‘Six String Samurai’: cómo sobrevivir el Rockapocalipsis

Agarrá Mad Max, El Mariachi, Yojimbo, El Topo, alguna película de Kung Fu de los 80, The Wizard of Oz; agregale un poco de rockabilly y metelos en una licuadora. El resultado final es Six String Samurai.

El film es un indie post apocalíptico del 98 dirigido por Lance Mungia en su debut como director, quien después puso la firma en la cuarta de la innecesaria The Crow: Wicked Prayer en el 2005.

Six String Samurai cuenta la hipotética historia de que, en 1957, la Unión Soviética pone fin a la guerra fría bombardeando Estados Unidos, convirtiéndola así en un gran desierto de nada. La única ciudad que sigue en pie es Lost Vegas, gobernada nada más y nada menos que por Elvis, el rey del rock.

El escenario de un holocausto nuclear es perfecto para que un sin límite de extravagancias y bizarreadas ocurran. La vida en EE.UU. se ha reducido a su máxima expresión y ha dado lugar a que un variopinto de sobrevivientes salgan a la luz: tenemos mutantes, carroñeros, familias caníbales, individuos en trajes anti radiación y, por supuesto, tenemos… ¿rockeros?

Así es, la música es un elemento importante en este extraño universo. Tras la muerte de Elvis, se anuncia en la radio que la corona por el reinado de Lost Vegas está disponible para que cualquier músico pueda coronarse. Obviamente no es tan fácil.

Aquí es donde Buddy -una especie de Buddy Holly samurái- entra en juego. Tras salvar a un niño de una muerte segura en una genial secuencia de acción anamórfica, nuestro héroe, acompañado del niño, su nuevo sidekick, empieza su viaje a través del Valle de la Muerte hacia la ciudad prometida de Lost Vegas para convertirse en nuevo rey.

Al comienzo, sinceramente pensé que el protagonista no iba a recibir nombre, como una especie de Man With No Name de Clint Eastwood, pero no, se llama Buddy, como si su apariencia no hubiera sido suficiente homenaje al artista.

Otro aspirante a la corona es Death, la personificación del heavy metal. Basándose descaradamente en Slash de Guns N Roses, Death es el némesis de nuestro héroe. El ying de su yang. Él y su banda se encargarán de obstaculizar la misión de Buddy.
El film en general rinde extenso tributo tanto al mundo de la música como a clásicos del cine, en particular al Mago de Oz. Si no entienden muy bien el final es porque no vieron la obra maestra de Victor Fleming y les debería dar vergüenza.

Random notes:

– Buddy es igual de genial que Spike Spiegel de Cowboy Bebop.
– La película perfectamente podría pertenecer al mismo universo de Tank Girl.
– La cinta se rodó durante los fines de semanas, ya que el niño protagonista tenía clases.

La banda sonora está compuesta por los Red Elvises, una banda rusa de rockabilly y surf, quienes agregan ese tono tan particular, sobre todo en las escenas de acción. Esta es la clase de mezclas que hacen que un film tenga éxito a pesar de no contar con buen presupuesto. Justamente esa contraposición de géneros e ideas elevan a SSS a otro nivel y lo separa del resto de películas mediocres.

El film funciona en dos niveles, la narrativa del héroe que cumple su destino, y el subtexto de cómo el rock va a salvar al mundo. De a poco vemos como Buddy y Death se van deshaciendo de otros contrincantes, quienes representan a su vez, a otros géneros de la música: country, mariachi , hip hop, hay un tipo que tiene un ukulele, etc  Al final solo quedan dos hombres: Buddy (el rock original) vs Death (el heavy metal)

Este fue el primer rol importante de Jeffrey Falcon en EE.UU. El tipo ya había aparecido en numerosas películas de Kung Fu en Honk Kong y se esperaba que este fuera el papel que lo catapultara finalmente a Hollywood. Evidentemente, no fue así. Es más, las expectativas con el film eran tan grandes que incluso se tenía pensada una trilogía, pero bueno, de sueños vive el hombre. Después de ser un absoluto fracaso en la taquilla, Six String Samurai fue relegada a film de culto.

Si bien podría acusársele de ser puro estilo y nada de substancia, SSS no pierde el tiempo cuestionando su identidad. El director tiene una visión clara, está consciente de la ridiculez de la premisa y no se toma para nada en serio, el film avanza de manera decidida y con un ritmo perfecto hacia su propósito. Si no te subes al descapotable, te quedas atrás.

A pesar de contar con varias falencias como problemas de continuidad, una extraña edición de sonido y de que el niño a veces es insoportable (¿que niño actor no lo es?) Six String Samurai es una película llena de encanto, muy divertida y que desborda personalidad. Si el mundo se viene abajo, qué mejor que acompañarlo con un poco de buena música.

El Rock Ha Muerto, Larga Vida al Rock.

Acerca de Claudio Guzmán 9 Articles
Me gusta el cine, la música, la mitología griega, los amaneceres y las largas caminatas en la playa... Si me eliges, te prometo buenas conversaciones y ser un mal amigo fiel.

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