‘Pokémon: La Primera Película’, la batalla más grande sucedió entre hermanos

pokemon first movie post

Películas hay y muchas. Algunas nos dejan marcados de por vida y no dejan de asombrarnos sin importar cuántas veces las hayamos visto. Pero de vez en cuando, se estrenan otros dos tipos de cintas: las que injustamente quedan en el olvido y que cuentan con la misma riqueza artística que las más aclamadas, y las que alguna vez vimos y amamos cuando niños, pero con el paso del tiempo también las olvidamos sin darnos cuenta. Lo genial de ambas es que al revisitar esos filmes, nos damos cuenta el por qué amamos tanto el Séptimo Arte. Cada semana quiero rescatar cuantas películas de ese tipo sean posibles.

Quiero despedir la última columna del año con una película que nos regresará no sólo a nuestra infancia, sino seguramente a algunas navidades en que recibimos de regalo algún juguete o accesorio que tuviera que ver con los Pokémon. Y es que en cuanto llegó esta genial serie a nuestro continente, fue un éxito total. Estaba por todos lados y a todos nos obsesionaba una cosa: atrapar a las 150 criaturas para ser el Maestro Pokémon más grande de todos.

Y dado el éxito de la serie de televisión, al igual que DragonBall, una película animada tenía que llegar sí o sí, y fue en el año de 1999 cuando Kunihiko Yuyama y Michael Haigney se encargaron de montar la batalla Pokémon más grande de todas, pero no sólo con duelos para el recuerdo, sino también cargada de emotividad.

La cinta inicia en un día cualquiera mientras Ash, Brock y Misty preparan un picnic. Un entrenador que merodea por ahí (y que conoce la reputación de Ash), reta a nuestro protagonista a una batalla para comprobar si es cierto tanto alarde sobre él, y la cual, da a una de las secuencias más emocionantes de la cinta. Al concluir el combate, Ash es invitado a un evento especial en donde el que se autodenomina “El Mejor Maestro Pokémon de Todos” será anfitrión de una ceremonia sin igual. Pero al llegar a su cita, Ash y compañía se dan cuenta que esto va más allá que una batalla Pokémon cualquiera.

Como es de esperarse en una cinta de animación japonesa, no sólo tendremos secuencias de acción que no podríamos disfrutar en la pantalla chica, sino que los muy malvados (o astutos) de los animadores y directores, le añaden una emotividad tremenda a todo ello. En este caso, esta batalla se lleva  cabo entre Pokémons y sus clones, siendo los segundos más poderosos que ellos y marcando cierta diferencia. Pero si hay algo que los une son los lazos de sangre que tienen con el otro, aunque estos parecen quebrarse cuando pelean el uno contra el otro. Todo ese conflicto que provoca Mewtwo (personaje que al inicio de la película, se establece su repudio a los humanos por crearlo como una “copia mejorada” del original) deriva en una muerte que seguramente a más de uno nos arrancó unas lágrimas cuando niños.

¿Por qué sacar esta película de El Baúl?

En esta ocasión, más allá de la nostalgia, el corto de Las Vacaciones de Pikachu que es de lo más hilarante (con un gran mensaje sobre el trabajo en equipo, por cierto) y el genial soundtrack de la película que grita “pop de los 90” a todo pulmón, dada las fechas que estamos pasando en donde la temática principal del fin de año (a parte de los regalos) es la paz y el amor, Pokémon: La Primera Película nos recuerda que a pesar de nuestras diferencias, todos somos hermanos, y que lo único que logramos combatiendo entre nosotros es generar más odio y problemática (la secuencia donde esto ocurre, suena de fondo Brother my Brother añadiéndole una emotividad increíble). Yo sé, lo anterior puede leerse muy cursi y trillado, pero pareciera que la misma película es una denuncia a las batallas Pokémon a la que los maestros someten a sus criaturas, detalle que me parece curioso y que al mismo tiempo le aplaudo.

Es así como Pókemon: La Primera Película nos pregunta: ¿qué resulta más épico o trágico?, ¿una batalla entre los Pokémon más poderosos o una que suceda entre hermanos? ¿qué nos define como alguien que es poderoso? ¿nuestras habilidades o nuestras acciones?

Genial temática tratándose de una película para niños, ¿no creen? Los dejo pues, no con el trailer oficial, sino con el intro de la película, uno que todavía hace que se me enchine la piel al escuchar el tema oficial de la serie, pero cargado de un arreglo más épico, y que le otorga a la secuencia la verdadera esencia de una batalla pokémon. Un intro que a más de uno nos recordará por qué queríamos ser Maestros Pokémon.

Reciban un gran abrazo, queridos lectores. Desde México deseo que tengan un 2013 lleno de muchas sorpresas y éxito, pero sobre todo uno lleno de mucho, mucho cine.

Acerca de Ricardo Trejo 95 Articles
Dicen por ahí que me parezco a Doug Narinas. David Fincher es mi pastor, nada me faltará. Amante del formato IMAX. A veces hago podcasts con mis amigos. Me encuentran en Twitter y Letterboxd como @id0ug.

Sé el primero en comentar!

Deja un comentario :D