Las 25 películas más memorables del 2016

Como todos los años, siento que hacer esta lista es algo penoso, aunque necesario. Inevitablemente la suelo redactar tarde en enero por las actividades de fin de año e inicio del nuevo, además de los estrenos que suelen llegar sobre la hora y todavía deben considerarse como estrenos del 2016. Para volver a aclarar las cosas, esta lista está conformada por estrenos del año que se fue teniendo en cuenta exclusivamente la fecha en la que llegaron a las salas paraguayas, y no su estreno original en EE.UU. u otros países.

El único orden que tiene la lista es el del orden en que fui viendo las películas, y nada más.

The Revenant

A estas alturas ya sabemos que el mundo del cine cambió por completo cuando Leonardo DiCaprio finalmente ganó su merecido Oscar a Mejor Actor, algo que ya tendría que haber llegado varias películas atrás. El relato de supervivencia parcialmente basado en hechos reales fue agonizante, desesperante, pero en todo momento intensamente poderoso, bajo la dirección de Alejandro González Iñárritu y el impoluto trabajo visual de Emmanuel Lubezki. El tour-de-force de DiCaprio enfrentándose al soberbio y loable trabajo de Tom Hardy es solo otro de los puntos altos de esta obra que mereció todos los laureles que recibió en el camino.

Room

Llamé a esta película “una experiencia desgarradora”, y sigo creyendo que pasará mucho tiempo hasta que la vea de nuevo. Con una actuación fenomenal por parte de Brie Larson y el descubrimiento increíble del joven Jacob Tremblay, esta es una historia de esperanza y desesperanza, y el amor incondicional de una madre en las situaciones más adversas imaginables, como un cautiverio de varios años bajo un demente dispuesto a todo con tal de salirse con las suyas. Una película que va construyendo un clímax demasiado intenso como para soportar sin efectos emocionales fuertes y que tiene un impacto verdaderamente especial.

Creed

Poco antes de ir a ver Creed al cine hice una maratón de todas las películas de Rocky, así que tenía las expectativas bien altas con respecto a esta mezcla de reinicio y secuela, y con toda esa energía de ansiedad encima, la película terminó pareciéndome perfecta. Una mezcla de homenaje sentido y un nuevo rumbo con la brillante interpretación de Michael B. Jordan, aunque Sylvester Stallone indudablemente se lleva todos los aplausos por una caracterización comprometida como ninguna otra en su carrera, y es evidente que merecía su lugar en las premiaciones más importantes, porque tampoco creo que pueda repetir la hazaña actoral que acá consiguió.

Spotlight

Sin duda alguna una de las películas más importantes en lo social y político de los últimos diez años, retratando la investigación real llevada a cabo por la sección Spotlight del Boston Globe, y que terminó destapando numerosos casos de pedofilia en las líneas de la Iglesia Católica durante años. Con actuaciones soberbias y una dirección loable que respeta bastante el trabajo realizado por los periodistas, es una película que causa escalofríos y otra cadena de emociones negativas que no se pueden filtrar tan fácilmente. Sustancial y relevante hasta hoy día, y lo seguirá siendo durante muchos años más.

Steve Jobs

Con el magnífico trabajo de Michael Fassbender, es difícil decidirse entre amar u odiar a la figura de Steve Jobs, visionario y todo lo demás, y también un idiota comprobado. El dilema eterno del genio que no puede evitar sus rasgos más reprochables porque son parte de su personalidad, es llevado a la pantalla bajo la dirección ingeniosa de Danny Boyle y el guion de tres actos de Aaron Sorkin, resultando en una composición audaz que tira por la borda la típica estructura de los biopics en favor de algo verdaderamente atractivo y sugestivo.

By The Sea

Es inevitable pensar en esta película solo como una película, ya que en el contexto de su realización no se puede obviar la vida real de Brad Pitt y Angelina Jolie. Es un escupitajo en la cara al falso glamour, presentando una relación matrimonial de forma visceral y realista, demostrando los problemas íntimos con una inusitada verosimilitud, con el trabajo sentido de la pareja de actores que realmente se sienten desnudos y expuestos psicológicamente. Es también una prueba de que Jolie puede ser una brillante directora, y espero que siga madurando como tal con trabajos de este estilo, tirando más hacia lo personal y experimental, que parece salirle más naturalmente.

