‘Bichos’, la mini-aventura olvidada de Pixar

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Tiempo atrás sacábamos de El Baúl la película de Antz, con la firma de DreamWorks, y acompañada de Woody Allen en la voz de la hormiga Z. Quizá porque muchos de nosotros éramos pequeños, no nos dimos cuenta del escándalo que se armó con esa película y otra aventura de Pixar allá en 1998. Y es que en un mismo año, se estrenaron dos películas con hormigas e insectos como protagonistas y cuya premisa compartía muchas similitudes. Nadie sabe qué película tuvo la idea original, nadie sabe quién se robó la idea de quién, o nadie sabe simplemente, si esto fue mera coincidencia. Esa otra película de hormigas tenía una onda más infantil, pero con un guión lleno de mucho, mucho corazón. Una película llamada Bichos.

Flik es una hormiga perteneciente a una colonia obrera, y está dispuesta a ver por los suyos, simplemente tiene un punto de vista bastante particular. A Flik le fascina inventar cosas, por lo que constantemente prueba sus creaciones en la producción de la colonia. Lamentablemente no siempre funcionan al 100% estos inventos, pero para Flik, cualquier error es una área de oportunidad para seguir motivándose a mejorar. La colonia, por otro lado, lo ve (irónicamente) como un bicho raro, como un estorbo y alguien (de nuevo, irónicamente) improductivo. Todos sabemos que las hormigas por naturaleza son los obreros perfectos. No hay mejor organización en la naturaleza. El detalle aquí, es que esta colonia se ve obligada a producir el doble debido a que sufren abuso por parte de un enjambre de saltamontes liderados por el escalofriante Hopper. En una de las tantas visitas de estos bichos a la colonia, Flik accidentalmente arroja por el vacío la comida de nuestros villanos, provocando la ira de Hopper, y además pidiendo doble ración de alimento. Las hormigas enfurecidas, exilian a Flik de la colonia, pero este no se conformará con ser echado por su especie, sino buscará ayuda en el exterior para revelarse de una vez por todas contra Hopper y su pandilla. Una ayuda que resulta provenir del peor circo que uno se pueda imaginar..

¿Por qué sacar esta película de El Baúl?

A pesar de los tropezones de Pixar en los últimos años, los cinéfilos y el público en general la siguen respetando y admirando como una compañía de animación que excede las expectativas y entrega historias para el recuerdo. Pero resulta muy curioso que al preguntar a la gente cuál es la película que más les gusta de este estudio, la mayoría olvide por completo a Bichos. ¿Por qué? La verdad se me hace algo de lo más extraño. La cinta cuenta con personajes entrañables, que rápidamente uno se lleva grabados su rostro, nombre y personalidad saliendo del cine, despliega una enorme creatividad a la hora de crear el entorno de los insectos, pues con elementos tan sencillos de la naturaleza o fabricados por el hombre, se basa para hacer su utilería o diseño de producción (mucho recordarán aquel telescopio hecho de una hoja y una gota de agua). O también la crueldad por la que los pobres tienen que pasar, y Pixar se vale de algo de humor negro para ponernos a un mosquito pidiendo limosna y un letrero diciendo: “Un niño me arrancó las alas.” Ouch.

Pero hay dos elementos que quiero resaltar de esta película: el primero es la manera en que Pixar muestra la organización de la colonia de hormigas. Todos trabajando en armonía, paz y amistad. Con todas las ganas del mundo, con la esperanza de que el día de mañana todo va a mejorar. Secuencias como la construcción del pájaro con hojas de otoño de verdad que enchinan la piel y provocan las ganas de meterse a la pantalla y ayudarle a las hormiguitas a cargar su ave “espanta-saltamontes”.
Pero el segundo detalle (y mi favorito) es Hopper. Dicen que un villano debe estar a la altura de su héroe, pero en el caso de Bichos, no hay alguien que sea un igual para Hopper. Este tipo es frío, calculador y despiadado (quizá uno de los mejores villanos de la casa Disney). No duda en quitar una vida o lastimar a las frágiles hormigas. Su mayor arma, las palabras. Hopper infunde miedo a través de ellas (como cualquier dictador en el pasado y la actualidad) y mantiene controlados a sus secuaces y esclavos. Esclavos. Bichos bien podría ser la pequeña, inocente y amena manera de contarles a los niños una historia acerca de la esclavitud, acerca de unas hormigas que vivían en armonía en una hermosa isla y eran sometidas por los saltamontes, hasta que un día, decidieron ser libres. ¿Lo habían visto de esa forma?

Bichos debe salir de El Baúl para quedarse entre la selección oficial a la hora de recomendar una cinta animada, y no ser la última opción cuando se nos pregunta cuál es nuestra película favorita de Pixar. Personalmente, Bichos es mi película favorita de este estudio. ¿Quién diría que una película de tan genial estudio tuviera que ser sacada de un Baúl?

Despido nuestra entrega de hoy con un video mostrando el dominio, frialdad, y al mismo tiempo, genialidad del personaje de Hopper (doblado en inglés por Kevin Spacey). Una gran secuencia, donde bien se muestra aquel dicho que dice, “el cobarde llega hasta donde el valiente quiere.” Disfruten.

Acerca de Ricardo Trejo 95 Articles
Dicen por ahí que me parezco a Doug Narinas. David Fincher es mi pastor, nada me faltará. Amante del formato IMAX. A veces hago podcasts con mis amigos. Me encuentran en Twitter y Letterboxd como @id0ug.

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