‘Rango’, el western vive en el camaleón Clint

A estas alturas, cualquier película animada pasará por una inevitable comparación con cualquier película de Pixar, pero siendo el primer trabajo animado de Industrial Light & Magic, hay algo en Rango que es único y atrapante, y es su constante respeto a la historia del cine y su parcial entrega a lo arriesgado e inusual. Respeto más específicamente hacia el western, un género con el cual no suelo llevarme tan bien, pero su historia es tan importante que un merecido homenaje por parte de un film animado realizado con valentía funciona para seguir avivando el fuego del buen cine.

Dirigido por Gore Verbinski (trilogía de Piratas del Caribe) y grabado en estudio con los actores reales antes de realizar la animación para que ILM pueda tenerlos como referencia, Rango es un western poco diferente del resto, pero que funciona bastante como entretenimiento y un poco de crítica político-social. Eso sí, los adultos se verán más fácilmente inmersos en su trama, mientras que los niños quizás se queden a medio camino.

Habiéndola visto en español (con un poco de acento argentino, horrible) tengo pendiente una revisión para saber que tal la interpretación de las voces originales de Johnny Depp, Isla Fisher, Ned Beatty, Abigail Breslin, Alfred Molina y Bill Nighy, pero las personificaciones de los animales estuvieron entre geniales y estupendas, y muy probablemente los cuatro búhos mariachis se conviertan en los nuevos pingüinos de la animación, que en su momento robaron escena a los animales de Madagascar. Estos mariachis relatan en entretiempo la historia del héroe que hoy nos ocupa, un camaleón que intenta ser actor, tiene problemas de identidad, y termina accidentalmente en un pueblo que desesperadamente necesita un nuevo líder.

La singularidad de la película resalta en los primeros diez minutos, con un humor poco infantil y un monólogo interesante que se vuelve tema recurrente durante toda la película: la búsqueda de la identidad y el reconocimiento de las propias habilidades. El tema se va desarrollando de manera entretenida, sin resaltar, aunque la historia se pierde por momentos entre tanto homenaje y un poco de lentitud narrativa hacia el medio, pero rápidamente retoma su frescura con una gran persecución salida de Star Wars y un final correcto.

Acompañado de la memorable banda sonora de Hans Zimmer, Rango es una aventura de aspecto original y contenido poco distinguido, que sin embargo no cae en la copia ni lo ordinario, aún luego de una referencia al cine western tan directa que agradará a la mayoría. Con unas escenografías preciosas y diálogos naturales, Verbinski se mueve en su primer film animado con soltura, y entrega una obra que probablemente se convierta de culto en el futuro, tras el triste fracaso taquillero que está enfrentando. Al menos de una manera debe encontrar el éxito, que se lo merece desde el primer cuadro.

Acerca de Emmanuel Báez 2268 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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