‘Cuestión de Tiempo’, la glorificación de los momentos ordinarios

about time dest

Sería tonto catalogar a About Time como una comedia romántica, porque aunque es la vida de un hombre intentando crear la historia de amor perfecta, metiéndose en situaciones embarazosas en el camino, es una película acerca del amor a la vida. El mensaje no es tan sólido ni tan trabajado, pero es evidente e ineludible, por más que uno quiera simplemente enfocarse en el relato romántico, todo lo que sucede tiene que ver con la apreciación del tiempo y la importancia de quitarle el jugo hasta a los momentos más aparentemente ordinarios para nutrirnos de alegría y optimismo.

Lo nuevo de Richard Curtis, director de Love Actually, es una carta de amor a la vida y deja bien en claro que la ficción del viaje en el tiempo es la metáfora perfecta para enseñar acerca de los momentos que nunca vuelven y nos quedamos deseando revivirlos para hacer mejor las cosas. La vida a veces nos da segundas o terceras oportunidades, pero siempre son distintas, y ya queda la sombra de lo que podría haber sido. Así es como la primera vez que Tim conoce a Mary es una situación intensamente romántica, casi de fantasía, y la segunda vez que se conocen se trata de una situación más “normal”. Porque Tim puede viajar al pasado, como se lo reveló su padre, y al realizar algunos cambios que él encontró necesarios y oportunos, perdió para siempre el primer encuentro con el amor de su vida.

Es un hecho que puede quedar un poco de lado entre la comedia circundante a la premisa, porque es simpático ver a Tim cometer errores, aprender de ellos y corregirlos con el don que acaba de descubrir, pero ahí quedó la sombra de la primera vez que fue y que no volverá, y solo queda intentarlo de nuevo y que salga lo mejor posible. Domhnall Gleeson y Rachel McAdams son la pareja de turno en esta propuesta que los presenta mucho más jóvenes de lo que son en realidad, quizás un poco inverosímil, pero tolerable ya que la historia da saltos largos en el tiempo una y otra vez.

Como una típica pareja inglesa, son agradables y llenos de gracia, y el guion de Curtis los presenta con un humor natural y con problemas reales que no están exentos de esos momentos absurdos que todos quisiéramos evitar o rehacer una y otra vez hasta que salgan bien. Por supuesto, como toda película de viajes en el tiempo, tiene sus problemas expuestos a simple vista, pero sería ridículo hablar de paradojas y consecuencias en una obra que es muy honesta en cuanto a los temas que quiere tocar. No se trata para nada de ciencia ficción, ya que el viaje en el tiempo es una excusa para invitar a la reflexión y al menos llevarse la idea de que quizás, solo quizás, no estamos viviendo realmente si al terminar el día recordamos solo los momentos menos agradables.

No es una película inglesa si no está el gran Bill Nighy, y acá está tan carismático como siempre en el papel del padre de Tim, que le revela al hijo el don familiar compartido solo por hombres y también el gran secreto de la felicidad. Así también la hermosa Lindsay Duncan en el papel de la madre, también llamada Mary, que no necesita grandes diálogos para marcarse una personalidad adorable.

Para enfatizar en la importancia de la apreciación del tiempo, la obra se aleja por momentos del romance y entra en territorio drama familiar cuando se van introduciendo problemas para Kit Kat (Lydia Wilson), hermana menor de Tim, cuya vida no está yendo por buen camino por culpa de una mala relación amorosa y el alcohol. No es solo acerca del tiempo, entonces, sino acerca de las prioridades de la vida, la relación de la familia y el trabajo con todo lo que nos rodea. En ningún momento Curtis intenta engañarnos proponiendo una historia de cuento de hadas, sino todo lo contrario. Habla de los momentos de la vida a los cuales uno no querría volver jamás ni para intentar arreglarlos, habla de lo difícil que son los cambios cuando alguien más llega a la familia y se suman nuevas responsabilidades, y lo hace desde una perspectiva seria con toques de humor necesarios de acuerdo a la moraleja de la película.

About Time es la celebración y glorificación de los momentos ordinarios, que pueden ser fácilmente extraordinarios según cómo encaremos el día. El mensaje queda un poco al final de la comedia, pero eso no le quita para nada lo relevante. Es un dulce retrato de la lucha diaria por vivir y un manual sobre cómo aprender a aceptar lo inevitable y apreciar lo que tenemos en frente, y se disfraza de una entretenida historia acerca de un hombre que descubrió que amar a la vida a pesar de todo, no tiene nada más que efectos positivos.

Acerca de Emmanuel Báez 2384 Articles

Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

Sé el primero en comentar!

Deja un comentario :D