‘Meet Joe Black’, cuando el amor corteja con la Muerte

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Películas hay y muchas. Algunas nos dejan marcados de por vida y no dejan de asombrarnos sin importar cuántas veces las hayamos visto. Pero de vez en cuando, se estrenan otros dos tipos de cintas: las que injustamente quedan en el olvido y que cuentan con la misma riqueza artística que las más aclamadas, y las que alguna vez vimos y amamos cuando niños, pero con el paso del tiempo también las olvidamos sin darnos cuenta. Lo genial de ambas es que al revisitar esos filmes, nos damos cuenta el por qué amamos tanto el Séptimo Arte. Cada semana quiero rescatar cuantas películas de ese tipo sean posibles.

Siempre hemos escuchado aquella conversación en la que se dice que el tener todo, no significa que uno tenga la felicidad garantizada. Hay que trabajar por ella y ganarla todos los días, lo demás llega solito. Pero como en todo, siempre hay una pequeña excepción, ¿qué si ya somos felices, ya amamos y no necesitamos nada más? ¿qué es lo que sigue?

Meet Joe Black es una hermosa película dirigida por Martin Brest (Scent of a Woman) basada en la obra Death Takes a Holiday y que nos habla sobre los detalles de la vida, esos que nos hacen sentir emociones y que derivan en sentimientos más grandes que sólo la vida puede ofrecer. Pero son detalles tan pequeños, y a veces tan desapercibidos, que los disfrutamos sin darnos cuenta, y de alguna manera nos hacen sentir confort. De esos detalles siempre hay alguien que tiene envidia, alguien que no está acostumbrado a experimentarlos y que sólo se limita a contemplarlos. Alguien que vive en la oscuridad y se encarga del trabajo frío. Ese alguien no puede ser nadie más que la Muerte.

Y por ello, un día esta decide tomarse unas vacaciones, así, de la nada. Baja a la Tierra en la forma de un apuesto joven (Brad Pitt) y se hospeda en la mansión del magnate Bill Parrish (Anthony Hopkins), pero no sin antes, responderle la respuesta a la pregunta más aterradora que un humano pueda hacerse: ¿voy a morir?… sí. ¿Pero para qué se ha molestado en bajar la Parca entre los mortales?, ¿para qué atormentar a un pobre viejo diciéndole que pronto dejará este mundo? Bueno, Bill Parrish es alguien que lo ha tenido todo en su vida: amor, dinero, una familia a la que él ama, amistades por doquier y un éxito sin precedentes. El problema aquí es que el amor que Parrish alguna vez encontró en su vida, ya ha muerto, por lo que ha vivido “solo” de cierta manera en los últimos años. ¿Qué le queda entonces por “vivir” en este mundo? Quizá nada, o quizá vivir para ver que sus hijas logren la felicidad que él encontró tiempo atrás.

De ese éxito y pasión por la vida que Bill Parrish ha disfrutado, es del que la Muerte quiere experimentar. Todo el alarde que el personaje de Anthony Hopkins hace sobre “vivir desenfrenadamente y amar con locura” tiene que cobrar sentido durante su estancia en la Tierra. Y esto conlleva a hilarantes situaciones con la familia y conocidos de Bill, pero si hay algo de lo que la Muerte no esperaba era enamorarse. Susan (Claire Forlani), la hija menor de Bill, sucumbe ante el encanto de la Muerte (ahora bautizada como Joe Black), la ironía entre estos dos es que Susan es médico, alguien que disfruta salvar vidas, mientras que el otro fácilmente las quita. Este romance desencadena una serie de anécdotas que harán cuestionar a Joe sobre si en verdad este ha vivido durante su eterna labor del cuidar de las almas que abandonan este mundo, lo cual, podría alterar sus planes de estancia en la Tierra.

¿Por qué sacar esta película de El Baúl?

Lo curioso con Meet Joe Black, es que fue nominada a un Razzie como Peor Remake o Secuela, y creo que esto fue algo injusto. Si bien la película dura tres horas exactas (curioso detalle) y es algo cursi, el mensaje que nos deja es bastante profundo. ¿Qué es vivir?, ¿el tenerlo todo? ¿el lograr éxito?, ¿o el haber amado?. En palabras de Bill Parrish, “si no se ha amado, no se ha vivido”. Pero por otro lado, el tener todo lo anterior no significa que tengamos garantizada una estancia larga en vida, pues la Muerte nos espera al final, y cuando menos nos demos cuenta, toda esa felicidad que hemos logrado quedará atrás. Todo ese trabajo duro por conseguir la estabilidad emocional se puede ir en un abrir y cerrar de ojos. Nadie está exento. Joe Black nos recuerda que vivir debe conllevar experimentar diferentes emociones, desde las más dolorosas hasta las más placenteras (el sexo siendo la principal o la que confirma la pasión entre amantes), y una vez disfrutadas, hay que valorarlas para que en nuestra hora final estemos preparados y las dejemos ir tranquilos. La Muerte debe ser bienvenida como Bill Parrish lo recita en su último deseo de cumpleaños: despertar una mañana y decir… no deseo nada más.

Meet Joe Black son lindas ironías, el hombre que lo tiene todo pero no quiere dejarlo ir, la médico que se enamora de su contraparte, los impuestos que son inevitables como la Muerte, el amor coqueteando con ella, morir el día de nuestro cumpleaños, e incluso, la canción de fondo que acompaña a los créditos de la película, Somewhere Over the Rainbow de Israel Kamakawiwo’ole, hermosa pieza para poner final (o un nuevo inicio) a nuestro viaje, ¿no creen?. Vean, vean Meet Joe Black, contemplen la belleza de sus escenas (compuestas por una preciosa fotografía de Emmanuel “El Chivo” Lubezki) y déjense cautivar por la sabiduría que Anthony Hopkins impregna en una genial actuación. Dejen que el amor toque a sus puertas, permítanse vivir, para que al final podamos partir de este mundo tranquilos, sin preocupaciones, sin remordimientos, felices, y así, caminar con la Muerte como un amigo. Los dejo con el trailer oficial.

Acerca de Ricardo Trejo 95 Articles
Dicen por ahí que me parezco a Doug Narinas. David Fincher es mi pastor, nada me faltará. Amante del formato IMAX. A veces hago podcasts con mis amigos. Me encuentran en Twitter y Letterboxd como @id0ug.

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