‘Persona’, cine de culto lleno de metáforas


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Persona, emblemático filme de 1966 de uno de los más grandes directores del cine mundial Ingmar Bergman, es una película independiente en todo su esplendor. Bergman, quien es reconocidísimo por el lenguaje que desarrollo en el audiovisual en una época en la que el cine renacía y grandes personajes como Hitchcock, Godard, Pasolini, Buñuel innovaban con cámara en mano al dos por tres.

Persona trata de Elisabeth, una importante actriz teatral que de un día para otro, mientras interpretaba la obra Electra queda completamente impedida de hablar. Los médicos no encuentran ninguna causa y una novata enfermera llamada Alma queda a cargo de ella. Lo interesante de este filme es que en la época en la que muchas historias eran relatadas con una linealidad  precisa, este se toma el tiempo de pasear nuestros ojos por diferentes usos del lenguaje cinematográfico, en ese entonces totalmente innovadores.

Y así nos empezamos a deleitar primero con las luces que nos hablan por sí sola mediante el manejo de los claroscuros, las sombras y los contrastes. La trama se basa justamente de eso. En las diferencias, las distancias y cómo lo que parece estar tan lejos e inalcanzable se vuelve de repente tan próximo, tan sofocantemente inherente a nosotros. ¿Cómo reaccionamos ante eso? ¿Cómo es que algo que está tan separado de nuestra realidad invade nuestra autonomía y nos convierte en parte de sí?

Bergman decidió contar una historia, o mejor dicho dejar que esta se cuente sola entre la poesía de la imagen y el sonido (magnífico manejo de los silencios y el soundtrack da piel de gallina). Existen escenas en las que sin palabras uno puede ver tanto trasmitido, tantos detalles que quizás una persona que no observe bien pase por alto, pero que tienen un por qué en el trascurso de la trama. Elisabeth y Alma dejan de lado sus cargos de paciente y enfermera y una amistad poderosa las condensa de a poco, mezclándolas inclusive en contra de su voluntad.

Persona es una historia de identidad. Es un recuento de nuestro pasado, una conexión con esa persona a quienes encontramos fuera de nosotros, y de repente la sentimos en nosotros mismos compenetrada. Es negación. Es simbiosis. Es persecución y encuentro. Es silencio y tensión. Es confesión y traición. Es encierro y ansias de libertad. Es un despertar prematuro de una nueva forma de contar historias que hoy mismo, si nos ponemos a analizar, se parece mucho más a una colección de obras de artes que a una película convencional. En el buen cine de arte y ensayo no es tan importante qué sucede sino como se cuenta lo que sucede.

Les reto entonces a que se sienten a disfrutar de esta película, que bueno, además de ser independiente es un clásico, desafía nuestro ojo crítico y nos educa como espectadores y buenos cinéfilos que intentamos ser. RECUERDEN: el cine es más que lo que está en cartelera señores, mucho más que taquilla, recaudación y publicidad, es una forma de hablar, cantar, recitar y ver con los ojos de alguien más. En la mente de alguien más. Que esta película les encamine a entender esto por ustedes mismos.

A continuación, aquí tienen el film completo con subtítulos en español. Disfruten.

Acerca de Bruno A. Comas 31 Articles
Estudio Artes Audiovisuales en la UNA (BsAs), investigo el video y la performance a través de Vena Rota. Escribo guiones, cuentos y textos inclasificables.

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