‘Karate a Muerte en Torremolinos’, cuanto más malo, más bueno

Ésta es la clase de películas que me gustan: bajo presupuesto, malas actuaciones, sangre falsa, terribles disfraces, pero te cagás de risa los 79 minutos que dura. Hasta tengo ganas de contarles todo el final de tan excelente que es, pero me voy a aguantar, porque no hay nada mejor que encontrarse con sorpresas en lo que uno ve.

La genial historia escrita y dirigida por Pedro Temboury (Ellos robaron la picha de Hitler) va así: en la ciudad de Torremolinos, el Dr. Malvedades (Paul Lapidus) cocina un plan para la llegada del fin del mundo, despertar al monstruo Jocántaro de su letargo. Este monstruo fue puesto a dormir un sueño eterno por los atlantes, sacrificando 5 vírgenes como parte del ritual necesario. Para poder despertarlo, el Dr. Malvedades planea un ritual que requiere “5 vírgenes recién folladas” para romper así el conjuro que sellaba el destino de Jocántaro hace ya tantos años. Con ayuda de sus esbirros “karatekas zombies”, el Doctor se dispone a buscar por toda la ciudad su objetivo, descuartizando a cualquiera que se interponga en su camino.

Por otro lado tenemos a Jess (Curro Cruz), un muchacho español, surfista dedicado, que pertenece a la “Hermandad de Surfistas Católicos” por lo que, debido a sus fuertes valores religiosos, no puede tener relaciones con su novia Danuta (Sonia Okomo) (que está para saltarle a cualquier pibe encima de la calentura que trae). El surfista católico se mantiene alejado de todos los sucesos ocurridos en Torremolinos, hasta que el Dr. Malvedades decide raptar a Danuta y utilizarla para completar su ritual. Es entonces cuando Jess decide juntar a sus hermanos surfistas católicos y, con la ayuda del espíritu del padre del Sr. Miyagi (Jesús Franco), aprenden lo necesario para hacer frente a los karatekas zombies y al Dr. Malvedades.

Cuando las desapariciones de las chicas se vuelven públicas, las autoridades de Torremolinos deciden tomar armas en el asunto contratando profesionales que ayuden a resolver la situación. Ahora, ¿quién será de mejor ayuda? ¿Chuck Lee, aclamado karateka con fama internacional? ¿El Dr. Orloff (interpretado por el mismo Pedro Temboury), parapsicólogo que probablemente haya pasado demasiado tiempo hacia las plantaciones de San Pedro? ¿Podrá alguien salvar a Torremolinos del destino que le espera? ¿Será que el Dr. Malvedades va a completar su ritual? ¿Vale la pena verla? ¡Sí! ¡Y mucho!

Lo mejor: La cantidad de personajes extras que aparecen sin completo sentido, el maquillaje tan cutre, los efectos más rascas, ¡karatekas zombies!, el monstruo Jocántaro (¡!). Son obras de arte del cine sin presupuesto, el excelente soundtrack (si te gusta el punk) que incluye el tema “Santo, santo, santo es el surf” y la mala actuación por parte de sus protagonistas hacen de esta película algo que sí o sí hay que ver en algún momento de la vida. Dénle una oportunidad. ¡Hay mucho más escondido!

Pero recuerden, chicos, no tomarla en serio, ya que el objetivo es entretener y cómo no hacerlo cuando tenes tantos elementos baratos reunidos presentados frente a tus ojos.

Acerca de Angélica González 14 Articles
Considero que las buenas películas no son necesariamente las que aparecen en la pantalla grande. Amante del gore, zombies, vampiros, Jocántaro y demás criaturas que aparecen justo antes de dormir.

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