‘El Planeta de los Simios: Revolución’, el espectacular relato de origen

Odio caer en las mismas comparaciones que muchos otros, pero la tentación de mencionar a Tim Burton antes de pasar a hablar de la película en sí es más grande. Pero primero, una reflexión: hay que admitir que los remakes o las “reimaginaciones” (otro vocablo relativamente nuevo para referirse a nuevas versiones de historias ya contadas) no tienen nada de malo, lo malo está en la realización misma, o la falta de. Hay que dejar ese odio ciego hacia los remakes a menos que las señales nos indiquen que no estamos ante algo que valga la pena ver. No es que estén escondiendo las obras originales de nosotros o algo parecido, sólo hay demasiado fanatismo innecesario en el aire.

Rise of the Planet of the Apes comenzó siendo ninguneada, al mejor estilo The Amazing Spider-Man, pero todas las pruebas que le siguieron fueron demostrando que la cosa no era tan mala como parecía. Al final, aunque este trabajo y el penoso remake de Tim Burton del 2001 no tengan nada en común más que el título, se hace placentero comparar simplemente para que quede claro cómo se hace bien algo. Una marca que ya cuenta con más de cinco películas, y un director prácticamente desconocido con una verdadera intención de contar una buena historia, funcionan mucho mejor que un nombre reconocido con intenciones meramente comerciales.

El Planeta de los Simios: Revolución (forzado título para el mercado latinoamericano) no es así un remake de la película de 1972, Conquest of the Planet of the Apes, como algunos vienen diciendo, sino un aporte totalmente fresco a la mitología, logrando innegablemente su objetivo de rejuvenecer el interés general por la saga. La película cuenta la historia de un joven científico (James Franco) obsesionado con encontrar la cura para su padre, que sufre de Alzheimer, llevándolo a probar una droga experimental que pueda revolucionar la ciencia. Luego de que su presentación se viera interrumpida y su proyecto cancelado, éste decide llevar a su casa a uno de los chimpancés que logró salvar de la eliminación, siguiendo en secreto con su trabajo.

Aquí aparece César (Caesar en la versión original), quien es nuestro protagonista principal. Gracias a la maravilla de la tecnología, a WETA Digital y también a James Cameron, César llega con la interpretación de Andy Serkis vía motion-capture, y se lleva una victoria impecable. Rápidamente, aunque con trabajos que van desde lo decente (Freida Pinto) hasta lo admirable (John Lithgow), la película va dejando de lado a los humanos y va convirtiéndose de los simios, quienes son los protagonistas absolutos de la historia. Aunque siento que quizás hayan exagerado un poco con la caracterización de César, la interpretación de Serkis y la creación digital de los simios son estupendas, y poco o nada distraen algunas incoherencias de un sólido guión firmado por la pareja Rick Jaffa y Amanda Silver.

El director Ruper Wyatt se interesa bastante por la historia y mantiene la misma a un ritmo casi impecable, resultando en un trabajo entretenido con momentos de tensión inesperados. No se dejan de lado algunas esperadas referencias a la película original (son varias, en realidad), como la ya clásica línea de Charlton Heston que acá es entregada por un Tom Felton cumpliendo su papel de odioso de forma convincente. La película sigue tumbando prejuicios hasta un climax que, si bien no es impresionante, es efectivo y logra indefectiblemente que nos coloquemos del lado de César en sus objetivos más que humanos.

El gran acompañamiento de Patrick Doyle en la música ayuda a mantener el buen pulso de un director inspirado para la aventura, hasta un final que, aunque se sienta algo abrupto, no es más que el descanso antes de la verdadera ascensión de los simios.

Acerca de Emmanuel Báez 2384 Articles

Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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