El momento más sorprendente del cine del 2011

A veces se hace simplemente muy difícil entregarse de buenas a primeras a una película, cuando todas las fuentes indican que nos estaremos enfrentando a alguna obra superficial que quedará olvidada en el montón, más aún en una era en la que abundan más trabajos que se desprenden de otros, como precuelas, secuelas, spin-off, adaptaciones, y casi no vemos trabajos originales de los cuales se siga hablando aún después de que la película llegue a los cines. Pero es innegable la sensación de alivio cuando algo resulta mucho más interesante de lo que parecía en un principio, y una película en particular este año se lleva los laureles por ser la obra más inesperada y con mayor debate luego de su estreno, algo que nadie cantaba cuando fue anunciado un par de años atrás.

Estoy hablando de El Planeta de los Simios: Revolución (Rise of the Planet of the Apes), la precuela dirigida por Rupert Wyatt que imagina el origen de la revolución de los simios que luego terminarán conquistando el planeta. Sin duda alguna, estamos hablando de la sorpresa del año, el éxito durmiente que comenzó siendo ninguneado y desconfiado y que termina ahora en una campaña por parte de la Fox para conseguir nominar a Andy Serkis por ponerse en la piel de Caesar de forma magistral. Y no es solamente una sorpresa por tratarse de una precuela a una de las sagas más conocidas de la historia, sino por el grado casi nulo de interés que generó durante las primeras etapas de su desarrollo. Analicemos:

Saga original y Tim Burton

El Planeta de los Simios llegó a los cines en 1968, adaptando la novela de ciencia ficción francesa La Planète des singes de Pierre Boulle y es hasta hoy la más grande crítica social hecha en el cine. Además de eso, la soberbia presencia de Charlton Heston y buenísimos diálogos reflexivos sobre la superioridad e inteligencia del hombre (inolvidable monólogo inicial de Heston aún en el transbordador espacial) hicieron de esa película una joya del género.

Le siguieron otras películas, una serie live-action y una serie animada, pero el listón dejado por la primera película, y otras obras de ciencia ficción que vinieron después, lograron que las continuaciones fueran apenas reconocidas, pasando a formar parte de lo mejorcito del cine B del a época. En el 2000 se anunciaba que Tim Burton se estaría encargando de un remake de la primera película, algo que se vio desmentido automáticamente con las primeras informaciones, y más con el primer avance que dejaba ver las claras diferencias con el material original.

Esta vez, los humanos hablaban desde el principio, y lo único rescatable de esa soporífera versión fue probablemente el trabajo de maquillaje más admirable de la última década. Burton no comprendió en absoluto el trabajo que estaba haciendo y su visión del Planeta de los Simios no fue más que un fútil intento de hacer ciencia ficción.

Reinicio

Durante años se rumoreaba que la Fox quería hacer borrón y cuenta nueva y ofrecer una mirada contemporánea al origen de la saga, y fue aproximadamente en el 2009 que el proyecto fue anunciado finalmente como Caesar, el relato de cómo un simio llevó a todos los demás a dominar el planeta. A todas luces parecía más bien un movimiento meramente comercial y descontrolado (Fox llevaba años de mala racha y mala fama, por grandes fracasos como el de Dragonball Evolution y similares). La película iba a ser escrita y dirigida por Scott Frank, quien tiene crédito como guionista en películas como Minority Report y The Interpreter, pero al final Frank se separó del proyecto alegando “diferencias creativas”, lo cual en términos más simples significaba que los ejecutivos de la Fox estaban arruinando sus ideas para el reinicio.

Luego de unos meses el proyecto comenzó a moverse de nuevo con la contratación de Rupert Wyatt, que venía de dirigir a Brian Cox en The Escapist, y rápidamente comenzaron a llegar las noticias sobre casting. Primero se unió James Franco, seguido de Tom Felton, Brian Cox y Freida Pinto, pero la preproducción se puso interesante cuando se supo que Caesar sería creado digitalmente vía WETA Digital, y que Andy Serkis sería quien se pondría en su papel. La película pasó de llamarse Caesar a Rise of the Apes, un título que quedó genial hasta que en el departamento de Marketing de Fox decidieron que no éramos tan inteligentes y podríamos confundir la película, y la terminaron llamando Rise of the Planet of the Apes.

