‘Jason Bourne’, un decepcionante regreso

jason bourne

El cine de espías cambió radicalmente en los últimos años desde el escándalo de Edward Snowden, Wikileaks, y otros eventos del mundo real que irrumpieron en Hollywood obligando a la industria del cine a cambiar las reglas del cliché en el género. Algunos supieron actualizarse, como las geniales mentes detrás de la serie Mr. Robot, pero en la pantalla grande, títulos como Spectre (la última de James Bond), y ahora, Jason Bourne, son ejemplos decepcionantes de cómo otros se quedaron atascados en el tiempo en conceptos y narrativa, a pesar de tener las mejores herramientas al alcance.

Paul Greengrass y Matt Damon se reúnen luego de varios años, y la promesa del regreso de uno de los espías más interesantes de la última década era algo que no podía fallar. Sin embargo, con el producto que entregaron, podrían haber dejado descansar a Bourne ya que no había razón lógica para quitarlo de las sombras. La película es un refrito decepcionante que toca todos los mismos botones que ya tocó en la trilogía, y lo poco que tiene de emocionante se reduce a dos secuencias de acción que destacan gracias a la completa entrega de Damon, que entiende al personaje mucho más de lo que el guion le llega a ofrecer.

Gran parte de la película consiste en personas observando pantallas, dando órdenes, tecleando con vehemencia códigos inexistentes, pretendiendo que entienden lo que está sucediendo, y ni el siempre brillante Tommy Lee Jones ni la exótica Alicia Vikander se compenetran con sus personajes, entregando interpretaciones acartonadas que no resaltan para nada en la filmografía que tienen. Cuando la película no pierde tiempo procurando que los procedimientos de los trajeados sean interesantes, se pierde en la dirección incomprensible de Greengrass, que se vuelve a valer de su firma frenética, pero lo exagera demasiado, provocando escenas de acción que carecen de coherencia e ímpetu.

La trama es también absurda, siendo otro ejemplo de cómo se quedaron estancados en la línea de tiempo de The Bourne Ultimatum, a pesar de querer contar una historia situada en tiempos de redes sociales y debates acerca de la libertad de internet y la privacidad del usuario. El director de la CIA hace un trato con la mente principal detrás de una de las “redes sociales” con más usuarios (y el nombre más estúpido que se les pudo haber ocurrido) para recibir toda la información de los mismos, en una obvia referencia a Facebook y el continuo debate sobre internet, pero hay una completa ignorancia en el tema, y todo lo reducen a conversaciones genéricas que se sienten bastante atrasadas y básicas.

Al mismo tiempo, Bourne descubre que fue su padre el creador original del programa Treadstone, y que, de joven, él ya había estado en la mira de la agencia para convertirse en uno de los mejores agentes. Esta información es proveída por Nicky Parsons (interpretada de nuevo con ganas por Julia Stiles), que se convirtió en una rebelde que busca exponer todos los programas ilegales de la CIA, aunque el guion se deshace de ella de la forma más predecible, en una escena que pretende emular el golpe emocional de la pérdida de Marie en The Bourne Supremacy, pero no llega a conseguirlo por ser más de lo mismo en una secuencia que es una repetición de otras mejores.

Todo esto entre más escenas de personas mirando pantallas, “hackeando” dispositivos como si fuera un videojuego, implantando virus a través de aparatos que parecen pertenecer más a los noventa, y otros errores conceptuales que ya son inaceptables en este 2016, y están más en sintonía con Enemigo Público de Tony Scott, que al menos tenía una trama mucho más atrayente. Jason Bourne pasó de ser el espía más letal, siempre un paso delante de sus enemigos, a un peón más en una historia pseudo-patriótica que no tiene ninguna fuerza a pesar de avanzar sin dar respiros.

Acerca de Emmanuel Báez 2334 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

Sé el primero en comentar!

Deja un comentario :D