Por qué ‘Volver al Futuro’ es una obra maestra

Nostalgia: Cuando vi Volver al futuro por primera vez creo que estaba por los 12 años, fue en un canal brasilero; recuerdo que me había gustado muchísimo aunque todavía no entendía todas las implicancias de la trama y muchos chistes. Con el tiempo y miles de visionados ya empezaba a  entenderla en su totalidad, mientras se convertía en mi película favorita. Hoy, conociendo las escenas, diálogos y gags de memoria, increíblemente, sigo emocionándome cuando la veo, y ni que hablar de la experiencia de verla remasterizada en cine. Por más que hable de una experiencia personal, creo que muchos cinéfilos compartirían conmigo esto.

Premio: Un Oscar, al de efectos especiales. Ni siquiera nominada a mejor película en una premiación que fue para la olvidable Out of África de Sidney Pollack (porque es épica, política, poética, romántica, etcétera). Ningún premio “grande” a no ser el de los subvalorados Saturn Awards. Le dieron una Mención a Zemeckis en Venecia, más algunas nominaciones aquí y allá. Nada más. Hay gente que dice que el tiempo benefició a esta película; que su verdadero valor solo se siente hoy. Equivocadísimo. Otros dicen que es una película “Light”, para toda la familia (si claro, Marty besándole a su mamá, light como un dulce de leche) y que por eso directamente ya va al paquete de “cine menor”. Tanta miopía es terrorífica.

Clásico Posmoderno: Volver al futuro no sólo es un ejemplo de la mejor narración cinematográfica clásica, sino que al mismo tiempo es un cine posmoderno, repleto de referencias (“Soy Darth Vader y vengo del planeta Vulcano”) y cruces de géneros cinematográficos. Lo primero que sabemos es que Volver al futuro es una aventura en su máxima potencia (88 millas por hora), por el viaje y obstáculos que debe pasar nuestro héroe; luego podemos decir que es de Ciencia ficción, por el motivo que mueve la historia y narración de la película, el viaje en el tiempo (“¿En un DeLorean?”).

Analizando más nos encontramos con que Volver al futuro es una comedia, de las mejores comedias (“Marty, llamaré a tu madre ¿Crees que estará en casa? No…todavía“), que es crítica con la sociedad norteamericana: “¿Ronald Reagan? ¿El actor? Y el Ministro de defensa ¿Jerry Lewis?” Y además, si seguimos escarbando, propone algo filosófico, un ensayo sobre el determinismo (acaso la cuestión del destino no se pone en tela de juicio en el momento en que Marty interviene en su propia existencia), digno también del psicoanálisis en su edípica propuesta (“No sé que es pero cuando te besé, es como hubiera besando a mi hermano”), sumado a todo esto es de “época” por más que Zemeckis se haya tomado ciertas libertades (todo el diseño de arte del 55 tiende mas hacia los años 40 para marcar más la diferencia) la película refleja 2 generaciones, con sus músicas, sus bailes, sus adolescentes e idiosincrasia, los elementos de la cultura popular como los cómics de ciencia ficción; por mas romántica que fuera esta visión, es totalmente valida. Todo esto es Volver al futuro y mucho más.

Dirección: La dirección de Zemeckis es dinámica, jugando con planos secuencias y movimientos de cámara constantes, Zemeckis nos demuestra su pericia ya en el primer plano secuencia al abrir la película en el cual seguimos una cantidad de relojes y entre ellos ya podemos ver el de la torre con un hombre colgando (clara referencia a Buster Keaton) y como una maquinaria hecha por el Doctor Brown, para que el desayuno esté listo en un preciso momento, no funciona si es que las cosas no están en su lugar, como el café que se derrama al suelo y la comida de Einstein acumulada; elementos que hace clara referencia al concepto de la historia.

