‘Phantom of the Paradise’, “Mi alma, por diez mil no me van a llevar”

¿Conocen la historia del concierto de los Sex Pistols en el ‘76? Se realizó en Manchester y apenas asistieron 100 personas, pero tal fue el impacto de los Pistols y su performance, que los que acudieron al show (Bernard Summer, Howard Devoto, Morrisey, etc.) formaron sus propias bandas. Bueno, hay un selecto grupo de films a los cuales les pasa lo mismo, en mayor o menor medida.

Phantom of the Paradise, fue un fracaso de taquilla en su momento, prácticamente nadie la vio, pero la cantidad de artistas a quienes inspiró e influenció es vasta. Desde Marilyn Manson, pasando por Daft Punk hasta llegar a Star Wars.

Es interesante como este fenómeno de “desapercibidad” se puede aplicar al mismo Brian de Palma, el director del film. El tipo forma parte de la nueva ola de cineastas del 70, pero siempre ha sido opacado por sus colegas injustamente, las técnicas utilizadas por De Palma están más vigentes que nunca en las películas modernas. La utilización de la pantalla dividida, la cámara en mano estilo documental, su marcado estilo visual que redefinió al thriller como género… por cada acusación de plagio a Hitchcock, hay una inventiva y sofisticada herramienta que De Palma obsequió al mundo del cine. Pero bueno, no estamos aquí para hablar del subestimado director. Aunque podríamos….

Estrenada en 1974, un año antes que The Rocky Horror Picture Show y Tommy (dos películas de género similar pero que sí gozaron de reconocimiento mundial) Phantom of the Paradise es una ópera rock que cuenta la historia de Winslow Leach (William Finley), un compositor frustrado que está por finalizar su Magnus Opus, una cantata llamada Fausto. Luego de una audición, a Winston le tienden una trampa, le roban su obra y lo meten a la cárcel, irónicamente a la prisión de Sing Sing.

¿Quién está detrás de todo esto? Swan, un productor de discos que está buscando el acto principal para su nuevo boliche, The Paradise.

Es aquí cuando la película se convierte en una sátira al mundo de la música pop y a la industria, lugar donde toman tus sueños, los pasan por una moledora de carne, le ponen un lindo maquillaje color fucsia y lo venden en masa. De Palma no deja pasar esto y aprovecha para hacer paralelos con Hollywood y su posición como cineasta independiente. La profecía dice que, en Hollywood, si no sos igual a todos, no vendés. Es la parte meta del film.

Luego de una mala jugada del destino y un terrible accidente, Winston adopta la identidad del Fantasma, un personaje monstruoso que habla a través de un aparato modulador de voz, tiene dientes de metal y un casco que le cubre parcialmente el rostro desfigurado. Marilyn Manson tomaría prestada la imagen del Fantasma para su etapa de The Golden Age of Grotesque.

Winston hace un trato fáustico con Swan, quien le asegura que le dará un espacio y voz para poder completar su obra y estrenarla finalmente en la gran apertura del show. La única condición que pone el Fantasma es que su obra sea cantada por Phoenix, una aspirante a artista pop a quien conoció antes del accidente.  El personaje está interpretado por una excelente Jessica Harper (pre Suspiria). Si Phoenix es la Bella, el Fantasma es La bestia.

El magnífico Paul Williams da vida a Swan, el diabólico productor de Death Records., que funciona como el gran titiritero de la historia. Williams también proporciona la banda sonora al film con canciones épicas y melodramáticas, perfectas para darle ese tono trágico operático al Fantasma. El tipo es corto de estatura, pero gigante en talento. Para los que no lo conocen, Paul Williams, es el que escribió el tema principal de A Star is Born (de Barbra Streisand), Rainbow Connection para la película de los Muppets en el ‘79 y más recientemente lo escuchamos en Touch en el último álbum de Daft Punk. Cabe destacar que el dúo francés es mega fan del film, supuestamente lo han visto más de 20 veces.

Construida sobre la ya conocida historia del Fantasma de la Ópera de Gaston Leroux, De Palma toma elementos de la literatura clásica como El Retrato de Dorian Gray, Frankenstein y Fausto, los combina con visuales propios de un giallo, te mete cosas del Gabinete del Dr. Caligari, algún que otro guiño hitchcokiano (obviamente), toques de estética gótica, etc. y los enmarca en un contexto teatral musicalizado por surf, rock del 50, glam rock, country y baladas inspiradas en The Carpenters. Un verdadero pastiche musical rimbombante.

Esa habilidad de escabullirse y rechazar cualquier título o clasificación es la que la coloca por delante de todos. El director lo sabe y aprovecha para abusar, empujando la ironía, lo absurdo y muchas veces, el cinismo, hasta los límites de libertad artística absoluta, es ahí donde el film se aleja de todo lo demás y se convierte en algo verdaderamente único, tan peculiar, tan diferente, tan difícil de vender, que se queda solo y pasa desapercibido por todos. Le metes un silbido y le decís: “Che, te pasaste 3 cuadras!”

No sé si es extremadamente osado o increíblemente ingenuo querer vender un film anti-Hollywood a Hollywood… Profecía autocumplida.

Phantom of the Paradise es lo suficientemente inteligente como para nunca ponerse el uniforme completo de un determinado género, lo que le permite saltar de aquí para allá sin dificultad. Te puede tirar una secuencia a lo slapstick comedy para acto seguido tratar de asustarte, conmoverte o incluso asquearte.

Fun Facts:

  • La idea del film surgió luego de escuchar A Day In The Life de los Beatles en un ascensor. De Palma se sintió horrorizado por la capacidad que tiene la industria por mutilar y comercializar arte.
  • Desde el 2005, se celebra en Winnipeg, Canadá, el Phantompalooza.

Acerca de Claudio Guzmán 8 Articles
Me gusta el cine, la música, la mitología griega, los amaneceres y las largas caminatas en la playa... Si me eliges, te prometo buenas conversaciones y ser un mal amigo fiel.

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