Anomalisa

Charlie Kaufman vuelve a dirigir una historia trascendental de personas que se reencuentran y cambian su mundo con relaciones interpersonales, pero de una manera que va más allá de las simples relaciones, ilustrando esa conexión con una energía peculiar única en su estilo. Un hombre cuya vida alcanzó niveles de monotonía tan insoportables, escucha a todas las personas con la misma voz, y los ve con el mismo rostro, hasta que se cruza con una mujer que parece destacar de entre todos. El desasosiego y la certidumbre se enfrentan en un relato acerca de la vida misma y las alegrías del hombre, a través de la óptica de Kaufman, que nunca decepciona.

10 Cloverfield Lane

A estas alturas no sé por qué todavía no vi dos o tres veces esta película. Es el futuro del cine antológico, con una propuesta Hitchcockniana estupenda llevada a adelante con buen suspenso y geniales interpretaciones por parte de Mary Elizabeth Winstead y John Goodman, a quien es fácil tenerle miedo cuando hace de paranoico demente en una situación como esta. Con un guion inteligente que no se rebaja en ningún momento sino espera que el espectador esté a la altura, se va desarrollando una historia claustrofóbica cuya intriga va escalando hasta llegar a un clímax genial que parece no encajar con el resto de la película, pero que cumple su propósito de ser bien inesperado.

Zootopia

En pleno 2016, Walt Disney Animation nos trajo la película más socialmente relevante del año, hablando acerca de la diversidad y cómo es posible convivir en una sociedad cargada de diferentes razas, a pesar de cualquier pasado negro que podamos tener todos en común. Envuelto eso en una película buddy-cop clásico con una coneja responsable y un zorro astuto, la trama gira en torno a un misterio que está convirtiendo en salvajes a varios animales, y solo ellos deciden ver más allá de la piel y buscar respuestas necesarias.

Hardcore Henry

Sin duda alguna, la película más desquiciada del año. Un acercamiento de videojuego a una premisa juvenil cuyo único propósito es acelerar al espectador, y vaya que lo consigue. Ingeniosamente filmada desde el punto de vista del protagonista durante toda la película, y con geniales guiños a las convenciones del mundo de los videojuegos de primera persona, esta producción enteramente grabada con GoPro es una clara demostración que una idea loca y una pasión descomunal pueden llegar a terminar en algo experimental pero ultra entretenido. Quizás les cause algo de dolor de cabeza, pero efectivamente es una experiencia alucinante.

Captain America: Civil War

Hasta ahora estaba dudando un poco en meter a esta de Marvel en la lista, porque a pesar de los continuos logros, no se puede refutar el hecho de que todas las películas de Marvel son básicamente la misma estructura, el mismo desarrollo, y muy poco riesgo para que puedan destacar. Sin embargo, esa maquinaria funciona demasiado bien, y esta en particular fue un espectáculo especial por ver a nuevos superhéroes trabajando juntos, y ni qué decir de la gran aparición del nuevo Spider-Man, así como el giro de Ant-Man que fue de lo más memorable de la película. Muy buenos conflictos internos y alguno que otro comentario social como agregados que tienen su valor.

WarCraft

El Hollywood que sigue intentando adaptar videojuegos sin mucho respeto por el material original casi tuvo un gran cambio este año que se fue con la película de WarCraft, bajo la dirección de Duncan Jones, que desde el primer momento se mostró emocionado por un proyecto que significaba mucho para él. Después de todo, Jones también fue un ávido jugador del título mega popular, pero seguía estando en la industria del cine, y no mucho dependía de él al final. Aún así, se trata de una maravillosa película, con un increíble trabajo de acción vía motion-capture y un aire épico pero íntimo que no se puede ignorar por sus falencias narrativas o problemas de edición. Con veinte minutos más, podría haber sido una película icónica, pero lo que tuvimos creo que fue un producto asombroso que dará que hablar con el tiempo.

