‘Kick-Ass’, para fantasear con lo ridículo

Kick-Ass

Dave Lizewski (Aaron Johnson), un estudiante de instituto que pasa desapercibido por todos, aficionado a los cómics, saca un día la idea de convertirse en un superhéroe, aunque no tenga superpoderes, no haya seguido un duro entrenamiento y ni siquiera tenga una significativa razón para ello. Pero la vida de Dave cambiará para siempre cuando se encuentre con un par de locos vigilantes -la terremoto de 11 años Hit Girl (Chloë Moretz) y su padre, Big Daddy (Nicolas Cage)- y forje amistad con otro joven luchador contra el crimen, Red Mist (Christopher Mintz-Plasse). Y cuando todos se tengan que enfrentar al jefe de la mafia local, Frank D’Amico (Mark Strong), sus alianzas y sus verdaderas habilidades serán puestas a prueba.

Anoche me senté a ver Kick Ass por cuarta vez y decidí que ya era hora de escribir algo al respecto, porque sabía que luego de la primera vez mi análisis hubiera sido positivo; luego de la segunda vez, hubiera sido negativo y luego de la tercera vez me hubiese enfocado en hablar con fascinación de Chloe Moretz, mi segunda actriz adolescente favorita luego de Abigail Breslin.

No voy a realizar ninguna comparación entre la película y el comic, aunque creo que el traslado fue exitoso hasta cierto punto. Por hacer una comparación algo atrevida, Zack Snyder realizó el traslado de 300 Watchmen haciendo un calcado de planos bastante descarado, y en mi opinión eso le quita cierto mérito, mientras que Matthew Vaughn se toma la libertad de adueñarse de un material previo tan interesante como lo es el comic de Kick Ass y convertirlo en algo más personal. Pero como dije, no lo logra del todo.

El mayor fallo de Kick Ass es que se convierte en lo que pretende parodiar: una película de super héroes y no simples humanos con trajes y habilidades mortales. Traiciona su propia premisa y nos muestra a una niña de 11 años aesinando a sangre fría a unos 10 hombres sin recibir un rasguño, asesinando también así toda la gracia que la historia llevaba hasta entonces. Es ahí cuando inevitablemente saltan los temas morales que quizás no habían importado hasta entonces, ya que el desarrollo estaba cargado de suficiente simpatía y excentricidad como para no ser tomado en serio. Este fallo se ve pronunciado en un final más que descuidado y fantasioso, que más allá de no querer ser tomado en serio, ya pasa a tratar al espectador de idiota.

Por el lado bueno, encuentro a todo el elenco de lo más adecuado, especialmente aNicolas Cage a quien los papeles poco normales siempre le van como anillo al dedo.Chloe Moretz me resulta fascinante desde The Amityville Horror, Mark Strongparece estar destinado a hacer siempre el papel de villano, y no me quejo pues es siempre inquietante, y además tenemos a McLovin (Christopher Mintz-Plasse).. quien no necesita introducción. Por supuesto, lo mejor es que Aaron Johnson es el Dave Lizewski que me imaginaba leyendo el comic, y eso es algo inusual. El reparto ameniza la trama con sinceridad y credibilidad.

Para aquellos que dicen que el cine no es más que entretenimiento, Kick Ass resultará bastante memorable, tiene la dosis perfecta de realidad y fantasía como para soñar despiertos que de simples humanos podemos pasar un día a descuartizar a unos cuantos hombres en una habitación de 4×4, y no requiere de neuronas para ser disfrutado, pero como suelo decir, se podría haber quitado algo mucho más interesante sin caer en lo ridículo. A esto sólo lo salva el factor efímero, con lo cual.. sí, sirve perfectamente para el momento, pero no para la posterior charla.

 

Acerca de Emmanuel Báez 2310 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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