‘ParaNorman’, hablar con los muertos nunca fue tan divertido

Siempre que veo una buena película que esté hecha mayormente apuntando a un público infantil -lo cual, lastimosamente, no pasa mucho- me pregunto por qué es tan difícil contar una historia poniéndose a la altura de los niños y no por encima de ellos. La mayoría de las películas infantiles asumen que los más pequeños son simplemente incapaces de captar cierto subtexto y se enfocan solamente en bromas fáciles, vulgares y risas efímeras que, si bien pueden resultar simpáticas, solo sirven para el entretenimiento pasajero. Dependiendo de la película, a veces se nota y es feo, y otras veces está bien y nada más. Y luego hay veces en que hay material para contar una linda historia de una forma en que los niños puedan asimilarla  más allá de lo superficial y quitar algo más que un fugaz momento de diversión.

ParaNorman logra esto último mostrando un notable respeto hacia el espectador, tanto el adulto como el niño, aunque encauzando sus temas más importantes hacia los más chicos que merecen que se les cuente más de la vida, y nada más eficaz que hacerlo a través de una película que no les tome del pelo solo por ser niños. La historia gira al rededor de Norman, un chico incomprendido, un pequeño marginado social que solo encuentra solaz viendo películas de zombies junto al fantasma de su abuela, ya que su familia -la viva- no le toma en serio y en el colegio lo tratan como a un anormal. Todo esto porque el pequeño Norman puede ver y hablar con los muertos, y en su infantil inocencia, lo hace de una manera completamente normal porque estos se muestran siempre amistosos.

En la sola premisa hay una clara distinción de lo que significa ser niño. Un niño es inocente, y su mirada acerca de la muerte es así misma, casi inexistente porque aún no es capaz de entender el significado de la mortalidad. Acá no hay necesidad de llamar a Bruce Willis a hacer ninguna clase de análisis psicológico a Norman, porque la película es sincera y sabe que los que necesitan sentarse a hablar de sus problemas son los adultos que olvidan lo que es ser un niño, y más aún uno que puede no estar encontrando a la vida tan normal como ellos quisieran. En ese aspecto la película también tiene algo que decirles a los adultos: tener miedo a lo que es diferente puede hacer que uno tome las peores decisiones.

La película está dirigida por Chris Butler y Sam Fell a través de Laika Entertainment, que ya nos trajo anteriormente The Corpse Bride y Coraline, que tratan temas similares también atendiendo a hacerlo para que los niños se entretengan y lleven algo más de vuelta, ya sea porque realmente hayan comprendido el mensaje o si es algo que haya calado en el subconsciente. En ParaNorman hay zombies, hay sustos, hay brujas, y quizás pueda ponerse algo tenebroso por momentos, pero aún en sus puntos más oscuros, sigue habiendo simpatía  y ternura por parte del protagonista como para que no haya nada que temer. Además, saben que lo que es realmente temible no son los muertos, sino los vivos. Los vivos que maltratan a los más chicos en el colegio y los vivos que los ignoran en la casa.

Ahí yace el verdadero mensaje de la película, que habla de los prejuicios y de cómo está bien ser diferente. Lo hace de manera inteligente, y por momentos, brillante, atreviéndose asimismo a ser una película diferente, quizás no tan relevante como Coraline que también trataba de una niña y su vida paralela, pero aún así más que memorable porque en todo momento se mantienen fieles a lo que quieren contar. Quizás haya momentos en que dilaten algunas bromas más de lo necesario y otros en que no sean tan ingeniosos como creen, especialmente en un segundo acto donde por momentos parece que la película no va a ningún lado, pero luego llegan con un clímax cautivante y emotivo haciendo difícil no rendirse ante un desenlace que deja más que claro lo que es realmente importante.

“No tiene nada de malo tener miedo, siempre y cuando no dejemos que eso nos cambie”. En una genial mezcla de comedia y horror, que además es un guiño al cine de zombies en su estado clásico más puro, ParaNorman es una pequeña gran fábula con un mensaje importante, que si bien no es nada novedoso, funciona porque lo hacen llegar a través de una historia muy bien contada, con loables efectos y una gran banda sonora. Que una película así tenga mucho que decir no es algo tan común como me gustaría, así que cuando llega, hay que aplaudirla de pie.

Acerca de Emmanuel Báez 2309 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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