The Nice Guys

Sentía que estaba destinado a ser ignorada, pero yo no iba a entrar en ese grupo. Lo nuevo de Shane Black, el maestro de maestros en cuanto a buddy-cops se refiere, volvió con todo con el dúo Ryan Gosling y Russell Crowe, en una odisea disparatada pero brillante en el submundo de la industria porno a mediados de los setenta. Una mezcla perfecta de acción, drama, y crimen, con un desarrollo de personajes sólido de esos que ya se olvidan de hacer hoy, lo que le da más fuerza a las relaciones que se van formando a medida que el misterio se va resolviendo. Risas y sorpresas garantizadas, y no solo eso, sino que muy inteligentes y nada forzadas.

The BFG

Otra película que no puedo entender cómo fue ninguneada por completo durante el año. Probablemente una de las mejores de Steven Spielberg en mucho tiempo, que volvió a la fantasía con un relato maravilloso y entrañable acerca de los relatos mismos, de los cuentos que contamos, y las historias que pasamos, así como la fuerza de la imaginación infantil. Un guion tranquilo e inocente que carece de pretensiones falsas, y se enfoca en simplemente llevarnos por un paseo ligero de corazón y muy bien intencionado, como un clásico cuento de niños realizado con amor y nostalgia pura. Otro título también que prueba que el motion-capture bien usado puede ser fantástico.

Don’t Breathe

Angustiante, claustrofóbico, inesperado, y asqueroso hacia el desenlace. Fede Álvarez no pudo hacer la secuela de Evil Dead que quería, pero terminó haciendo una película tipo home-invasion única, que se presta al debate moral dejando que el espectador decida quién es el bueno y el malo en situaciones de gran espectro gris, y con ello invita a destriparse uno de sus convicciones a través de una película espeluznante que ofrece sorpresa tras sorpresa. Stephen Lang, un verdadero espectáculo y un loable cambiaformas está apabullante hasta el final, y Jane Levy está igualmente desesperante y fácil de aplaudir.

Kubo and the Two Strings

La nueva producción de Laika Studios es un relato emotivo que también habla acerca del poder del cine mismo, así como de la memoria y el legado familiar. El guion es sencillo, pero la animación sube un nuevo nivel en cuanto a lo pulcro y detallado que se ve, lo que consigue que la película tenga un efecto mucho más latente en cuanto a su mensaje. Además, puede ser simplemente una película de fantasía emocionante, con un gran casting de voces y personajes entrañables que convencen a pesar de la familiaridad de algunos elementos. Como gran plus, la adaptación de While My Guitar Gently Weeps de George Harrison, que hace que todo sea mejor de lo que ya es.

Hunt for the Wilderpeople

Si hablamos de protagonistas entrañables, Ricky se lleva el gran premio del año. Yo personalmente lo nominaría en dicha categoría en cualquier premiación, si existiera, con la honesta y simpática actuación de Julian Dennison que tiene algunos de los mejores momentos del cine de todo el año, junto a un irreconocible pero encomiable Sam Neill, que no se queda atrás. El director Taika Waititi firma con amor, no solamente a la historia que tiene entre manos, sino al escenario donde se lleva a cabo, que es también un personaje importante en la historia de esta pareja dispareja que termina conmoviendo bastante.

Swiss Army Man

Pero si hablamos de parejas extrañas, Daniel Radcliffe y Paul Dano encabezan la lista. Una película que está más allá de toda etiqueta y categoría, y que responde solamente a la imaginación del espectador y qué tan dispuesto esté uno a dejarse llevar por una historia sin mucho sentido, cuando esta esté contada con pasión por la narrativa. Es tan extraña como es divertida, y tan surreal como es creíble, porque en el fondo, no es más que una historia de supervivencia y amistades extrañas, de esas que no reciben aprobaciones externas pero tiene la fuerza suficiente para perdurar en la memoria colectiva.

Fantastic Beasts and Where to Find Them

El regreso al Mundo Mágico de J.K. Rowling resultó ser tan mágico como uno podría haber esperado, si bien el impacto jamás será el mismo como lo fue ver a Harry Potter por primera vez en la pantalla, reviviendo un género que no había tenido buenos títulos insignia en muchos años. Esta nueva saga llega justamente cuando la fantasía no está en su mejor momento de vuelta en el cine, y con un personaje interesante como lo es Newt Scamander, y una historia que ya empieza apuntando directamente a un público más adulto y maduro, espero que las demás películas sean tan entretenidas y memorables como esta. Además, no es solamente una buena película, el mensaje sobre la protección animal es contundente en todo momento, y eso es algo que se aprecia bastante.

