De originales y remakes: las películas de ‘King Kong’

Seguirá habiendo mucho debate con respecto a los remakes. ¿Son necesarios? ¿Cuál es mejor? ¿Por qué no simplemente restaurar o reestrenar los originales? Hay muchas teorías detrás de estas preguntas, y así también varios hechos, pero lo cierto es que los remakes suelen recibir mucha crítica negativa en vano porque comercialmente hablando, muchas veces tienen buenas razones de existir. Pero no quiero hablar de cómo funciona la industria del cine, quiero hablar de las películas en sí y las distintas versiones.

KING KONG

Son tres las versiones más conocidas de esta trágica historia de aventura, aunque hay otras películas que ya entran en clase B, especialmente las que ponen a Kong bajo sellos japoneses en títulos como King Kong vs Godzilla y similares, donde el gorila hasta posee ciertos poderes para luchar contra otras gigantescas criaturas. Kong también tuvo apariciones en dos series animadas, y la película original tuvo una secuela llamada The Son of Kong, para que no digan que la moda de hacer secuelas inferiores es algo relativamente nuevo en Hollywood.

King Kong, de Merian Cooper y Ernest Schoedsack

Esta primera versión de 1933 nació de una idea del director Merian Cooper, en colaboración con el animador de stop-motion Willis O’Brien, que había diseñado las criaturas de la película The Lost World (1925), y ambos convencieron a los ejecutivos de que Kong iba a ser un monstruoso éxito. La película es una maravilla, y la animación es brillante para la época y sorprende la inmersión de los actores, que aunque son fácilmente distinguibles una vez que aterrizan en la isla, realmente se vieron favorecidos por un trabajo ejemplar, tanto de Cooper como de Ernest Schoedsack, que co-dirigió la obra.

En retrospectiva, es bastante sencilla, con un guion bien lineal y poco desarrollo de personajes, como muchos otros títulos de la época. Pero la fuerza combinada de la parte técnica, más la unión de la hermosa Fay Wray y el galán Bruce Cabot, hicieron de la película una innegable joya del cine clásico, y quizás la más famosa de todas en el cine de monstruos.

A pesar de lo sencilla que es, no se puede evitar sentirse atraídos por la magia que evoca en las mejores escenas, una vez que la historia llega a la misteriosa isla donde reside Kong y Wray se encuentra atrapada entre sus colosales manos, mientras el resto del equipo lucha contra criaturas prehistóricas de toda clase, los cuales terminan reduciendo a los miembros de la expedición a unos pocos sobrevivientes. La secuencia de la ciudad, con la exhibición de Kong no es menos que memorable, aunque el entorno hace que se note un poco más la animación.

Esta primera aparición claramente pone al gorila como un monstruo despiadado y apenas tratan de humanizarlo, algo que intentaron hacer con el remake de 1976 sin mucho éxito…

king kong 1976

King Kong, de John Guillermin

Hay solamente una cosa redimible en este remake de 1976, y es Jessica Lange en su primer papel como actriz. No es para nada tan interesante como verla en American Horror Story, pero es muy agradable a la vista y su belleza hace que la película sea medianamente soportable. Todo lo demás va desde lo soporífero hasta lo risible, y ni siquiera hay algo de humor como para decir que es Clase de B para excusar a la obra de sus ridiculeces, porque de eso sí hay mucho.

El legendario productor Dino De Laurentiis y el guionista Lorenzo Semple Jr. decidieron que era ideal realizar una actualización a la historia de 1933 para que se ajustara a la época, y por eso la película no es sobre un equipo de filmación, sino una expedición de una compañía petrolífera. Los protagonistas son un empresario decidido a encontrar petróleo en una misteriosa isla, un estudioso antropólogo con deseos de estudiarla (un aburrido Jeff Bridges), y una hermosa aspirante a actriz que es rescatada de un naufragio. Pero el desarrollo es tan, pero tan aburrido, que para cuando aparece Kong ya no quedan fuerzas para burlarse de su pobrísimo diseño.

Solo basta con saber que nombres romo Roman Polanski y Steven Spielberg rechazaron dirigirla, y que el gran Carlo Rambaldi -creador de E.T. y la cabeza de Alien- estuvo trabajando en un gorila mecánico gigante y fue desechado en favor de un disfraz, lo cual se nota en todo momento cuando Kong está en pantalla. La película fue un éxito taquillero y Jessica Lange luego fue a actuar en All That Jazz, haciéndose conocer más. Para todo lo demás, está el King Kong original y la versión del 2005, que es totalmente otra historia…

king kong 2005

King Kong, de Peter Jackson

Comencemos con lo indiscutible: esta es la mejor versión. Luego de la épica trilogía de El Señor de los Anillos, Peter Jackson se juntó de nuevo con sus colaboradoras, Fran Walsh y Philippa Boyens, y crearon una obra magistral que vive con un espíritu propio, al mismo tiempo que homenajea al clásico de 1933 y hace varias referencias que quedan simplemente geniales. Por supuesto, la película no es para nada perfecta, pero todos sus logros combinados hacen que sus falencias sean fácilmente perdonadas.

Naomi Watts es una excelente Ann Darrow y seguramente ha de tener uno de los gritos más desesperantes del cine en varias décadas, si alguien hiciera tal lista. Al principio vulnerable y tímida, su grandiosa interpretación convierte a la protagonista en mucho más que una simple damisela en apuros, y gracias a las técnicas de captura de movimiento ya bien desarrolladas en ese entonces, Andy Serkis hace que Kong tenga una personalidad bien desarrollada. A diferencia de las películas anteriores, Peter Jackson creó un poético idilio que hace que sea más emotivo e intenso el miedo que los demás tienen al incomprendido gorila.

Reforzada con un gran elenco conformado por Adrien Brody, Thomas Kretschmann, Jamie Bell, Evan Parke y un Jack Black que al principio no se desprende del todo de sus tics como comediante, pero que luego crece bastante bien en su personaje, esta versión de King Kong es una completa belleza, y hay planos -como el de la imagen superior- que se quedan marcados en la retina después de terminada la obra. Jackson puede ser un tanto autoindulgente con el exceso de duración, y algunas secuencias son sencillamente malas, como la estampida de brontosaurios donde se anulan todas las leyes de la física y la misma resulta inverosímil y falsa. Aún así, hay otras que se destacan, como la intensa y emocionante pelea de Kong contra los T-Rex que es para comerse las uñas.

La banda sonora de James Newton Howard es la cereza -aunque originalmente Jackson trabajó de nuevo con Howard Shore, que abandonó el proyecto por diferencias creativas-, y no se puede negar que toda la secuencia en la ciudad, una vez que Kong se libera y se encuentra con Darrow, es asombrosa.

king kong 2005 2

Acerca de Emmanuel Báez 2365 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz, primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, columnista en @amilkmdelmar, hablando de películas en todos lados.

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