‘Antz’, los orígenes de DreamWorks de la mano de Woody Allen

Películas hay y muchas. Algunas nos dejan marcados de por vida y no dejan de asombrarnos sin importar cuántas veces las hayamos visto. Pero de vez en cuando, se estrenan otros dos tipos de cintas: las que injustamente quedan en el olvido y que cuentan con la misma riqueza artística que las más aclamadas, y las que alguna vez vimos y amamos cuando niños, pero con el paso del tiempo también las olvidamos sin darnos cuenta. Lo genial de ambas es que al revisitar esos filmes, nos damos cuenta el por qué amamos tanto el Séptimo Arte. Cada semana quiero rescatar cuantas películas de ese tipo sean posibles.

Es del saber de todos que Pixar rompió esquemas en 1995 con el estreno de Toy Story, pues fue el primer largometraje creado y animado por computadora. Esto significaba un nuevo nivel visual en el cual narra historias, una nueva herramienta que además de permitir a los cineastas experimentar con nuevos mundos, también significaba más ingresos en taquilla. Naturalmente, los demás estudios de animación invirtieron rápidamente en esta nueva tecnología que se solía utilizar sólo en ciertas escenas de películas de animación tradicional. Con el éxito de Pixar en taquilla y una secuela segura en puerta, la competencia debía apresurarse para dar pelea.

DreamWorks fue el valiente estudio en dar un paso al frente, así que luego de presentar hermosas películas de animación convencional (véase El Príncipe de Egipto), presenta a finales de 1998 una película llamada Antz, la cual relataba la historia de Z, una hormiga que cansada de la rutina y la imposición por parte de la monarquía de la Reina en  la Colonia, decide que es tiempo de salir de ahí e iniciar una búsqueda interior y exterior. Pero en sus planes, Z no contaba con enamorarse de la Princesa Bala, por la cual este hará toda una serie de hilarantes locuras con tal de conquistarla, pero sin olvidar claro, su objetivo de encontrar un mundo mejor fuera de la Colonia.

Recuerdo que cuando vi Antz a mis inocentes nueve años de edad, me pareció una película bastante oscura. No era en sí el tipo de película animada que un niño se sentaría a ver. Y es verdad, si uno se pone a analizar la trama, en sí es algo más enfocado a los adultos que a los niños. Parte de esa genialidad se ve enormemente complementada por el maestro Woody Allen. Así es, el neoyorquino prestó su voz a nuestro protagonista, Z. No imagino el reto que tuvieron los animadores al llevar todos los gestos y lenguaje corporal típico de Allen a la hora de recitar sus diálogos al personaje. Al ver Antz, inmediatamente Z refleja esa elocuencia tan característica del aclamado director/escritor. Así que, básicamente, estamos viendo una película de Woody Allen pero hecha en computadora.

Cabe destacar que a finales de 1998, Pixar estrenó Bichos, también con una hormiga como protagonista. Las tramas por supuesto resultan completamente opuestas. Hay algunas similitudes, sí, pero las temáticas y dilemas que se abordan hacen que tanto Antz como Bichos, sean la antítesis de cada una.

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Si bien el doblaje al español es excelente (¿por qué ya no hacen doblajes como en los 90, caray?), un atractivo enorme de la cinta es el elenco detrás de las voces de los personajes. Nada más chequen: Sharon Stone, Danny Glover, Gene Hackman, Dan Aykroyd, Jennifer Lopez, Anne Bancroft (sí, nuestra consentida de El Graduado) y hasta el mismísimo Sylvester Stallone como Weaver, el mejor amigo de Z. Eso por un lado. Por el otro, siempre me han fascinado los personajes que emprenden búsquedas u odiseas para salir del cliché y diferenciarse de los demás. En este caso, una hormiga que lucha por una libertad de pensamiento que se ve limitada por la monarquía y la opresión del militarismo dentro de la Colonia. Mucha política debajo de este guión que rodea a Antz, pero rodeado con toques de humor, claro, para no hacerla tan tediosa.

Lo interesante (y a la vez un poco desconcertante), es que el debut de DreamWorks en territorios computarizados fue excelente, con una historia que explora más de un género (la batalla de las Termitas recuerda a Starship Troopers de Paul Verhoeven). Pero al paso del tiempo, los estudios comenzaron a apostar por tramas más simples, más infantiles y que le costó por un buen tiempo ganarse la credibilidad de los cinéfilos al tener a un lado al monstruo de Pixar dominando la taquilla durante toda la década siguiente. Actualmente parece que DreamWorks está volviendo a despertar, aunque tropezándose en el camino. Pero si regresa a sus orígenes y aprovecha la falta de creatividad que hay ahora en Pixar (puras secuelas/precuelas en camino), puede que veamos el renacer de una nueva generación de historias. La verdad, a mí sí me gustaría volver a encontrarme algo como Antz en la cartelera de cine estos días. Los dejo con el trailer oficial.

Acerca de Ricardo Trejo 95 Articles
Dicen por ahí que me parezco a Doug Narinas. David Fincher es mi pastor, nada me faltará. Amante del formato IMAX. A veces hago podcasts con mis amigos. Me encuentran en Twitter y Letterboxd como @id0ug.

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