‘Phase IV’, cuando las hormigas dominen la Tierra

Soy redactor creativo / diseñador en una agencia de publicidad. Al momento de recibir el feedback del cliente, no hay nada mejor que escuchar: “¡Se aprobó la campaña!” A su vez, no hay nada peor que escuchar: “….pero tenemos cambios”. El hecho de que se apruebe la propuesta, pero que el producto final no coincida con la visión inicial es realmente frustrante.

Estoy seguro que algo así habrá ocurrido con Saul Bass al realizar su primer y último film, Phase IV. Basta con decir que ni siquiera lo dejaron hacer el propio póster de su película.

Después de una exitosa carrera en Hollywood como diseñador gráfico de pósters, logos y sobre todo, de títulos de créditos en películas como Psycho (Hitchcock), The Man With The Golden Arm (Otto Preminger), It´s A Mad Mad Mad World (Stanley Kramer) etc., y de haber ganado el Oscar con su corto animado, Why Man Creates en el 68, el siguiente paso para Saul Bass era dirigir su primer largometraje.

Estrenado en 1974, Phase IV es un sci fi que cuenta como una colonia de hormigas desarrolla súper inteligencia a raíz de un extraño fenómeno cósmico y adquieren una mentalidad de colmena. Su nuevo plan: deshacerse de todo predador natural, incluido el hombre.

Bass quería alejarse de la reciente tendencia de hacer películas de terror con insectos asesinos, así que reclutó al fotógrafo Ken Middleham en sus filas. Middleham, quien dos años antes había trabajado en la excelente The Hellstrom Chronicles, un documental falso que mostraba como el insecto conquistaría la tierra, estaba familiarizado con el duro trabajo de retratar el universo microscópico. De esta forma Bass conseguiría mostrar en las hormigas, a un enemigo real, sin exageraciones. Como siempre, lo natural aterra más que lo artificial.

Tras un montaje de 8 minutos, donde observamos como la colonia de hormigas ha alcanzado una rápida evolución, vemos por fin a nuestros protagonistas humanos (Nigel Davenport y Michael Murphy) dos científicos que se encargarán de analizar el reciente y extraño comportamiento de los formícidos en medio del desierto de Arizona.

Las hormigas han construido unas torres de una sospechosa perfección geométrica y han obligado a la población local a abandonar sus hogares, a excepción de dos ancianos que viven con su nieta, reacios a abandonar el terreno y que más adelante serán victimas del poder destructivo de los insectos. Obviamente.

Si bien el film se mueve a un ritmo lento y a veces hasta aletargado, Bass nos mantiene interesados con sus artesanales combinaciones de colores y formas, espolvoreando golosinas oculares, siempre demostrando su toque perfeccionista a la hora de construir sus composiciones visuales.

Paralela a la acción sucediente en la superficie, el film también nos ofrece un protagonista en el otro bando, se trata de una hormiga de vientre verde: una especie de soldado de primer rango que lleva a cargo las órdenes de la hormiga reina, quien se encuentra maquinando el próximo ataque contra los humanos.

A través de los ojos de la hormiga de vientre verde es que experimentamos el mundo oculto de los insectos, ajenos a nuestra existencia, consiguiendo un realismo que obtiene resultados mas impactantes que cualquier efecto especial, el director tan solo necesitó un lente con un buen macro para demostrarnos lo que films como THEM! habían sugerido: no existe criatura con rasgos más extraterrestres que los propios insectos.

Comentario Random:
Hablando de THEM!, estoy convencido que James Cameron hizo un remake de esta película y la llamó Aliens.

Phase IV constantemente nos muestra al humano como la raza inferior, dos científicos de gran inteligencia y con avanzada tecnología, no pueden hacerle frente al poder organizativo de las hormigas, cometiendo errores estúpidos y pagando el precio más alto por estos descuidos. Una frase de The Hellstrom Chronicles lo expone de mejor manera:

En comparación con el hombre, tenemos que admitir que el insecto no muestra lo que podemos describir como inteligencia. Pero no se sientan orgullosos de eso, porque donde no hay inteligencia, tampoco hay estupidez.

La banda sonora estuvo compuesta por David Vorhaus y Desmond Briscoe, quienes mezclaron sonidos de sintetizadores con bajos y órganos, y le dan al film una atmósfera medio psicodélica inquietante y hasta espeluznante, con ciertos guiños a las clásicos de sci fi de los 50.

Ok, hablemos del final. Cuando 2001 A Space Odyssey se estrenó en el 68, cambió la ciencia ficción para siempre, primero, por los efectos especiales nunca antes vistos hasta ese entonces, y segundo, por que dejaba de tratar a la audiencia como tonta. La ambigüedad jugaba un papel decisivo en el mensaje final del film. Había tantas interpretaciones como existieran personas y se empezó a tratar al género como algo más que simple diversión para toda la familia. Ahora había que utilizar el cerebro. El otro gran legado de 2001 sería la escena del agujero de gusano, esta sería replicada cientos de veces por cientos de películas, algunas con más éxito que otras.

Saul Bass también quiso tirar un poco hacia ese lado a la hora de terminar su film. Inicialmente el director había creado una secuencia surreal de 4 minutos mostrándonos como sería la nueva Tierra una vez que las hormigas invadieran el planeta. De esta forma se llevaría a cabo la Fase IV que da titulo a la cinta.

En dicha escena, Bass, que durante sus años bajo el ala de Hitchcok había perfeccionado un ojo preciso para la simetría y el suspenso, hace alarde de su gran imaginación y de su capacidad a la hora de diseñar elaboradas estructuras, así como también, su habilidad para crear imágenes perturbadoras. Es como que toda su carrera lo llevó a dirigir esa pequeña pieza audiovisual. Por desgracia, los productores decidieron que sería demasiado para los espectadores y removieron en su totalidad tal espectacular secuencia. De esta forma quedó un final sumamente abrupto y anticlimático, casi sin sentido, estéril.

En el 2012 se encontró en la Academy Film Archive la cinta original con dicho final, y se exhibió ese mismo año para unos cuantos afortunados. Alguien del público grabó la escena y se puede disfrutar en Youtube en una calidad aceptable.

¡SPOILERS!

Phase IV no es una película que brilla por su guión ni por sus actuaciones, sino por la meticulosa atención al detalle de sus visuales y a las hermosas escenas de acción de las hormigas y su entorno. Es una de esas tristes historias en donde el estudio interfirió con la visión del director y se obtuvo un producto malogrado, pero que sin embargo, cuenta un gran peso cinematográfico. Tengo que citar nuevamente a The Hellstrom Chronicles, que indudablemente funciona como un film de acompañamiento:

Sin la carga del intelecto, la emoción o la identidad individual, a estas criaturas se les dio algo que a nosotros no: el conocimiento de que deben trabajar juntos para crear la utopía difícil de alcanzar – la sociedad perfecta.

Esa utopía es un mundo donde el cliente no pida cambios.

Acerca de Claudio Guzmán 9 Articles

Me gusta el cine, la música, la mitología griega, los amaneceres y las largas caminatas en la playa… Si me eliges, te prometo buenas conversaciones y ser un mal amigo fiel.

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