Sueño: El guionista Bob Gale declaró que su inspiración fue un sueño de niño de querer presenciar como sus padres se conocieron, ver cómo realmente sucedieron todas esas historias que sus padres cuentan, además de eso, saber si sucedió realmente así. ¿Quién no deseó alguna vez eso? No en vano, cuando Marty llega por primera vez al Hill Valley de 1955, escuchamos “Mister Sandman” y el mismo Marty dice varias veces “debo estar soñando”, algo que se corona con la famosa escena de Marty despertando, diciéndole a su madre que tuvo una pesadilla. De hecho, el final de la película es como un sueño hecho realidad, Marty da exitosamente un concierto en 1955; su padre deja de ser un loser y se invierten los papeles con Biff y recibe como regalo el Pick up que tanto soñaba.

Guión: El guión de Volver al futuro es una delicia. No solo por su estructura muy orgánica sino por como cada línea de diálogo es importante para la trama, mueve la historia y además tiene un constante sentido del humor. Las piezas del guión encajan perfectamente en cada escena. Si existen algunas cosas que podemos cuestionar al guión son tal vez las que tengan que ver con las mismas paradojas del viaje, pero que no perjudica en nada a la historia.

Ritmo: El ritmo de la película es envidiable y sus casi 2 horas de duración pasan volando, y esto es un mérito que no es poca cosa, teniendo en cuenta la cantidad de cine que se hace que apenas puede llegar a la hora y media sin hacernos dormir. No necesita cortar a mil planos por segundo para ser dinámico, tener contraste y variaciones, ya que los planos son sencillos y la acción esta impecablemente montada.

Actores: Mas carismáticos que Michael J. Fox y Christopher Lloyd, imposible, y la dinámica entre ellos, pocas veces lograda en el cine de aventuras. Fox se mueve con una fluidez y fuerza en toda la película y compone un personaje muy verosímil en muchos aspectos; inseguro y en plena adolescencia ya que sus intereses en ese momento solo son la Pick up, su novia y el rock and roll; Marty no es el típico héroe de acción y sus imperfecciones son lo mejor de él. Lloyd como el doctor Brown hace del típico científico loco pero con mucho estilo. Crispin Glover con sus movimientos casi robóticos, pensados, sus poses y vos temblorosa hace de George McFly un Nerd digno de nuestra lástima en su primera aparición, y a Thomas F. Wilson como Biff Tannen lo odiamos desde el principio. Nunca un equipo de estereotipos estuvo tan bien aprovechado. El casting es impecable y la química entre el Doc Brown y Marty es genial.

Banda sonora: La música compuesta por Alan Silvestri, como todos ya saben, es una de las mas memorables de la historia del cine, así como los temas compuestos por Huey Lewis and the news que ya son un clásico (Huey hace un Cameo en la escena de la audición del colegio, es el que dice a Marty que hace mucho ruido).

Hill Valley:  Es un personaje mas y en su mutación a través del tiempo están los detalles que hacen de la película una experiencia nueva en cada visionado, ya que siempre nos da mucha información, entre carteleras de cines, afiches, personajes que rondado por ahí (el Alcalde de 1955 es el borracho en 1985); Por ejemplo el nombre de los lugares: el mall donde Doc y Marty hacen sus experimentos al inicio, en 1985 , se llama Twin Pines, referencia al estanciero dueño de esas tierras que plantaba pinos. Luego Marty se encuentra con el estanciero en 1955 y  destruye uno de sus pinos, y esto hace que al final, cuanto Marty vuelva al mall este se llame Lone Pine . Además, el reloj de la torre ya se convirtió en un icono de la película y una referencia importante en todo momento de la narración.

Cambio: Para cerrar hay que decir que, de aquel 1985 hasta hoy, el cine cambió mucho a la par del mundo, pero que hay cosas que nunca cambian: las emociones que te puede brindar el buen cine. Esa es la prueba más grande de esta película, contra el tiempo. Volver al futuro no es recordada por sus premios ¿Cuántos realmente vieron Memorias de África? sino por ser sencillamente una de las aventuras cinematográficas mas emocionantes ya hecha.

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