Producción y Marketing

La película comenzó a generar cierto interés a medida que se iban filtrando las primeras imágenes de la filmación y se iba especulando sobre si podría hacer de nuevo que la gente se interesara por la historia de El Planeta de los Simios, pero la mayor parte de la intriga recaía sobre la creación digital de los simios que estaba a cargo de WETA Digital, la compañía de efectos especiales fundada por Peter Jackson para El Señor de los Anillos. Tal intriga no hubiera sido tanta de no ser por Avatar, la ciencia ficción de James Cameron cuyo trabajo de captura de movimiento y digitalización fue producto de la compañía de Jackson.

La opinión general seguía siendo que lo único rescatable de la película seguramente serían los simios digitales, después de todo, seguía tratándose de una precuela y no se apostaba mucho por que llegara a ser memorable. Sin embargo, una vez salido el primer teaser, la cosa fue cambiando, en especial los últimos segundos donde hubo el primer vistazo real a Andy Serkis como Caesar.

Película y Andy Serkis

Las expectativas fueron en aumento a medida que la película se dejaba ver en nuevos avances y algunos clips extendidos, pero la verdad recién llegó con el estreno mismo y ahí fue donde todo se dio vuelta. Las malas críticas previas, las malas opiniones, las preguntas sobre la necesidad de realizarla, la desconfianza, todo quedó atrás una vez que los críticos fueron vertiendo sus palabras finales, mayormente halagadoras, en la web. Una magnífica crítica social de vuelta adornada con buena ciencia ficción, con el irrefutable liderazgo de Caesar, lo cual lo convertía en uno de los primeros protagonistas principales no humanos en una película live-action.

Es que a pesar de los créditos y el marketing, el personaje de James Franco no era más que un secundario presentado primero. Caesar fue en todo momento el protagonista principal de la película, y Andy Serkis logró que se comenzara a hablar por primera vez del papel del actor detrás de la captura de movimiento. Actualmente sigue habiendo todo un debate al respecto, algo que probablemente culminará cuando la Academia presente las nominaciones en las siguientes semanas.

Pueden leer mi reseña completa de la película acá.

El momento del año

Rise of the Planet of the Apes llegó, marcó la diferencia y se quedó para la mayoría, aunque obviamente hay quienes no encontraron en ella nada realmente sorprendente y la vieron simplemente como una película de ciencia ficción más. Ciertamente no estamos hablando de la máxima obra del año, que muchas otras películas podrían quedar arriba en esta categoría, pero teniendo en cuenta su desarrollo y la forma en la que el proyecto fue percibido desde el principio, creo que se merece el título de éxito durmiente más sorprendente, y si nos enfocamos solamente en la escena más asombrosa de la película, no es para menos.

Así como el momento más sorprendente de la película original fue cuando Taylor (Charlton Heston) pronunció sus primeras palabras luego de recibir un golpe en la garganta y no poder hablar en un mundo extraño dominado por simios (clic acá para ver el clip), acá le tocó a Tom Felton decir la misma línea (“Quita tus sucias manos de encima, maldito simio asqueroso”), convirtiéndose en un rápido aviso de que se venía algo único, y así fue. El grito de Caesar es el momento más sorprendente del año, totalmente inesperado e igualmente gratificante, por ser un paso más hacia la revolución de unos animales que siempre se encontraron siendo abusados por el hombre. El grito de “No” no es solamente una muestra de la evolución animal, sino un grito de auxilio al cese del maltrato animal y de la experimentación que sufren de forma clandestina por las grandes compañías farmacéuticas del mundo.

Caesar representa el castigo que merece el hombre por su descuido de la naturaleza y todo lo que le rodea, y la desesperación y enojo contenidos en sus ojos, ya sea el trabajo de Andy Serkis o WETA Digital, o de los guionistas Rick Jaffa y Amanda Silver o la gran dirección de Rupert Wyatt, es el reflejo perfecto en el cine de la existencia errante del ser humano.

Acerca de Emmanuel Báez 2264 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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