‘El Hobbit: Un Viaje Inesperado’, el inicio de una gran aventura

En un agujero en el suelo vivía un hobbit y su nombre era Bilbo Bolsón. Y como cualquier otro hobbit, Bilbo vivía en la Comarca sin molestar a nadie más, disfrutando de los placeres cotidianos en paz y armonía con su entorno. Sus más grandes hazañas yacían en sus libros y sus mapas, y la idea de un viaje inesperado permanecía inimaginable, mas pronto llegaría el momento en que el coraje de un mediano cambiaría el destino de muchos, pues ahí apareció Gandalf el Gris buscando alguien con quien compartir una aventura.

Todos conocemos la más grande historia de la Tierra Media, la de Frodo, Sam y el Anillo Único, pero antes de eso, hubo otra odisea repleta de orcos y águilas y magos y elfos, y la vuelta a este maravilloso mundo no carece de asombro. La Tierra Media de Tolkien es un universo que quizás nunca sea explorado completamente en la pantalla grande, pero es innegable que Peter Jackson logró una vez más construir este mundo con habilidad así como lo hizo en La Comunidad del Anillo, al menos visualmente hablando. Un Viaje Inesperado empieza con el viejo Bilbo y el joven Frodo, los que todos conocemos, con Ian Holm y Elijah Wood de nuevo vistiendo sus humildes atuendos. El alguna vez aventurero hobbit se dispone a comenzar entonces a relatar su gran historia.

Como era de esperarse, la película se extiende en una media hora de introducciones necesarias, con la presentación de los 12 enanos que se embarcarán en la misión de recuperar Erebor, la tierra que les fue arrebatada por el temible dragón Smaug hace ya tantos años. Desde que vemos al grupo en compañía de Gandalf y el joven Bilbo Bolsón intentando comprender la situación en la que fue metido sin mucha explicación, es notable que el tono de la película es totalmente distinto al de El Señor de los Anillos. Aquí inicia un relato más jovial, distendido y hasta musical, a pesar de las vicisitudes que se avecinan. No hay una sensación constante de maldad sino cuando este se acerca y solo entonces aparece el peligro.

Desde este arranque, la película realmente cuenta un viaje destinado a construir una historia aún más grande, pero que fue claramente dejada en el tintero para más adelante. Sin embargo, es incuestionable que ver de nuevo a los personajes que acompañamos alguna vez a Mordor resulta agradable y encantador, y es bastante placentero sentirse con la ventaja de saber cuál es el destino que les espera a pesar de que para ellos solo es un rumor creciendo en el horizonte. La hermosa Galadriel, interpretada de nuevo por la hermosa Cate Blanchet, habla de esto a Gandalf haciendo augurio de algo que aun no pueden comprender. Su aparición, así como la de Saruman y Elrond, es gratamente bienvenida, y aunque realmente no aportan a la historia central, es como recibir con los brazos abiertos a unos viejos amigos.

Pero la historia central, por supuesto, es la aventura de Gandalf, Bilbo y los enanos liderados por Thorin Escudo de Roble. Martin Freeman se pone esta vez el atuendo de Ian Holm, y desde que se lo ve en forma de retrato al principio, no solo es destacable el parecido que llevan ambos, también se siente acertado porque se ve en sus ojos un anhelo oculto de aventura. Es simplemente brillante, y verlo desarrollar el coraje necesario para conocerse y emprender la travesía junto a los demás es de lo más simpático. Es una lástima que realmente sea el único personaje que tiene alguna clase de evolución durante la película.

Pues más allá de los magníficos paisajes, los que visitamos de nuevo -Rivendell, la Comarca- y los que visitamos por primera vez… más allá de las loables secuencias de acción -aún medianas en comparación a lo que se viene, me imagino- que muestran a orcos, trolls, gigantes de piedra y toda clase de criatura… más allá de la cautivante banda sonora de Howard Shore… me encontré varado en un viaje con desconocidos. Después de la introducción, sigue siendo confuso reconocer a los enanos y finalmente ninguno tiene más importancia que el otro porque ninguno es presentado en realidad, no más allá del nombre. Un Viaje Inesperado se convierte en un viaje con extraños, y a pesar de las bromas, los momentos tiernos y los momentos de epifanía, seguía sin comprender quién era quién y quién hacía qué. Solo Thorin es expuesto por sobre los demás por razones lógicas, y fue a él, a Bilbo y a Gandalf a quienes me aferré para continuar.

Si los demás han de tener su hora de gloria, ese tiempo aún no ha llegado. Así como dije, la película ciertamente relata un viaje y espero que sea el inicio de una gran aventura, porque Un Viaje Inesperado puede llegar a decepcionar si uno espera la misma magia con la que conocimos la Tierra Media. A pesar de eso, es un viaje entretenido, que ofrece los suficientes elementos como para sentirnos atraídos y seguir acompañándolos cuando llegue el día, esperando que la compañía de enanos ya no dependa de la coincidente aparición de los elfos o el bastón de Gandalf para ganar una batalla.

Hay secuencias magistrales, como el encuentro entre Bilbo y Gollum (Andy Serkis más genial que nunca) que es la parte más emocionante. Es hilarante, fascinante y hasta conmovedor verlos en una pelea de ingenios que culmina con el hobbit haciendo caso a las palabras más sabias del mago gris, aprendiendo sobre lo que realmente significa coraje, que no es saber cuando quitar una vida, sino cuando perdonarla. Gracias a esta y otras secuencias donde Gandalf y Bilbo resaltan, se siente que la película es más de ellos que de los doce enanos juntos, pero a lo lejos se vislumbra el pico de la Montaña Solitaria, donde espero que ya todos tengan más que hacer. Creo que merecen la oportunidad de ser más que simple soldados empuñando espadas y hachas, y creo que este riquísimo universo merece una aventura más grande.

Acerca de Emmanuel Báez 2264 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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