‘Passenger 57’, cuando secuestrar aviones en Hollywood estaba de moda

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Conforme he ido reseñando las películas de los 90, me doy cuenta que en aquella década había un gusto particular por los desastres. Quizá este morbo disminuyó considerablemente por los atentados del 11 de septiembre, pero en aquellos días noventeros, a los estudios les encantaba derribar todo lo que les pasara enfrente.

Y así como hubo una cierta moda de películas sobre impactos de asteroides o desastres naturales, también hubo cierta tendencia a filmar películas sobre secuestros de avión, algunas bastante decentes (por ahí tenemos Air Force One de Wolfgang Petersen) y otras que de plano son para el olvido (Turbulence de 1997). Pero la que probablemente comenzó todo se llamó Passenger 57 (Hooks, 1992), con un novatísimo Wesley Snipes encarando a uno de mis villanos favoritos de los 90.

La historia en sí resulta algo ilógica: un peligroso terrorista llamado Charles Rane (Bruce Payne en una brillante actuación) quien estuvo a punto de someterse a cirugía plástica, será trasladado a una prisión de alta seguridad para encontrar su destino en la silla eléctrica. Pero a nuestros amigos federales, se les ocurre la brillante idea de subirlo en un avión comercial [inserte facepalm aquí], y es donde comienza el caos. Sin embargo, nadie cuenta con la inesperada participación del pasajero 57, un particular policía llamado John Cutter (Wesley Snipes), quien vive atormentado por la muerte de su esposa, pero que trata de redimirse enseñando defensa personal al personal de las aerolíneas. Mera, mera casualidad que vaya en el mismo vuelo que Charles Rane, ¿no creen?

¿Por qué sacar esta película de El Baúl?
Es probable que Passenger 57 sea una de las películas más noventeras, incluso da la impresión que está tan consciente de la década y modas alrededor de esta, que la película explota todos esos recursos para hacer que Wesley Snipes se vea cool, pero la verdad es que termina haciendo lo contrario de una manera hilarante. Cada que entra en pantalla, suena un score de acción noventera bastante particular, y sumado con su vestuario, bueno, es difícil tomar en serio a su personaje como el héroe de la cinta. Por momentos pareciera que estamos viendo comerciales d hoteles, autos o conjuntos masculinos en lugar de una película. Aún con todo lo anterior, Snipes se ganó una referencia al inicio de Bad Boys de Michael Bay en el ’95, además de su one-liner más famso hasta la fecha: “Always bet on black!”.

Caso contrario es Bruce Payne, cuya actuación, presencia y lenguaje corporal son maravillosos. El tipo es un indiferente y pervertido de primera. Basta una mirada para desarmar a su oponente y hacer de él lo que guste, y si bien no tiene la mejor línea de la película, sí tiene las mejores escenas.
Curiosamente la razón principal para revisitar Passenger 57 es más el villano que el héroe, el cual no envejeció bien con los años, y estoy seguro que la actuación de Bruce Payne todavía se conserva vigente hoy en día, todavía resulta más verosímil, más encantadora y empática. Todos aman a un buen villano, sobre todo cuando pasa encima del héroe, y eso es lo que hace Payne en esta película. El secuestro del avión es lo de menos… o bueno, salvo que también sale una guapísima y también novata Elizabeth Hurley.

Los dejo con un compilado, precisamente, de las mejores escenas de Bruce Payne en la cinta. Un agasajo verlo en acción. Disfruten.

Acerca de Ricardo Trejo 95 Articles

Dicen por ahí que me parezco a Doug Narinas. David Fincher es mi pastor, nada me faltará. Amante del formato IMAX. A veces hago podcasts con mis amigos. Me encuentran en Twitter y Letterboxd como @id0ug.

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