‘La Chica Danesa’, una historia que se desvanece

reseña the danish girl

La historia de Lili Elbe es considerada una de las más importantes para la comunidad LGBT, así que una película acerca de su vida se hacía evidente de un tiempo a esta parte, en la que historias sobre personalidades importantes de este movimiento se convirtieron en películas realizadas con el objetivo principal de inspirar y motivar a miles de personas que se sienten atrapadas día tras día en diferentes tipos de armarios. Elbe, que nació como Einar Wegener, fue la primera persona conocida en someterse a cirugías de cambio de sexo, abriendo camino a un futuro de oportunidades para miles de personas, si bien fue una de las cirugías la que terminó provocando su muerte.

El caso de La Chica Danesa es algo difícil de describir. Es una película hermosa, con un par de interpretaciones magistrales, una fotografía encomiable, y una producción realmente elegante, pero a pesar de toda la finura con la que retratan una vida digna de encuadrar -como fue la de Elbe- la película carece de corazón más allá de las caracterizaciones poderosas de Eddie Redmayne y Alicia Vikander, la segunda mucho más memorable que el primero. Sospecho que mucho de eso es culpa de Tom Hooper, un director apasionado por los planos holandeses y primeros planos, confiado en que sus actores harán todo el trabajo, algo que hizo de Les Miserables una de las películas más arrogantes del 2012.

Redmayne se llevó la mayoría de los laureles el año pasado cuando interpretó a Stephen Hawking, y se nota que le gustan los desafíos. Su trabajo como Einar –y luego como Lili- es loable, aunque su entrega está conformada más por ademanes que una mirada verdaderamente introspectiva. Sonríe mucho, y no parece que sea por la felicidad de su personaje de estar en un camino de autodescubrimiento, sino porque se le acaba el repertorio luego de media hora de tener la cámara de Hooper tan pegada al rostro. Es fantástico, y los problemas de la obra no son para nada culpa de su caracterización, sino que la película no sabe exactamente qué hacer con alguien de su talento.

El guion tampoco se explaya en explicaciones sino en meras contemplaciones, como seguro de que Redmayne con maquillaje y vestimenta será suficiente para un paso a las premiaciones de la temporada. Me atrevo a decir incluso que debería llegar a ser algo ofensiva para la comunidad LGBT, ya que la película sugiere una problemática mental de personalidades divididas que disfraza por una cuestión simbólica de alguien convirtiéndose en la persona que siempre estuvo destinada a ser, dejando atrás a la fachada que estuvo siempre al frente.

Siento que Alicia Vikander es la verdadera obra maestra dentro de la película. Ya sorprendió con su papel en Ex Machina, y acá interpreta al personaje más sufrido de la historia, cuya vida queda relegada a un segundo plano de forma totalmente voluntaria, en favor de ayudar a Lili hasta las últimas consecuencias. Su entrega es una verdadera proeza, y sin duda alguna tiene el mejor arco de entre los dos, pasando de ser una esposa traviesa a una amiga extraordinaria, sacrificando en el camino su propio bienestar emocional.

Creo que es fácil adorar una película como La Chica Danesa, con un valor de producción agraciado y planos verdaderamente hermosos, pero la mayor parte del tiempo es Redmayne sonriendo frente a cámara como una adolescente tímida que acaba de descubrir su identidad. Como película biográfica, es igual de desacertada que la mayoría, tomándose licencias con la intención de crear más melodrama del que es necesario. Lili Elbe falleció luego de su cuarta o quinta cirugía, y en la película, su personaje se desvanece luego de la segunda. Creo que fue la decisión creativa más apropiada, pues una hora más de Redmayne hubiera sido contraproducente.

Acerca de Emmanuel Báez 2280 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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