‘The Rock’, cuando la burocracia provoca al patriotismo

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¡Sacrilegio! ¡Blasfemia! ¡Que le corten la cabeza!
Bueno, lo último no, pero algunos podrían considerar las dos primeras opciones al tener una película de este señor en esta su sección semanal, pero la verdad es que cuando Miguel Bahía (como le decimos de cariño) se pone las pilas y tiene un buen guión en las manos, puede entregar joyitas de acción como lo es The Rock.

La historia cuenta la ira y decepción de un general veterano llamado Frank Hummel (un espléndido Ed Harris), quien reclama al Pentágono y sus burócratas el no haber honrado las muertes de soldados estadounidenses en operaciones encubiertas sobre territorio enemigo. Ni siquiera una indemnización a las familias por el servicio a su país. Por ello, toma cartas en el asunto y roba un complejo militar, y se lleva consigo un arsenal de misiles con gas VX que amenazan con ser lanzados a los ciudadanos de San Francisco, no sin antes tomar la prisión de Alcatraz como fortaleza y con ella un grupo de turistas que terminarán siendo los rehenes por los que el gobierno tendrá que responder. El FBI toma cartas en el asunto y llama a Stanley Goodspeed (una vez más, Nicolas Cage en sus días de gloria), una rata de laboratorio que no sabe nada sobre combate, y a John Mason (genial Sean Connery), un temido y a la vez detestable ex espía del MI6 y que podría ser la única esperanza de las personas atrapadas en Alcatraz, pues es el único hombre del que se tiene conocimiento, logró escapar de la prisión.

¿Por qué sacar esta película de El Baúl?
En varias notas sobre Michael Bay en Cinéfiloz, hemos recalcado una y otra vez que The Rock es la mejor película en la filmografía explosiva del cineasta. El dato curioso que tal vez explique el por qué de esto yace en la identidad de sus guionistas. Y es que además de los tres nombres que aparecen en los créditos de la película (David Weisberg, Douglas Cook y Mark Rosner) es porque además de los guionistas que aparecen en los créditos, hubo tres más que metieron mano en la trama; Jonathan Hensleigh (Jumanji), Aaron Sorkin (The Social Network) y el mismo Quentin Tarantino. Así como lo leen. Pero por problemas con el gremio de escritores, Michael Bay no logró que estos tres guionistas formaran parte de los créditos de la película.

Y por el mismo detalle de contar con un guión lo suficientemente sólido como para contar una historia, es que Bay no cayó en sus mismos pecados como sucedió con Bad Boys y futura filmografía (demasiadas explosiones, bikinis, explosiones, edición frenética, y explosiones), sino que Bay aquí cuida muy bien sus encuadres, no tiene prisa y hay historias de fondo con los personajes. Curiosa la de Sean Connery, que aquí su personaje es prácticamente un James Bond con otro nombre. Incluso hay guiños en la trama que remiten al 007. Pero más allá de la acción característica del explosivo director, el gran trabajo que logra en The Rock es con sus actores, y eso, afortunadamente no lo ha perdido hasta la fecha. Bay podrá ser un desastre en ocasiones, pero su dirección actoral sigue intacta y es impecable. ¿Aún no están convencidos de que esta es la mejor película del director que nos mareó con las dos últimas entregas de Transformers?, bueno, entonces vean The Rock en su edición especial de la Colección Criterion. Oh sí, The Rock junto con Armageddon gozan de ese privilegio.

Los dejo con la que es mi escena favorita en toda la película y que muestra esa parte de la excelente dirección actoral que tiene Miguel Bahía. Se trata de la emboscada en las duchas de la prisión, en donde Marines y Mercenarios tienen un pequeño percance. Basta con contemplar la batalla verbal que tienen los personajes de Ed Harris (y de nuevo recalco, maravillosa actuación y espléndidas líneas cortesía de Aaron Sorkin) y Michael Biehn (otro genial actor) sobre lo que es honor, lo que es ser patriota y sobre lo que es hacer lo correcto. Duelo de actuaciones espectacular que desafortunadamente no tiene un final feliz. Sobre todo Ed Harris, noten el nivel de capas que va desplegando su actuación y personaje a lo largo de esta secuencia: se presenta como alguien a respetar, que uno fácilmente iría a la guerra con él, pero al mismo tiempo, no quisiera atravesarse en su camino. Aún con esas cualidades que determinan carácter y fortaleza, Harris emite una pequeña señal de nobleza en su personaje. Es decir, él quiere que los responsables paguen, que sufran, pero no que pierdan sus vidas, detalle que le dolió mucho cuando sus hombres perecieron en aquellas operaciones encubiertas. Aquí es donde la burocracia corrompe al patriotismo, donde al héroe que entrenaron se convierte en el enemigo. Tomen eso en cuenta a continuación. Disfruten.

Acerca de Ricardo Trejo 95 Articles

Dicen por ahí que me parezco a Doug Narinas. David Fincher es mi pastor, nada me faltará. Amante del formato IMAX. A veces hago podcasts con mis amigos. Me encuentran en Twitter y Letterboxd como @id0ug.

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