Moana

La última travesía musical de Walt Disney Animation se diferenció bastante de Zootopia, pero igualmente conquistó contando una historia desde una cultura diferente, con una “princesa” diferente, que resultó ser muy feminista sin siquiera mencionarlo ni alardear sobre eso, y con algunas de las mejores canciones de la factoría Disney, al menos desde Frozen. El guion inspirado en el cine de Miyazaki, o al menos debería impresionar a sus seguidores, ya que la historia habla mucho acerca de la naturaleza y la importancia de cuidarlo, algo que siempre estuvo presente en la filmografía del maestro oriental, y en Moana hasta tenemos deidades colosales de aspecto oriental y un semidiós de personalidad bien marcada y memorable.

The Witch

Refrescante algo de terror psicológico y religioso, bien alejado de los clichés más gastados del género, construyendo desde la atmósfera y la construcción (o deconstrucción) de personajes. Una familia comienza a romper su unidad cuando el rumor de una maldición oscura cae sobre ellos, y uno a uno empiezan a volverse contra ellos mismos. En el medio, una adolescente oprimida por el patriarcado reinante comienza a sentirse más libre, casi sin quererlo, y sin ser la causante de todo el mal que la rodea, aunque el horror que se cierne sobre ella termina liberándola en un cántico oscuro que es espeluznante y alucinante en partes iguales.

Rogue One: A Star Wars Story

El primer spin-off de la saga fue una mezcla de ir a lo seguro (con un fan-service cargado) y probar algo arriesgado (una versión “starwarsera” de The Dirty Dozen). La historia parece ser de Jyn Erso, pero es el nacimiento de una rebelión, colocando la cámara al nivel del soldado, la guerra nunca se sintió tan descarnada y visceral, obviamente siempre manteniendo la película al nivel PG-13. El director Gareth Edwards aporta lo suyo, y a pesar de todos los supuestos problemas de producción, terminó siendo una película emocionante con un clímax impactante, que uno tendría que ser demasiado cínico como para no encontrarle el placer.

Nocturnal Animals

No es nada novedoso contar historias dentro de historias, pero el nuevo film de Tom Ford es elegante y cruel, colocándose en el top del cine de venganza, de esos que no necesitan mostrar sangre y tripas para hacer sentir bien porque un personaje finalmente consigue lo suyo a pesar de las adversidades. Amy Adams está fría y despreciable, como debe ser, aunque es Michael Shannon el que destaca con su rol estoico y decidido. El final, algo ambiguo, recuerda que los finales felices pueden llegar a ser subjetivos, y se presta muy bien al debate, aunque en lo personal, creo que está bien claro que Adams es genial y que Ford merece seguir dirigiendo lo suyo.

Arrival

Otra película ultra relevante en la era política y social en la que estamos. El primer contacto extraterrestre choca con la barrera de la comunicación, por lo que el lenguaje se convierte en el arma más poderosa que puede llegar a tener el ser humano. El brillante guion también habla acerca del tiempo, de apreciar los momentos aparentemente ordinarios y de tomar la vida como un todo, sin arrepentimientos, sin pensar demasiado, disfrutando cada momento bueno a pesar de lo malo. Todo eso, mientras afirma que lo que más necesita el hombre ahora mismo es aprender a comunicarse, tal vez empezar de nuevo, como si fuéramos niños practicando las primeras palabras, porque se vienen tiempos oscuros que van a requerir que observemos mejor al prójimo antes de tomar decisiones apresuradas.

Hacksaw Ridge

Tal vez una de las películas bélicas más crudas y sangrientas del cine, firmada por un Mel Gibson que extrañaba estar detrás de cámaras. Andrew Garfield dando una interpretación sentida del primer objetor de conciencia en ir a la guerra, y que terminó salvando más de 70 vidas sin disparar una sola bala. La premisa misma ya se presta a la ansiedad que va generando la película, bien dirigida y muy bien estructurada, quizás un poco a lo típico de los biopics, pero realista e importante, hablando acerca de proteger la vida en medio del caos bélico incesante, algo que sigue siendo relevante hasta hoy día.

Acerca de Emmanuel Báez 2334 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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