Especial: Luces y sombras de la comedia del 2011

Yo no tengo un ránking particularmente extenso sobre las comedias del 2011. Ya mis compañeros les hablaban sobre las mejores y las peores películas de horror, los mejores dramas y los más resaltantes filmes de ciencia ficción de este año, pero ¿no falta algo? ¿No necesitamos todos de vez en cuando, acaso, alguna película ligera que simplemente nos haga reír y nos libre de la enorme mochila que todos cargamos día a día?

Sin intención alguna y sin orden particular, a continuación, las recomendaciones sobre las comedias del 2011 que deben ver… simplemente porque sí.

 

Con Crazy, Stupid Love me pasó algo realmente bueno. La vi pensando que sería mala, como la mayoría de las últimas comedias que se fueron presentando, principalmente por su elenco multiestelar; y fue una sorpresa tan, pero tan grata el haber disfrutado con ésta.

¿A quién no le sucedió el hallarse sumergido en una situación tan shockeante que se sintió perdido? Steve Carell, con ese aire inocentón que le cae tan bien a muchos de sus personajes, retrata magníficamente cómo las situaciones más corrientes pueden transformar tanto a una persona y, aún así, impulsarla a perseguir sus deseos, y los deseos de Carell estaban al lado de la bella Julianne Moore, haciendo el papel de madre de sus hijos y amor de secundaria, además de perra despiadada aburrida con su vida y pone-cuernos.

Sería inútilmente extenso distenderme acerca de las particularidades de cada personaje aquí, no porque no valgan el trabajo, sino porque con la primera media hora del filme uno ya sabe qué sucede, cómo y por qué; aún así, seguir hasta el final no se dificulta nunca y hasta se ve recompensado con ese deseo interno que el espectador ya ha desarrollado a favor de la felicidad de Carell y Ryan Gosling.

Crazy, Stupid Love es una película acerca de la monotonía en la que nos dejamos caer, sobre el golpe de la realidad, sobre la dificultad de crear nexos, sobre el enamoramiento desenfrenado (tan desenfrenado que nos vuelve completamente estúpidos), trata sobre cómo el deseo de estar con alguien más nos transforma, por dentro y por fuera. Véanla, pónganla en su lista de año nuevo y quizás comiencen el 2012 con una estúpida sonrisa cargada de amor.

El elenco lo completan Emma Stone, Kevin Bacon y la siempre delirante Marisa Tomei.

Y Bridesmaids es la gran sorpresa del año. Una de esas películas de las que nadie esperaba nada y resultó un inesperado éxito. Cuenta la historia de Annie (Kristen Wiig), atrapada en un pésimo trabajo, en una “relación” sin futuro y amiga de Lillian, la novia.

Esta película trata, en simples palabras, de cómo todo puede ir peor con sólo agregarle mucha autocompasión.

Imagínense: con todos los problemas que tiene Annie, parecía que cuando Lillian le pide ser su dama de honor se abría una pequeña brecha de diversión y escape momentáneo, pero la aparición de las demás damas de honor pone automáticamente en jaque el resto de cordura de la protagonista.

La historia de siempre, de cómo ignoramos todo lo que hacemos mal, de cómo culpamos a la vida y al destino de nuestros errores, todo envuelto en el mágico halo de una comedia directa, sin preámbulos ni sutilezas, y la genial interpretación de Wiig.

Ya nos decía Iván que, según su criterio, Melissa McCarthy debería llevarse al menos una nominación al Óscar por su interpretación de la poco femenina, pero no por eso menos sexual, futura cuñada de la novia.

Buena historia, actrices simpáticas y las situaciones adecuadas hacen de ésta una de las mejores comedias de este año que nos va dejando.

Finalmente, Midnight In Paris, el éxito de turno de Woody Allen, trae la historia más interesante de todas y aún más visualmente atrapante.

Owen Wilson es un guionista de éxito hollywoodense que se encuentra en París, disfrutando de unas vacaciones por cuenta de sus acaudalados futuros suegros y en medio del planeamiento de su boda con Rachel McAdams. El hecho es que al personaje de Wilson le entusiasma mucho más vivir una bohemia y modesta vida de escritor en la artística ciudad francesa que volver a Estados Unidos; sin embargo, el materialismo encarnado en su prometida es el impedimento para la concreción de este sueño.

Convencido de hallarse en el momento equivocado de la historia universal, una serie de situaciones desconcertantes lo llevan a replantearse todo lo que daba por sentado. Ok, sí, “hola, Sr. Cliché”, pero la belleza de todo esto es la manera en que el chiclé es desarrollado, interpretado y llevado al desenlace hace de ésta una de las historias más sencillamente cautivantes de este año.

La invitación a reflexionar viene de la mano de la [favor insertar palabra que describa la gran belleza de] Marion Cotillard, de su acento y su agradable andar por los paisajes nocturnos de la siempre nostálgica París.

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Mi recuento quizás esté minado de sentimentalismos en medio de las risas que caracterizan al género que me tocó resumir para ustedes, quizás no. Lo cierto y lo concreto es que estas tres historias llegan y se disfrutan, con la mente, con las sonrisas, con la voz, con los ojos y hasta con los propios recuerdos.

Grandes decepciones en materia de comedia reportaron para mí los estrenos de The Hangover Part II y Horrible Bosses. Aunque The Hangover no representaba una gran esperanza de disfrute para mí (menos aún luego de que su predecesora robara el globo de oro a 500 Days Of Summer), Horrible Bosses vendió comedia como no veíamos en años para luego entregar actuaciones mediocres y un desperdicio total y fulminante de talento humano.

Recomendaciones en materia de películas animadas vienen de la mano de Kung Fu Panda 2 y Rango. La primera es la secuela de la ya conocida historia sobre el panda gordo y torpe que se convirtió la esperanza de oriente contra la maldad, y sigue a Po en la lucha por detener malignos planes de reconquista en la lejana China. Es una historia bastante tierna y logra perfectamente entretener, además de permanecer en la memoria por mucho tiempo más que otras. La segunda es un western animado; una lagartija con complejo actoral lanzada al desierto al mejor estilo del lejano oeste. Rango divierte y fue una linda película de la mano del director de las primeras tres Piratas del Caribe.

Acerca de Patricia Arévalos 3 Articles
Devoradora de libros, fanática del filme y la literatura negra, cinéfila-wannabe, admiradora del arte pero no tan artista que digamos.

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