‘Piranha 3D’, criaturas pre-históricas al acecho

Si antes tenía cierto temor a entrar a arroyos y ríos, después de ver Piranha 3D creo que voy a evitar vacacionar en lugares cercanos al agua. En el Lago Victoria de Arizona, un terror pre-histórico está a punto de ser desatado gracias a un sismo submarino. Nadie en ese pueblo estaba preparado para lo que iba a venir, ni yo, la verdad.

Cuando Jake Forester (Steven R. McQueen) busca a su hermanita de sus clases de baile, se encuentra con Crystal (Riley Steele), una “Wild wild girl” que le consigue trabajo como “guía turístico” para enseñar las mejores locaciones para las filmaciones que iban a hacer. La película en sí empieza un poco lenta, pero para hacer pasar esos momentos, incluyeron una cantidad exorbitante de cuerpos femeninos voluptuosos en diminutos trajes de baño, eso quiere decir: ¡Muuuchas bubis!

Mientras tanto, Julie Foster, mamá de Jake y Sheriff del lugar (por qué Elizabeth Shue aceptó ese rol será siempre un misterio) debe acompañar a un grupo de científicos a hacer un informe acerca de los sismos que sintieron días antes. Lo que sí, el sismo causó que la tierra se separe y los científicos deben bajar a las profundidades de esa brecha para saber qué pasó (genial trabajo por cierto, es como estar encargado de ver qué cortó la luz en una película de terror) y uno de ellos es atacado por un montón de pirañas histéricas que gracias al sismo, pudieron escapar cuan gallinas encerradas en corrales por años. Es acá donde la película empieza a tornarse interesante, a partir de ese momento te agarras al asiento y decís “Hija de mil, ¡no me esperé esto!”.

Yo no estaba preparada para lo que estaba a punto de ver, como dije, la película pasaba un poco lenta y no había acción, pero lo mejor estaba a la vuelta de la esquina. Una genial aparición de Christopher Lloyd da un toque de gracia, cuando éste interpreta a “Mr. Goodman”, quien informa al Sheriff y a Novak (uno de los científicos, interpretado por Adam Scott), que estas criaturas debían estar extintas hace 2 millones de años y debieron hacerse aún más feroces para sobrevivir tanto tiempo, alejados de la superficie.

Se crea el pánico cuando las pirañas llegan al lago donde miles de personas aprovechan para vacacionar, haciendo de esto un festín de comida para las histéricas criaturas. Una vez que atacan, lo hacen ferozmente, y lo demuestran en el excelente espectáculo de personas siendo despellejadas y luchando por sus vidas, dejando una imagen en tu cabeza de sangre, huesos y toda clase de partes del cuerpo esparcidas, y cuando digo toda clase, hablo de TODO el cuerpo. Tan grande es el kilombo que se arma que, en medio de todo el caos, recurren a cualquier objeto como arma en contra de las pirañas, desde escopetas hasta un motor de lancha. Dato interesante: las pirañas no comen siliconas.

Este festival de partes humanas es puro entretenimiento, te deja queriendo más. Y porque no tuvimos todo lo que queríamos en ésta, hay una segunda película, Piraña 3DD con nada menos que ¡David Hasselhoff!

Acerca de Angélica González 14 Articles
Considero que las buenas películas no son necesariamente las que aparecen en la pantalla grande. Amante del gore, zombies, vampiros, Jocántaro y demás criaturas que aparecen justo antes de dormir.

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