Las 10 mejores películas del 2017

Como ocurre todos los años, llegamos al momento de hablar de las mejores películas de los últimos doce meses, pensando mucho en aquellas que seguramente podrían haber ingresado, pero que por cuestiones de distribución (y tiempo) no están, aunque poniendo énfasis en aquellas que creo que van a tener un efecto a largo plazo, de distintas maneras, ya sea de forma sutil o con un impacto evidente en el cine o el espectador.

Sin duda alguna fue un año muy duro a nivel global, tanto en lo social como en lo político, así que creo que la importancia del cine como escapismo y como espejo fue más grande que en años anteriores, con algunos títulos que merecen ovaciones simplemente por ser enormemente entretenidas o por qué realmente dejan una marca relevante una vez que comienzan a bajar los créditos finales.

Pero primero, algunas menciones honoríficas:

Star Wars: The Last Jedi

A solo dos semanas del estreno de la nueva entrega de la saga, la discusión sigue latente en todos los espectros, y creo que ninguna otra película de Star Wars causó tanta controversia, al menos no de una forma positiva y enriquecedora. Ya leí a personas hablar acerca de la “esencia” del Star Wars de George Lucas, o de cómo la original es mejor porque se inspiró en películas de samurai de Akira Kurosawa, entre otros numerosos argumentos que responden más a caprichos y análisis superficiales. The Last Jedi sigue teniendo mucho de Kurosawa, y quien diga lo contrario simplemente no conoce la filmografía del maestro japonés. Sin embargo, no es eso lo que hace de este octavo episodio una maravilla, sino la completa deconstrucción de la mitología que revive con una Fuerza mucho más intensa lista para una nueva generación.

Brigsby Bear

Justamente una de las películas del año que habla mucho de forma divertida del efecto de los fanáticos y la cultura popular es Brigsby Bear, una comedia dramática sobre un hombre que fue secuestrado por una pareja cuando era pequeño, y que creció viendo una serie de televisión falsa creada por su padre secuestrador. Cuando es liberado, ya de adulto, decide terminar él mismo la serie con una película que realiza con ayuda de sus nuevos amigos, quienes lo aceptan con sus peculiaridades mientras que su familia real lucha por adaptarse a él. El propio Mark Hamill interpreta a su secuestrador, lo que hace que el comentario acerca de las ventajas (y, en algunos casos, peligros) del fanatismo sea más meta y más entretenido.

Baby Driver

Hay películas que hacen que sea peligroso salir de la sala de cine y subirse a un automóvil. Para algunos, la saga de Rápidos y Furiosos es la que tiene ese efecto, pero Edgar Wright apuntó más a los que realmente disfrutan subirse al auto y poner música antes de arrancar. Baby Driver es una joya de acción musical con un guion y personajes clásicos pero que responde a una estructura moderna y una visión cinematográfica puramente divertida, en el que cada acción se lleva a cabo al ritmo de una canción, haciendo que fluya maravillosamente y con una energía que contagia. Entretenida hasta el final, única en su estilo.

Y ahora, la lista de lo mejor del 2017 (en ningún orden en particular):

Blade Runner 2049

El director canadiense Denis Villeneuve también participó este año en la expansión y modificación de una marca existente, aunque esta responde más al título “de culto” que “popular”. Blade Runner 2049 es una alucinante travesía a un futuro que sigue hablando mucho de la condición humana como lo hizo la original de Ridley Scott, aunque su acercamiento aportó mucho más al debate de lo que hizo la película de Scott en todas sus versiones, cuya mayor discusión siempre fue más en “cuál versión” es mejor que “cuál tiene algo más que decir”. Ryan Gosling hizo buen uso de una de sus pocas caras y Harrison Ford realmente ofrece una interpretación sentida, que es mucho decir de él, considerando sus trabajos en la última década. Elevando la obra, el magistral trabajo de Roger Deakins en la fotografía y Hans Zimmer en la banda sonora, que resulta intenso sin desgastar.

The Big Sick

Una historia romántica ambientada en el mundo real, con personajes reales, situaciones reales, y reacciones reales. Es lo mejor que puedo sacar de una de las mejores películas indies del año, que rompe con todos los esquemas del género de forma orgánica y humilde, con una trama inusual que involucra a un joven intentando comprender su lugar en medio de una situación desafortunada que realmente no se encuentra tanto en el cine. Tal cual, la historia se basa en la vida real de Kumail Nanjiani, quien conoció a su esposa de la misma manera que su personaje, haciendo de la obra una película semi-autobiográfica que conquista con originalidad y su comentario relevante sobre colisiones culturales.

Wonder Woman

Tuvimos entretenidas películas de superhéroes este año, y en lo que a entretenimiento se refiere, películas como Guardians of the Galaxy Vol. 2 o Thor: Ragnarok están arriba, pero Wonder Woman logró demasiadas cosas nuevas como para no resultar importante en el género de superhéroes. No solamente es la primera película dirigida por una mujer –Patty Jenkins para presidente- que logró tanto en la crítica y la taquilla de una superproducción, es también una introducción noble y acertada de una superheroína espectacular. Gal Gadot sorprende y convence con dulzura y determinismo, y no creo que nadie más haya podido resultar verosímil levantando un tanque y emocionarse por algo tan sencillo como un helado. Esa mezcla de energía y talento hace que esta sea la mejor película de superhéroes del año.

