado por todas las razones equivocadas cuando su intención es evidente desde los primeros minutos y se mantiene honesta y tierna hasta el último momento, con dosis de humor perfectamente esparcidos a lo largo de sus dos horas, donde también conocemos el lado más sensible de la actriz que definitivamente ya tiene las puertas bien abiertas para otro tipo de roles en el futuro.

Identity Thief es una película que no quiere engañar para nada, y McCarthy está en gran balance junto a Jason Bateman con quien tiene una grandiosa química y logran demostrar sus lados más caricaturescos como los más serios cuando es necesario, sin caer en la exageración y repitiéndose muy poco para ser una comedia hecha en el 2013, aunque no estamos para nada ante algo impoluto sino mayormente incomprendido que tiene mucho que decir acerca de sus protagonistas, y lo hace de una manera real, recurriendo a gags y remates solo cuando hace falta. De cualquier manera, es una película que podría haber sido un drama y hubiera sido igual de marginada.

La misma sigue a un empresario que debe atravesar el país para encontrar a una mujer que robó su identidad mediante un descuido suyo, y se encuentra realizando toda clase de compras y gastos en su nombre sin que él se entere. Sandy Patterson es un hombre que lo tiene todo, aunque económicamente no está del todo bien, con una esposa embarazada y dos niñas pequeñas que cuidar. Por otro lado está la mujer que se robó su identidad, aprovechando el nombre “unisex” que él lleva -lo que se convertirá en un simpático chiste recurrente con remate tardío- y de quien no se sabrá su nombre real con justa razón.

Es cierto que hay un difícil balance entre la comedia caricaturesca de la película -de golpes duros que no causan ningún daño, al mejor estilo Los Tres Chiflados– y el intenso drama de un padre de familia desesperado intentando convencer a una mujer de pura aparente maldad egoísta que lo salve del problema que está causando, pero el guion de Craig Mazin otorga información vital al inicio de la historia como para que resulte bastante interesante acompañar a esta pareja por el resto de la aventura. Estando la mujer en medio de una fiesta en un local de lujo, termina provocando algo de caos y es echada del lugar, y en un intercambio de líneas con el que atiende, este le dice que una persona como ella no tiene amigos. Es un par de diálogos aparentemente inocentes, pero gracias a las sutilezas bien controladas de McCarthy, se convierten en una clara señal de que la historia a ser presentada está construida sobre un misterio a ser revelado.

Esta es la segunda comedia del director Seth Gordon, que dirigió anteriormente la poco memorable Horrible Bosses. No hay ningún punto resaltante en su trabajo, pero Identity Thief es en general una conjunción casi milagrosa de talentos bien variados que termina en una obra que sabe cómo ganar el corazón del espectador menos prejuicioso. Funciona porque no intenta hacer reír cada diez segundos como otras comedias inseguras de sí mismas, sino que examina cuidadosamente las acciones de sus protagonistas y luego presenta alguna que otra broma simplemente para apaciguar la tensión.

Esto permite un buenísimo desarrollo de personajes, algo que es bastante inusual en una comedia hollywoodense en estos días, donde anteponen el humor fácil ante protagonistas tridimensionales y prefieren personajes de cartón que lancen cien chistes por minuto para ver cuántos de ellos dan en el blanco. La trama está ligada a un par de sub-tramas que giran en torno al personaje de McCarthy, que hacen que la película se incline más hacia su lado absurdo, pero siempre que están por llegar al límite de lo ridículo, Gordon sabe que unos segundos íntimos con McCarthy y Bateman son más que suficientes para poner de nuevo la historia en la tierra.

Identity Thief es una de esas obras que se ven mejor cuando son reexaminadas, y realmente funcionan mejor en retrospectiva porque puede ser fácil malinterpretarla la primera vez. La angelical elegancia de McCarthy y la correctísima caracterización de Bateman hacen del viaje uno completamente agradable hasta en sus puntos bajos y su final tierno enfatiza en la fuerza del lado humano del guion, que apenas tiene desperdicios.

Acerca de Emmanuel Báez 2279 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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