‘Kung Fu Panda 2’, una entretenida secuela que habla sobre la familia

kung fu panda 2

La segunda entrega de la saga de Kung Fu Panda no comete ninguno de los errores más comunes de las secuelas, o al menos no comete ninguna que valga la pena mencionar o que, de alguna manera, tenga un efecto negativo sobre el divertimento general de la película. No es más de lo mismo, sino una expansión de la historia y una mejor exploración de la vida de los personajes, aunque aparte de Po, siguen siendo más o menos unidimensionales. Lo mejor de esta saga es que tiene un mensaje muy bueno para los chicos, acerca de la identidad y aceptar nuestros orígenes para estar en paz con uno mismo.

Ahora que Po ya fue aceptado por los demás maestros, los “Furiosos Cinco”, la siguiente batalla es interna, puesto que empieza a tener vagos recuerdos sobre su infancia y el origen de sus padres biológicos, aunque al principio no puede comprender exactamente qué es lo que está ocurriendo. Su búsqueda hará que dude de sí mismo, y pondrá a prueba sus habilidades como defensor de la villa cuando un pavo real amenace con conquistar toda China con una nueva arma que puede destruir el Kung Fu. El tema de la identidad resuena en la película porque también el villano tiene un trauma relacionado a sus padres, y es una forma bastante madura de hablar de un tema que puede llegar a ser delicado.

El maestro Shifu encomienda a todos a viajar y encontrarse con Shen para detenerlo como sea, pero la pelea será demasiado para Po, cuya moral y espíritu se verán mermados por su confusión, y su valentía y sentimiento de justicia serán ofuscados por sed de venganza. La película sigue más o menos la misma estructura de la primera, pero hay buenísimas secuencias de animación tradicional que son un gran complemento para ir contando en paralelo el origen de Po, además de que son estéticamente maravillosos. También la animación propia de la película recibió una notable actualización, y el diseño de los personajes son muy diversos y bien detallados, en especial Po, que sigue siendo el verdadero deleite gracias a la voz de Jack Black.

La adición de Gary Oldman al elenco no es detalle menor. Es genial como la voz de Shen, un pavo real con una clara locura que se percibe en cada mirada, hasta el último segundo. Siguen acertadas las voces de Angelina Jolie, Jackie Chan, Seth Rogen, Lucy Liu, David Cross, y Dustin Hoffman, aunque el espectáculo mayor sigue siendo las secuencias de Kung Fu, que aumentan en energía y son altamente entretenidas. Uno sabe que son imposibles, pero la dirección es bastante amena y dinámica, y estas peleas no se sienten nunca repetitivas ni cansinas. Con el agregado drama que va desarrollándose con respecto a la identidad de Po, hay una gran simbiosis que hace que la película no decaiga en ningún momento, sosteniendo el mensaje acerca de la importancia de la paz interior para poder seguir adelante.

En el mundo de las secuelas, Kung Fu Panda 2 es una buena, y sin duda alguna, Po es uno de los personajes más bien logrados de la factoría de Dreamworks, que no tiene un gran historial con sus películas. Esta tiene potencial de franquicia que no se siente aburrida ni superficial como lo son Madagascar o como terminó siendo Shrek, a pesar del gran inicio. Lo que dice acerca de los padres adoptivos es genial, y la forma en que lo cuenta es sumamente divertido, con buen humor y momentos para inspirar a los más chicos.

Acerca de Emmanuel Báez 2332 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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