Logan

También recibiendo una merecida deconstrucción está la última película de Wolverine, que llega con el título de Logan, adelantando una exploración directo en el corazón del personaje debajo de la clásica máscara y dejando de lado las duras garras. Hugh Jackman se despide del mismo con una interpretación sentida, solemne, bajo la dirección de un James Mangold enamorado con madurez de la libertad creativa que recibió. La trama desnuda al héroe en sus misteriosas facetas y le agrega más capas para hacerlo todavía más interesante. Patrick Stewart entrega uno de los papeles secundarios más memorables del año, y la pequeña Dafne Keen soprende desgarrando prejuicios.

mother!

Lo último de Darren Aronofsky es una de las experiencias más desesperantes y fascinantes que viví en el cine en mucho tiempo, aunque no por las razones que él quisiera. Si bien su intención fue hacer una alegoría sobre el hombre y la naturaleza, o el hombre y la religión, me resultó mucho más provocador e inolvidable verlo desde una óptica más humana, el de las relaciones tóxicas, el ego del hombre, y la entrega de la mujer. Sí, es bajar la película desde su nube, pero siento que no podemos empezar una conversación sobre el mundo si no empezamos una conversación acerca del hombre mismo. Cinematográficamente, una verdadera joya, intensa, exasperante, encomiable, con un elenco que no tiene desperdicio, si bien creo que Jennifer Lawrence palidece frente a Michelle Pfeiffer, en uno de sus roles más desquiciados y memorables.

War for the Planet of the Apes

Matt Reeves también tiene algo que decir acerca del hombre y su destructivo paso por el planeta con el poético final de la nueva trilogía de El Planeta de los Simios, que empieza y termina con la mirada de un “animal” a través de los ojos de Andy Serkis, cuyo compromiso se siente lo suficiente por sobre la tecnología de captura de movimiento. Esta tercera parte es emocionante y desgarradora, con perfectas dosis de jocosidad para agregar algo de esperanza entre tanto caos provocado por el hombre. Woody Harrelson también hace lo suyo para representar a la rota humanidad, aunque nadie habla del fantástico trabajo actoral de Steven Zahn, que marca uno de los mejores roles secundarios del año.

Okja

Esta tiene el potencial de convertirse en el E.T. de esta generación, aunque imagino que su discurso es tan doloroso que no puede ser disfrutada por completo sin pensar demasiado en lo que hay debajo de la superficie: la codicia del hombre y el desdén por todo lo que considera injustamente inferior. Arriba está una hermosísima historia de amistad entre una niña y un supercerdo y cómo es capaz de recorrer el mundo con tal de reencontrarse con él, pasando por una aventura emocionante y lacrimógena hasta el final. Joon-ho Bong triunfa con su comentario y Tilda Swinton sabe perfectamente como mezclar lo absurdo y lo aterrador, aunque el mayor descubrimiento es la adorable Seo-hyun Ahn.

Get Out

La crítica social nunca fue tan punzante como en esta verdadera pesadilla imposible de ignorar. Un joven afroamericano está viajando con su novia para conocer a sus suegros, en un pequeño y alejado pueblo. Ya desde el principio, hay hostilidad disfrazada, y como alguien que sabe mucho de hostilidades fingidas, el novio va descubriendo la verdadera naturaleza detrás del ambiente de terror psicológico que va cubriendo la visita. Jordan Peele sabe que estas situaciones se siguen dando en pleno 2017 y dirige con maestría un guion propio cargado de momentos incómodos y fachadas peligrosas que dan lugar a un horror social que sigue vigente. Todo lleva al clímax más satisfactorio del año.

Coco

Pixar lo consigue de nuevo tocando en lo más profundo de la fibra sensible latina, aprovechando una tradición colorida y riquísima en sustancia como lo es el Día de Muertos, y contando una historia típica de sueños por cumplir y desapego familiar, pero con un acercamiento más emotivo y personal. Lee Unkrich y Adrian Molina colaboran como directores para dar vida a este viaje que divierte a los más chicos pero que cala profundo en los más adultos, tocando temas como la brecha generacional y las decepciones familiares, pero con una mirada amplia abierta al debate posterior entre grandes y chicos, así como lo hicieron con Intensa-Mente explorando cuestiones de salud mental. Coco es una película capaz de unir familias como ninguna otra que se haya hecho sobre el tema.

Dunkirk

Una película sobre la guerra que no se enfoca en las descarnadas y sangrientas batallas, sino que ve la supervivencia y la esperanza desde otro punto de vista. Christopher Nolan vuelve a innovar pero sin buscar el clímax asombroso que suele ser su firma, sino que concentra todo su poderío en una historia dividida en tres líneas de tiempo diferentes que van convergiendo a medida que avanza la película. Una idea brillante que provoca desesperación y asombro, e invita a múltiples visionados, aunque su colaboración con Hans Zimmer ya se encuentra en el ocaso y merece una revisión. Sin embargo, Nolan demuestra su genialidad en lo técnico como para que la película no decaiga con la ausencia de diálogos sino que impresione con imágenes realmente impactantes.

 

Acerca de Emmanuel Báez 2409 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

2 Comentarios

  1. Siempre coincidí en tus críticas y son un fan de tus textos, pero que digas (más aún sabiendo que siempre te molestaron los agujeros en un guión o el humor forzado) que Star Wars VIII es una maravilla me llama muchísimo la atención.

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