Cuenta Regresiva al Fin del Mundo: #18 ‘Ip Man’

No, el mundo no se acabará el 21 de diciembre del 2012, pero si así fuera, nos gustaría hablar mucho de cine antes. Como buenos cinéfilos que somos, deberíamos tener una selección de películas para llevarnos al más allá, y simplemente en caso de que todo vaya a terminar, nos vamos a poner a verlas antes de que llegue la hora. Sin ningún orden de valor en particular o ningún género predilecto, estas películas podrán ser buenas o malas, verdaderos desastres u obras maestras, pero las mismas seguirán viviendo después de nosotros.

#18 – Ip Man

Un hombre. Un ideal. Una nación. Y el nacimiento de una leyenda.

Las películas de artes marciales ya no eran lo que solían ser. Para muchos, su tiempo pasó y la gloria se desvaneció. Algunos dicen que fue con la muerte misma de Bruce Lee, otros dicen que fue con la occidentalización de Jackie Chan, pero lo cierto es que, así como el terror oriental, las películas de artes marciales eran cada vez más repetitivas y se reducían a escenas de peleas demasiado coreografiadas sin ningún peso dramático. Por supuesto, desde el 2000 para arriba hubo muy buenas excepciones, desde Crouching Tiger, Hidden Dragon hasta House of Flying Daggers, pasando por otros novedosos como Tony Jaa haciendo que el Muay Thai encontrara la gloria en la pantalla grande.

Pero ya no era lo mismo que antes. Hasta que el director Wilson Yip encontró el mensaje perfecto para dar vida en el cine a un maestro de maestros, y el mensaje era justamente ese mismo: hasta nuestros ídolos tienen maestros. En el 2008 llegó a los cines Ip Man, la primera película sobre el maestro de Bruce Lee, Yip Man, y su vida antes de que ambos se conocieran.

Ip Man es simplemente una de las mejores películas de artes marciales de los últimos 20 años. Probablemente desde Drunken Master 2 no se ha visto coreografías tan impresionantes y filmadas con tanta astucia que es inevitable sentirse emocionados, temerosos y aliviados cada vez que un enfrentamiento comienza y termina con la gracia y la naturalidad de un actor tan genial como lo es Donnie Yen.

La película inicia mostrando la maestría de Ip Man en el Wing Chun, poco antes de pasar por el período del Incidente del Puente de Marco Polo, que es la Segunda Guerra Chino-Japonesa y la invasión nipona en el país chino. Ip Man, quien como todo buen maestro de artes marciales no quería causar daño alguno, se ve obligado a ponerse frente a su pueblo y defenderlos como mejor sabe.

No hay un solo minuto de desperdicio, hay comedia bien ejecutada y una banda sonora típica oriental que ensalza las escenas más imponentes de la película. La secuela de Ip Man llega en el 2010, siendo menos trascendental, pero igual de excelente.

¿Por qué verla antes del Fin del Mundo?

Cuando el caos se presenta, siempre recordamos las películas de artes marciales que hemos visto porque nos encantaría saber algo y poder ponerlo en práctica en la vida real. Hasta en las situaciones más lamentablemente humanas, como cuando sufrimos un asalto a mano armada, nos damos tiempo de pensar en Neo haciendo volteretas para esquivar al Agente Smith, y luego nos lamentamos no saber nada de artes marciales en verdad. Si Ip Man no les da esa motivación para aprender antes del fin, ninguna otra película lo hará.

Acerca de Emmanuel Báez 2365 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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